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lunes, 19 de agosto de 2024

Canal de CAAD en Twitch: Episodio Nº5 sobre el azar y el determinismo en las aventuras conversacionales

La salud, el trabajo la familia y la vida me han tenido algo alejado del blog: he estado escribiendo mucho menos de lo acostumbrado y no sé si esto va a cambiar en el breve plazo.

No es para defender o excusar nada, ojo: seguiré publicando en el blog cuando tenga algo nuevo que contarles o que me motive a escribir,  pero no espero poder hacerlo semanalmente lo que queda de este año.

Precisamente en lo que es nuevo y motivante, del mundo de la aventura conversacional les comentaré aquí la aparición del quinto episodio del canal del CAAD en Twitch TV, también disponible en YouTube.

En esta ocasión se ha abordado un tema sumamente fascinante y peliagudo a la hora de crear o jugar aventuras: el rol del azar.

En poco más de hora y media los panelistas se han despachado una variedad de consideraciones y problemáticas, de las que destaco:

  • Elementos y dificultades tecnológicos de implementación vs consideraciones creativas y narrativas
  • Cuánto y hasta dónde (realismo vs simulacionismo total) puede ser realmente implementado el azar y cómo afecta eso la trama: callejones sin salida, soluciones o eventos forzados
  • Trabajo requerido: para el autor, los tester y eventualmente el jugador
  • Disfrute y provecho en la obra final: rejugabilidad aparte ¿es bueno el azar para una aventura conversacional?
  • El eterno equilibrio entre la frustración que te lleva a abandonar y el estímulo para seguir adelante: para el autor y para el jugador
  • Opiniones y experiencias de los panelistas.

En mi propia obra publicada a la fecha, salvo algún efecto de ambientación, hay muy poco azar en la trama del relato, cosa que entiendo que es posible pero percibo compleja de programar. Si alguna vez encuentro un elemento argumental que requiera de azar ciertamente me plantearé cómo incorporarlo.

De momento, todo el trabajo creativo que he tenido (y no es poco) se lo ha llevado el árbol de posibilidades narrativas de una trama que de suyo contiene múltiples elementos interactivos. Si a eso le agregara azar... bueno, baste decir que hay formas más sencillas de conseguir la no linealidad (lo interactivo, la ramificación de un relato) en una aventura conversacional.

Hay ciertamente mucho más que se ha comentado durante el episodio y que será de disfrute de la afición, por lo que invito a mis lectores a escuchar al completo un episodio muy significativo para todos cuantos creamos y disfrutamos con la ficción interactiva.

viernes, 10 de noviembre de 2023

Deep Saga: ficción interactiva con IA

No cabe duda que uno de los grandes hitos tecnológicos de los últimos tiempos es la irrupción de la Inteligencia Artificial o "I.A." en la vida cotidiana, particularmente en lo que refiere a la generación de medios: imágenes, música y textos.

Destaca en este último ítem el software "ChatGPT", un programa de conversación que lleva la funcionalidad del clásico "Eliza" a cotas absolutamente asombrosas y de pasmo, particularmente por la calidad de los textos que puede generar de manera casual y al paso de las preguntas del usuario.

En lo que atañe a este blog, ya se había discutido previamente en un podcast de la comunidad que era de esperar que pronto aparecieran trabajos de ficción interactiva que usaran "ChatGPT" o afines para generar contenidos o derechamente relatos interactivos completos. Precisamente, en base a un comentario de Jade en el canal de noticias del Discord del CAAD, ha llegado a mis manos la aplicación de juegos de rol para Android "Deep Saga: AI Text RPG" que ahora paso a comentar.

Se trata en efecto de un sistema que explota "ChatGPT" para generar juegos RPG. Al iniciar una partida, el usuario selecciona primero el tema (fantasía, ciencia ficción o terror), escoge a continuación un tipo de personaje jugador y luego opta por una de las posibles historias; son varios parámetros de configuración, aunque las opciones más completas están disponibles sólo en la versión de pago del software.

Una vez comenzado el juego, se nos irán presentando páginas de texto al final de cuya lectura tendremos que escoger una opción para pasar a la siguiente sección del relato, al modo de un librojuego.

