jueves, 11 de junio de 2020

CAAD 51: el regreso del fanzine del CAAD

Siguiendo con esto de las aventuras conversacionales y la ficción interactiva, existen pocas cosas más características de una comunidad de interés que la aparición de fanzines que reúnan a la afición. Se pensaría que con el advenimiento de Internet y la web este tipo de medios habrían tendido a desaparecer, pero el hecho es que siguen gozando de buena salud, ya sea vía ediciones en línea o bien mediante descarga de archivos (habitualmente en formato PDF).

En el caso de la comunidad de autores y jugadores hispanoparlantes de FI, el decano por excelencia de los fanzines aventureros es el fanzine del CAAD. En sus orígenes el fanzine fue editado por el Club de Aventuras AD: era confeccionado en Valencia y se distribuía luego por correo a toda España. Dedicado fundamentalmente a las aventuras conversacionales se publicó entre febrero de 1988 y diciembre de 2000. En total aparecieron cuarenta y ocho números en edición de papel y siete en edición sólo PDF.

Si bien el fanzine dejó de publicarse, el club que le dió origen devino en el CAAD que actualmente aún convoca a cuantos gustamos de las aventuras conversacionales.

Tras una ausencia más bien larga, en mayo de 2019 se publicó una edición nº50 especial en formato PDF, para conmemorar el 30 aniversario de la fundación del Club.

Felizmente, hace poco ha comenzado una nueva andadura de la revista con la aparición de la edición nº51: 108 páginas, edición en color y diseño totalmente renovado, pero con los contenidos que hacen a este uno de los mejores fanzines de este género: noticias, anuncios de nuevas aventuras y proyectos, reseñas y soluciones de aventuras, artículos sobre la historia y presente del mundillo, entrevistas... en fin, todo lo que mueve e interesa a los jugadores y a los autores de FI.

Como desde sus inicios, el fanzine es dirigido por la mano de Juan José Muñoz Falcó con la colaboración de muchas personas que contribuyen con su tiempo y letras: vayan a todos ellos nuestro reconocimiento y agradecimiento.

Se inicia así la Tercera Edad del fanzine del CAAD, que desde estas páginas deseamos sea larga y fructífera, para provecho de la afición toda y de quien esto escribe en particular.

miércoles, 10 de junio de 2020

Actualización de mi web de Ficción Interactiva


Ya que estoy en esto de ponerme al día, he actualizado mi web de ficción interactiva alojada en la web del CAAD: nada espectacular ni deslumbrante, pero se hacía necesario dar un poco de lustre y de actualidad al sitio, después de casi 4 años sin actualizar la web.

En resumen, los cambios hechos son:

  • En la sección "Críticas y comentarios" de cada uno de mis trabajos, he recopilado las opiniones que cada obra mereció tener publicadas a la fecha en varias páginas del mundillo.
  • He añadido nuevos enlaces externos para información de referencia y documentación adicional en la página de introducción a la FI y en la página de ayuda.
  • Por último, he actualizado la página de proyectos con ¡sorpresa! un trabajo que espero vea la luz este año.
Eso eso todo, por ahora. Pronto, más novedades y reseñas ;-)

martes, 9 de junio de 2020

Rayuela Jam: la fiesta de la aventura

Rayuela de Arena
Como no todo por aquí es reseña de literatura "tradicional", retomamos también en el blog lo relativo a la ficción interactiva, las aventuras conversacionales y los librojuegos. Y no hay mejor ocasión para ello que una competencia, que si es temática y multimedia, tanto mejor.

La comp que nos trae a asunto es la llamada #RayuelaJam, una gamejam que toma su nombre de la novela homónima, obra interactiva (no es coincidencia) del escritor argentino Julio Cortázar.

¿Que de qué va esto? En las palabras de la organización:

Rayuela de Arena es una gamejam anual de juegos narrativos de todo tipo, Ficción Interactiva, Twine, Visual Novels, Aventuras Gráficas, cualquier juego que ponga su historia y la narrativa por encima de todo. Pero no contentos con eso, Rayuela de Arena es también un evento continuo de apoyo a la creación de obras interactivas en español y durante toda su duración se crean contenidos dedicados al aprendizaje y apertura del género a nuevos escritores, así como al estudio y análisis del mismo para contribuir a su progreso.