Hasta aquí sería, si el lector los conoce, poco más o menos lo que toca al interactuar con un librojuego en formato digital, pero hay algunos detalles diferenciales:

  • Existe un inventario que aunque no está del todo disponible para el jugador sí afecta en definitiva la narrativa.
  • Aunque la interfaz principal es por opciones, el programa permite escribir comandos de texto como en una aventura conversacional y responde razonablemente bien a lo escrito.
  • Pese a que el árbol narrativo no es demasiado ancho en sus opciones de ramificación, el relato resulta singularmente profundo en la cantidad y detalle de los pasajes de texto, haciendo falta al menos una media hora o así (entre la lectura y la toma de decisiones) para completar una de las "misiones" o capítulos de cada partida.
  • Si bien es una maravilla ver como el relato se va construyendo en base a nuestras selecciones, el tipo de narrativa resultante se siente no obstante algo simple, tanto desde el punto de vista de la historia como de su literatura, que tiende a repetir ciertos patrones.
  • La experiencia no es ¡ni de lejos! aburrida, pero a la larga se sentirá un poco de insatisfacción, especialmente si el jugador está hecho a otros juegos diseñados pero sobre todo escritos por autores humanos.

Dicho lo anterior, estamos frente a un trabajo fascinante en sus posibilidades lúdicas y que probablemente sea seminal para el devenir de la ficción interactiva, género que a la fecha, salvo algún elemento de mapeado o parecido, requería un trabajo casi totalmente manual. Se nos propone así un ámbito creativo nuevo donde, según se refinen los aspectos tecnológicos, será posible plantear relatos interactivos de un volumen y profundidad que excederán (y con mucho) las posibilidades productivas de un autor de juegos.

Es en este punto aún no resuelto entre cantidad y calidad donde yo estimo que (de momento) es de suponer que se sentirá y apreciará la diferencia con el resultado del trabajo del artesano, especialmente en los arriba citados aspectos narrativos del género: historia y literatura, consideraciones que me parece son diferenciales en mi propia producción y la de muchos otros autores de ficción interactiva.

Aunque ¿quién sabe? Estará por verse lo que nos traerá el futuro, que de ciencia comienza a tener mucho y de ficción cada vez menos...

viernes, 23 de junio de 2023

Sobre lecturas IV: medios

Continuando con esta serie sobre la lectura, en este artículo trataré de mi experiencia con los distintos medios de soporte que hacen posible la lectura; será probablemente el artículo más vivencial (y visceral) de esta serie y puede que esté entre los destacables del blog en ese aspecto más personal.

La verdad es que estas páginas comenzaron a publicarse cuando la única forma que yo tenía para acceder a la literatura era la impresa: pedía prestado o compraba el material de lectura que era de mi interés... cuando podía: en Chile comprar libros siempre ha sido un asunto complejo cuando no ruinoso, ya que la literatura (ficción, ensayo, educativa: todo cuanto se publica) paga impuestos: los materiales, la publicación y la venta. Curiosamente, irse al infierno, culturalmente hablando, es en mi país una actividad que aun sigue exenta de tasas...

Podrá imaginar el lector que en cuanto pude hacerlo comencé a comprar libros en el extranjero... y sobre aquello podría escribir un blog completo: los aspectos económicos del asunto, la logística sumamente dilatada pues las consultas de catálogo se hacían por correo tradicional (sin Internet) y sobre todo la espera para que llegaran los dichosos libros, un tiempo que a veces se hacía eterno:  los libros llegaban habitualmente al cabo de meses.

Una vez en casa, podía leerlos ¡por fin! a mis anchas. De hecho, a no ser por algún requerimiento educativo o académico, una vez tuve en mi poder la primera remesa decidí dejar de comprar libros en mi país: sencillamente, ya no valía la pena. No recuerdo haber sentido lástima por las librerías de mi ciudad porque, en mi experiencia mayoritaria entonces y a la fecha, esos locales eran atendidos (es un decir) por gente que no sabía leer mucho más que un recibo de compras o la etiqueta del precio.... pero eso da para otro artículo.

Ya entrando en la primera década de mi vida profesional, comencé a tener un acceso más frecuente a medios tecnológicos que me permitían leer libros electrónicos, pero el asunto aún tenía sus bemoles: la literatura en esos medios era fundamentalmente técnica y la lectura era un asunto obligado por razones de trabajo: "lectura forzada", cosa que en efecto existe y si la frase tiene ribetes de pena carcelaria es porque a veces se sentía de ese modo.

Por fin, allá por el 2011, comenzaron a aparecer los primeros dispositivos de lectura de e-books a precio razonable, al punto que pude comprar uno a mi gusto...

...y todo cambio en forma felizmente irreversible. Podía ahora comprar y acceder en forma muy económica (cuando no gratis) a cuanto libro fuera de mi interés, y pronto empecé a tener un colección virtual que superaba (y con mucho) a mi biblioteca "física".

Si el lector lo desea, puede conocer con pelos y señales mi periplo en esto de los e-readers, que en los últimos 20 años han sido mi medio preferente de lectura, por mil y un motivos prácticos.

¿Los libros impresos, la lectura en papel?

De vez en cuando vuelvo a ello, si el volumen lo amerita o siento nostalgia por alguna edición particular; a veces recibo (con mucho placer) libros de regalo o los compro si la ocasión (una feria, un viaje) lo amerita. En cuanto a eso que llaman "ir de compras" no hay nada que me guste más que visitar librerías... en el extranjero.

Y es que, a diferencia de lo que sigo viviendo acá en Chile, "allá afuera" aún saben ofrecer y vender libros, pues entienden que los libros son distintos a otras cosas que se compran también por necesidad; que tal he visto como se perpetra la venta de literatura en estos lares: equiparado un libro con una hamburguesa o un par de zapatos...

Si lo anterior se ha leido como una crítica a las librerías santiaguinas y su actitud de estulticia mercenaria para la venta de los libros, es sólo porque me he contenido. Entiendo perfectamente que la venta de libros sea un negocio complicado, máxime si los volúmenes son caros, pero me molesta la ignorancia compuesta con desidia en las librerías de mi ciudad, que no hace sino empeorar la experiencia del lector local en ciernes.

Llego así al final de este post, que no de la serie, la que ha de terminar en el próximo artículo, donde  referiré al delicado y acuciante tema de la ocasión: cuándo y cómo llega quien esto escribe a la experiencia de la lectura.

sábado, 19 de noviembre de 2022

Biblioteca Básica Informática: mi primera enciclopedia de computación

Para los que no somos nativos digitales, el advenimiento de la informática fue un proceso lento, gradual y más bien azaroso.

Los tiempos y los medios económicos eran tales que contar con un computador doméstico (no digamos ya un PC) no era cosa baladí, para no hablar de acceso a literatura (revistas o libros) sobre el tema, máxime en español.

Este artículo es precisamente acerca de una de las primeras colecciones de libros razonablemente completas y asequibles que tuve y que me permitieron entrar en el fascinante mundo de la informática, que luego daría lugar a mi trabajo y a mi afición por la ficción interactiva; motivo de este blog, por cierto.

La "Biblioteca Básica Informática" fue editada por Ingelek entre los años 1985 y 1986, aunque a Chile llegó con algo de desface: yo la adquirí mediante la compra (que no suscripción, ya hubiera querido) de una revista que la incluía "de regalo".

Se trataba de volúmenes sencillos y breves, de impresión correcta pero sin florituras: texto muy claro (buena tipografía) con pocos colores salvo títulos y algunos párrafos destacados, intercalado aquí y allá con algunas fotografías en blanco y negro. La prosa era amena, acompañada de diagramas sencillos pero contundentes. Todo ello era sumamente esclarecedor para legos en la materia y resultaba fascinante para los que empezábamos a entender algo y deseabamos saber más.

Si bien en aquel entonces no llegué a tener la colección completa, los libros que sí pude leer significaron para mí poder abrir el entendimiento y el interés por un sinfín de aspectos de esta tecnología, de los que de otro modo poco y nada lograría conocer; eran tiempos sin acceso a publicaciones internacionales ni a bibliotecas universitarias, únicas fuentes en mi país de información "al día" sobre estos temas; Internet era un sueño remoto al que me integraría muchos años más tarde.