El objetivo de Rayuela de Arena, desde su creación, es la puesta en valor de la narrativa interactiva en español y la apertura del mismo a nuevos autores y autoras de todo tipo que hasta el momento no hayan podido acceder a él.

Queremos llenar internet de nuevas historias interactivas, nuevos personajes de los que enamorarnos y temáticas que nos ayuden a ser mejores.

Siendo ya su tercera versión, este año la competencia se dio cita durante marzo con la temática de las ruinas, cosechando un total de 15 trabajos presentados, la mayoría disfrutable directamente con navegador, con fuerte presencia de la ficción interactiva aunque también hay aportes de juego de rol y novela visual.

Como es habitual en estas citas, se cumplió plenamente el propósito de esta comp, que también es caro a quien esto escribe: invocar la unión (re)creativa de la narrativa y lo lúdico.

Quienes estén interesados en ir por más, podrán visitar las versiones pasadas: la edición del 2019 (15 obras sobre realismo mágico) o la del 2018 (21 aportes acerca de mitología, ).

Nuevos aires para la narrativa interactiva, lo que siempre es buena noticia en este blog.


domingo, 7 de junio de 2020

Efímeras: partículas en un espacio cerrado

Siguiendo con las reseñas de literatura de ficción, paso a comentar la novela de ciencia ficción "Efímeras" (Mayflies) del autor norteamericano Kevin O'Donnell Jr.

El relato ocurre en un futuro no demasiado lejano, en el que la Tierra está llegando a un punto crítico de sostenibilidad para la especie humana: plagas, falta de alimentos, sobre población, contaminación y guerras. La situación es tan grave que, en un esfuerzo concertado de varias naciones, se ha decidido lanzar al espacio un misión de preservación de la especie: miles de pasajeros a bordo de un asteroide hueco, el Mayflower, en un viaje de varios años a una estrella con un planeta posiblemente habitable.

Si la selección de pasajeros es un desafío no menor, encontrar la respuesta al "control de misión" es un problema mayúsculo: se necesita una inteligencia avanzada, que pueda afrontar los posibles imprevistos del viaje y gobernar a la población de viajeros, sin caer en los errores que han sido la causa original del viaje. Descartando, pues, el mando humano, se opta por una inteligencia artificial... o casi: las computadoras de la época no están a la altura del desafío, por lo que se llega a una solución híbrida; un cerebro humano recientemente fallecido, re programado según los parámetros y alcances de la misión.

Y he aquí que el Mayflower iniciará su largo viaje hacia lo desconocido, para comenzar a tropezar al poco andar, pues un accidente cósmico daña el impulso de la nave, sin que el "cerebro" a bordo pueda re conectarlo, ya que producto de la falla ha ocurrido los impensable y la mente del comandante de la misión se ha fragmentado en tres personas diferentes:

  • la I.A. originalmente programada, que  puede acceder a todos los mecanismos de la nave excepto para restaurar la máxima velocidad
  • la personalidad consciente, emocional y completamente humana del "donante" del cerebro, Gerard K. Metaclura, que tiene un dominio precario de los sistemas a bordo
  • el subconsciente de Metaclura, que puede hacer en segundo plano varias tareas... siempre que estas sean de hecho conocidas y dominadas por la persona del James consciente
A resultas de este desbarajuste "bio informático" el viaje va a extenderse por generaciones, para espanto y desequilibrio de los pasajeros, que no están preparados psicológicamente para un desafío de tal magnitud. Esto traerá problemas y (ejem) ajustes en la convivencia a bordo, dando a lugar a sucesivas sociedades y generaciones humanas, cada una con motivaciones y desafíos propios de su madurez, según el tiempo de misión... y según se desarrollan los acontecimientos dentro y fuera de la nave.

Por una parte, la historia de la Tierra ha dado varios giros un tanto drásticos, lo que ciertamente afecta a los pasajeros. Por otro lado, las tres personas al mando no están totalmente de acuerdo en cómo debe llevarse adelante la misión, dando lugar a un conflicto prolongado y complejísimo (invisible a los pasajeros) por el control de los sistemas a bordo. Y por último, está el detalle de las inteligencias diferentes a la humana, a las que el Mayflower no pasa desapercibido: seres que deambulan por el espacio, con intenciones no siempre del todo altruistas.