Guardo particular recuerdo del volumen sobre diseño de juegos, que me permitió iniciar mi andadura (a punta de BASIC) en la programación de aventuras conversacionales.

Hoy por hoy, es posible descargar la colección completa desde el Internet Archive, donde por cierto pueden encontrarse otras publicaciones de Ingelek y de aquellos tiempos, tan precarios a la luz de hoy y sin embargo tan llenos de maravilla y de aprendizaje gozoso.

Desde aquí, mi saludo agradecido a todos esos esforzados y anónimos autores, que abrieron para mí un camino que aun hoy recorro, un camino por el que todos (lo sepan o no) transitan cotidianamente.

viernes, 11 de noviembre de 2022

Conversacionales: episodio 11

Ha pasado ya rato desde la aparición del episodio undécimo de "Conversacionales", una serie dedicada a las aventuras conversacionales y presentada desde el canal "Tormenta de plomo" de YouTube. Por una u otra cosa yo no he publicado su reseña, cosa que paso a hacer. 

Finalizando de alguna manera con los temas tratados a la fecha, en esta ocasión se aborda el futuro de la aventura conversacional.

Como en la ocasión previa, el panel de conversación lo lidera  Ricardo Oyón Rodríguez por parte del canal, en compañía de Juanjo Muñoz y Tranqui69, aquí conocidos por la factura de la encarnación actual del fanzine del CAAD, quienes nos llevaran en amena charla a vislumbrar el futuro de este medio. Algunas de las consideraciones discutidas son:

  • La evolución del género, no hacia las aventuras gráficas sino en la capacidad / inteligencia de nuevas tecnologías que permitan avanzar en la posibilidad de que una aventura pueda generar e interpretar texto.
  • Quedarse en los 8 bits (retroinformatica) vs nuevas plataformas y medios.
  • Seguir en forma amateur gratuita o intentar profesionalizar el trabajo y cobrar ¿es posible o realista plantearse competir con otros tipos de juegos?
  • Si para Adventuron II se está considerando mejorar la interfaz de juegos con menus, opciones y uso de tecla ESC ¿Por qué no incorporar esas mejoras a los parser en general, facilitando la configuración del entorno amén del uso del juego y dejar los comandos ("al texto lo que es del texto") para la aventura en sí?
  • Las posibilidades y desafíos de programar aventuras vs programar aplicaciones.

En la segunda parte del episodio escucharemos la experiencia de Jorge Colmenar, de "Oniria Crimes" sobre nuevas tecnologías como las I.A. y si (legalidades aparte) su uso resulta o no en una aventura conversacional: generación de gráficos y chatbox. Se plantea si no habría cierta resistencia de la comunidad de autores por una suerte de purismo.

Siempre mediante audio puro, el intercambio discurre sin que decaiga el interés ni lo entretenido de los temas tratados: de hecho, dada la cantidad de material para abordar, se ha decidido dividir la presentación en dos partes, por lo que pronto habremos de reseñar por aquí la continuación.

Otro recomendable episodio, para seguir conociendo más sobre la creación de aventuras y su horizonte creativo, cada vez menos acotado a ser solo un juego de texto...

sábado, 27 de marzo de 2021

La gran historia de los videojuegos: del "Pong" a "la Play 2"

Tal parece que el tema de los videojuegos ha rondado últimamente en este blog.

Así las cosas, y para no perder la racha, comentaré en esta ocasión el libro "La gran historia de los videojuegos" (The Ultimate History of Video Games: From Pong to Pokemon - The Story Behind the Craze That Touched Our Lives and Changed the World) del autor estadounidense Steven L. Kent.

En este ensayo el autor decide abordar la historia de los videojuegos desde sus comienzos más tempranos, antes de los videojuegos propiamente tales. Así, conoceremos el nacimiento y auge de los juegos de recreación electromecánicos, conocidos popularmente como pinball ("flippers" en Chile) y como se insinuaron en el mundo durante los años 60.

Conoceremos luego el nacimiento en los años 70 de los videojuegos seminales de la industria: Pong, Asteroids, Breakout y Space Invaders, entre los más destacados.

Luego veremos cómo, al alero de aquello, surgieron las primeras consolas con cartuchos (cartridge) de juegos, detallando el caso de la compañía Atari y su producto VCS, así como el dificultoso parto de las primeras compañías de desarrollo de software de videojuegos (Activision, por ejemplo), cosa que no siempre estuvo exenta de problemas (incluso legales).

Asistiremos luego a la primera decadencia del negocio de videojuegos y consolas que sin embargo nos llevaran al estudio del caso de la consola NES de Nintendo: como reflotó el mercado y lo dominó casi sin apenas oposición... hasta la llegada de las consolas de Sega y la primera "guerra" de consolas.

Seguiremos entonces la evolución de la tecnología, de los 8 bits a los 16 bits, continuando la pugna ya más enconada entre Sega y Nintendo. A continuación aparecerá la tecnología de CD-ROM en consolas, con la entrada de Sony a este negocio por un error comercial de Nintendo y los PC multimedia, para terminar anunciando (al momento de escribirse el libro) la pronta aparición de las consolas de sexta generaciónPlayStation 2 de Sony y Xbox de Microsoft. El libro concluye frente a un mercado y una industria millonaria, para no hablar de su impacto e influencia cultural, que ya no tendría freno ni visos de decaer jamás.

El libro hace referencia más bien superficial a los juegos en sí y sus aspectos técnicos y se concentra en cambio en el fenómeno de los videojuegos desde el punto de vista humano: las vivencias, esfuerzos, triunfos, fracasos pero sobre todo persistencia de la imaginación, ingenio y ambición (a veces desmedida, por cierto) de los creadores de los videojuegos, amén de los visionarios de los negocios que supieron darle forma a una industria de entretenimiento (incluso una forma de arte) enteramente nueva.

Lo cierto es que el de los videojuegos es un fenómeno cultural, creativo y económico que aun está en franco desarrollo, al punto de, en nuestros tiempos, poder competir y a veces hasta sobrepasar la literatura, la música, el teatro o el cine: en ganancias, que duda cabe, pero además en el tiempo que los aficionados le dedican... y las intrincadas y complejas formas en que se origina y produce.

Dicho esto ¿Es es este un libro para los aficionados a los videojuegos?

Para empezar, su título es correctísimo, pues en cuanto ensayo, es en efecto un libro de historia y no meramente un catálogo o acaso una revisión cronológica de los videojuegos.

Luego, si el lector está buscando iniciarse en lo que se ha dado en llamar retroinformática y anda a la caza de juegos "antigüos" que puedan ser de su gusto, entonces este libro no es recomendable sólo para "abrir el apetito" del jugador aficionado.

Por el contrario, si el lector quiere entrar en la historia completa de los videojuegos, en tal caso este libro es una referencia utilísima: detallada, profunda y muy completa.

De cualquier manera, es lectura muy recomendable para conocer, desde sus modestos comienzos, una forma de expresión creativa que, por ser lúdica, no es menos interesante y digna de estudio.

Por cierto, quede advertido el lector: es un libro más bien largo, dado el detalle del análisis y el horizonte de tiempo revisado; una lectura liviana, si se quiere, por el tema, pero no es precisamente leve de leer...

¡Hasta pronto!

domingo, 21 de marzo de 2021

Obseqium: el diamante de la Edad de Oro del videojuego español

Continuando con la temática aventurera y de videojuegos, ahora revisaré el libro "Obseqium: Un relato cultural, tecnológico y emocional de la Abadía del Crímen", perteneciente a la serie "Ocho Quilates" del autor español Jaume Esteve Gutiérrez (y otros).

Para empezar, digamos que dado un recuerdo que consideramos importante en nuestras vidas, esa memoria estará conformada obligadamente en torno a uno o más elementos concretos e imprescindibles para ese recuerdo.

En mi caso, uno de esos recuerdos y una parte de mi vivencia de la adolescencia están vinculados al computador Sinclair Spectrum y a los videojuegos de lo que luego se conoció como la Edad de Oro del videojuego español, revisada anteriormente en este blog.