Todo esto lo vemos desde las perspectivas tanto de las sucesivas generaciones de pasajeros como desde el punto de vista de Gerard K. Metaclura, a quien su plena humanidad, su falta de corporeidad y su dilatada vida terminan por dotar de una conciencia, valores y expectativas del todo distintos de los objetivos de la misión y de sus pasajeros, a los que estima ora admirables, ora preocupantes. Gerard considera a sus pupilos de vida breve, sus "efímeras", unas criaturas caprichosas de las que aprende a desconfiar y que, pese al paso del tiempo y su desarrollo y crecimiento como sociedad, no considera (al margen de la tecnología disponible) que realmente merezcan el destino que originó el viaje: perpetuar su especie como señores de un mundo nuevo.

Este es un excelente relato en la mejor de las tradiciones de la ciencia ficción, ya que a partir de una premisa y ambientación futuristas nos lleva en cambio a reflexionar sobre cosas concretas y siempre vigentes: nuestra historia, nuestra naturaleza humana y las posibilidades y desafíos que plantean nuestra existencia en comunidades grandes o pequeñas, más o menos cerradas, donde el respeto y el ajuste a lo diferente, así como la cooperación en la diversidad, son en definitiva la clave para sobrevivir y crecer.

Una lectura muy recomendable, especialmente en momentos en que el aislamiento puede sentirse como un viaje muy largo.

sábado, 6 de junio de 2020

Los archivos de Van Helsing: una herencia de sangre

Continuando con las reseñas literarias de ficción, en esta oportunidad comentaré la novela "Los archivos de Van Helsing" del escritor español Xavier B. Fernández.

La narración comienza con la historia personal de Abraham Van Helsing, cuya infancia transcurre inocente y protegida, hasta que la persecución Nazi lo separa de su madre, de quien ha heredado el apellido. Acogido y cuidado por un sacerdote católico, Abraham abrazará la fe como jesuita, especializándose en psiquiatría y derecho.

Ya anciano, recibe en herencia de su bisabuelo un ingente archivo documental de diarios de vida y correspondencia, tanto de sus antepasados como de puño y letra de un personaje histórico del que ha corrido mucha tinta y sangre: Vlad Tepes, también conocido como "El Empalador", el hijo de Vlad Dracul, en rumano: Vlad Draculea... Drácula.

A partir de este punto, el relato alternará entre los apuntes del sacerdote y los extractos del archivo, donde conoceremos el periplo de "D." (como gusta de firmar) a lo largo de su vida: su exilio en cortes del Imperio otomano y luego su arduo ascenso al poder de su Rumania natal. Convencido de su superioridad, tomará mediante medidas crueles pero eficientes las riendas de los destinos de su gente y, deseando más del tiempo que el de una sola vida para llevar a cabo sus designios, andará el camino del vampirismo para poder vencer a la muerte.

Asistiremos entonces a varios episodios históricos de los que miembros de la familia Van Helsing darán cuenta en el archivo, en una larga lucha por evitar que "D." manipule a su antojo a los actores de la historia (grandes y pequeños) en su incansable intento de llevar el curso de los acontecimientos a su objetivo personal: gobernar y regirlo todo. De hecho, la novela epistolar "Conde Drácula", del escritor irlandés Bram Stoker, no es más que una escaramuza "moderna" de este tirano... pero no la última, ni la más reciente.

Y es que la historia personal del sacerdote, así como sus tempranas penas y desgracias, también forman parte de esta lucha familiar heredada; una lucha que el jesuita retoma, pese a que su fe tambalea ante tanta crueldad, miseria, codicia y vanidad humanas que ha presenciado, fuera y dentro de la iglesia, todo ello del todo aparte de las andanzas de su adversario de siglos.

Es precisamente esta perspectiva personal y sus reflexiones sobre la maldad humana las que aportan uno de los elementos cautivadores del relato ya que, si bien la naturaleza humana no cambia demasiado a lo largo de la historia, tal cual es vista por los Van Helsing, los medios con los que puede implementarse esa maldad van mudando y haciéndose más sutiles... lo que será una baza que "D." no dudará en utilizar, siempre en pos de sus sueños de megalomanía global, una meta que hace palidecer lo que alguna vez se conoció como destino manifiesto.

Si al lector le gusta el relato histórico o de vampiros, esta es una lectura sumamente recomendable por su nivel documental y la profundidad del desarrollo tanto de los acontecimientos como de los personajes.

Ahora bien, si el lector estima que esto de la maldad y su incidencia en la historia humana es cosa de opiniones, entonces el libro va especialmente recomendado.