Dicho eso, más allá de cualquier gusto personal, "La abadía del crímen", creada por Paco Menéndez y Juan Delcán, ocupa un lugar único y casi mítico en ese pequeño universo de videjouegos.

Brevemente, "La abadía" es un videojuego de aventuras y misterio que se inspiró en "El nombre de la rosa" del autor italiano Umberto Eco. Para mayor detalle, citaremos el artículo que Wikipedia dedica al tema:

La abadía del crimen es una videoaventura, donde un fraile franciscano, Guillermo de Occam (Guillermo de Baskerville en el libro) y el joven novicio Adso tienen que descubrir al autor de una serie de asesinatos que suceden en una abadía situada en la península itálica durante el siglo XIV.

Famoso por su complejidad y dificultad, el juego se desarrolla en siete días en los que es necesario realizar las labores de un monje de aquella época​, mientras en los ratos libres se debe realizar la investigación por la laberíntica abadía. Guillermo debe cumplir en todo momento las órdenes del abad, particularmente asistir a misa y al comedor cuando suena la campana, así como seguirle cuando se lo pida. Otra de las órdenes más tajantes es no salir de su celda por la noche, sin embargo esto es necesario para avanzar en la investigación y Guillermo tendrá que burlar la vigilancia del abad y evitar ser descubierto.

Las desobediencias leves harán bajar una barra llamada obsequium («obediencia», «disciplina» o «lealtad», en latín). Gastar esta barra o realizar una desobediencia grave (faltar a misa o la comida, o ser pillado de noche por el abad) supondrán la expulsión de la abadía, y con ello el final de la partida.

El libro que nos ocupa es a la vez un estudio y un homenaje a este videjouego, abordado desde múltiples perspectivas: técnicas, tecnológicas, estéticas y culturales. Hay entrevistas a quienes participaron de su concepción y desarrollo original, su comercialización y sus inevitables versiones en diversas plataformas, incluyendo los llamados remakes, algunos de los cuales, libres de limitaciones tecnológicas, extienden las posibilidades y alcances de su primera encarnación.

Los apartados técnicos, en particular, son una delicia para los que conocimos el juego en su tiempo, especialmente si consideramos cuanto lograron realizar los programadores en una arquitectura de 8 bits y acaso 128Kbytes de memoria: maravilla y asombro, cuando no pasmo e incredulidad; si vistos desde este presente, máxime en aquel entonces.

¿Es este un libro para todo público? Definitivamente no.

Fuera de la afición o la nostalgia, este texto es de interés sólamente para quienes quieran tener una formación cabal y completa de la aún incipiente historia de los videojuegos, siendo como trata de una obra específica: un videjouego destacable, es verdad, sobresaliente en su originalidad y características técnicas (para su momento)... pero sólo un caso individual, a la postre: uno de no pocos títulos destacables que forman parte de la dicha historia.

Por otra parte, en cuanto a obra de ensayo es imperfecta, pues da mayor énfasis a algunos temas en desmedro de otros no menos importantes para entender cabalmente "La abadía", tanto en su propio contexto temporal como en su trascendencia para el corpus general de los videojuegos...

...lo que en definitiva poco y nada importan a quien esto escribe y quiero pensar que ocurre lo mismo a la mayoría de mis lectores. Si quisiera comentar u abordar en este blog sólo lo imperecedero en las letras, no haría ningún aporte personal u original a lo que seguramente se ha hecho y se seguirá haciendo en materia de crítica o análisis literarios, ya sea en lo académico o periodístico. Con todas sus imperfecciones y defectos, este blog es una expresión de lo que soy como lector (y en mi propia medida, como autor): está hecho según mis intereses, entendimiento, experiencia y tiempo libre; quien desee buscar mejor provecho literario o literatura "seria" tiene sin duda incontables alternativas para ello, a cuál más árida o impersonal.

No es el caso de este blog y tampoco del libro que nos ocupa, ambos escritos desde el gusto y el entusiasmo por algo que puede parecer pequeño en el gran concierto del mundo creativo, pero que en su propia individualidad tienen un valor único.

Invito entonces a la lectura de "Obseqium" a todos quienes guardan algún recuerdo grato de los tiempos que vieron nacer "La abadía" o a quienes pueden aun maravillarse con el proceso creativo, con sus falencias, miserias y sombras, sí; pero sobre todo con sus luces, gozo y esplendor, que sólo quien se arriesga a crear algo llega a conocer.

Al resto, en cambio, los que prefieran la forma al fondo y el análisis frío e impersonal a la vivencia y el goce de las cosas, o aquellos que prefieran la crítica a la creación, imagínense (si pueden) a qué los invito...

sábado, 6 de marzo de 2021

E-books: Nuevas bibliotecas en línea

Continuando con el tema del artículo anterior, es obvio que un dispositivo de lectura no sirve de nada si uno no tiene acceso a una variedad razonable de material de lectura.

Ahora bien, para estos aparatos, quien dice archivos de e-books o libros electrónicos dice también páginas de descarga o bibliotecas digitales. Siendo que la mayoría de aquellas están en Internet, el encontrarlas y aprovecharlas es un ejercicio que siempre hay que repetir y revisar, ya que, como se ve en estos artículos, la red de redes está en constante evolución: nada se está quieto y siempre están apareciendo nuevas páginas o bien otras que creíamos eternas son dadas de baja.

Para quienes estén iniciándose en la literatura electrónica, ofrezco como orientación los sitios en los que habitualmente me estoy "abasteciendo" estos días:

  • Library Genesis: la interfaz es más bien espartana (tablas de hipertexto) y está en inglés, pero ofrece múltiples elementos de búsqueda o filtro para encontrar y descargar literatura en múltiples idiomas, incluyendo el español. La colección es vasta y un tanto abrumadora en su variedad de temas, formatos de archivos y cantidad de títulos disponibles. Cuenta con una aplicación de escritorio si no quisiéramos conectarnos por navegador. No requiere registro ni tiene límite de descargas.
  • Z-Library: sitio también en inglés, con una interfaz más enriquecida (previsualización de portadas) pero con métodos de búsqueda o filtro más primarios que el sitio anterior. Es apenas más reducida que Library Genesis, contando (al momento de escribir esto) con "apenas" 6 millones y medio de e-books para elegir. Requiere registro y la versión gratis permite máximo 10 descargas diarias.
  • epublibre: sitio totalmente en español, con una interfaz muy cuidada, con varias opciones de búsqueda o filtro. La mayoría de sus casi 50 mil títulos están en español, aunque hay obras en catalán e inglés. Permite descarga en formatos epub, mobi y pdf. No requiere registro ni tiene límite de descargas.
  • ebookelo: es una página de acceso simplificado a la misma biblioteca del sitio anterior. Con menos opciones de búsqueda está en cambio mejor adaptada a su uso en pantallas de teléfonos móviles o mediante equipos con pocos recursos. No requiere registro ni tiene límite de descargas.
...y eso es todo (por ahora). Como siempre, insto a mis lectores a proponer o recomendar sus propias bibliotecas digitales de referencia, usando los comentarios del blog, pues nunca está ni estará todo dicho en lo que refiere a contenidos en línea. ¡Hasta la próxima!

lunes, 1 de marzo de 2021

Boyue Likebook Mars: un tablet para lectura con tinta electrónica

Como la mayoría de los asiduos a este blog podrían suponer, la lectura es uno de mis pasatiempos favoritos.

Por temas prácticos, no siempre puedo leer lo que quiero en medio físico o impreso, lo que me ha llevado desde hace ya varios años a leer mediante dispositivos electrónicos, siendo mi medio favorito los dispositivos de lectura basados en  E Ink o tinta electrónica y archivos de e-books o libros electrónicos.

Después de mi experiencia con el nook simple touch decidí cambiar de lector, ya que el nook me limitaba un poco, pues soportaba nativamente sólo los formatos ePub y PDF  y para subsanarlo requería instalar software adicional para usarlo como si de un tablet basado Android se tratara... pero solía requerir reinicio y no era muy cómodo para buscar libros dentro de la biblioteca local.

Luego, durante unos 4 años, usé como reemplazo el kobo Aura, en su versión de 2013: de dimensiones y prestaciones semejantes al nook, leía múltiples formatos de e-books y permitía sincronización con el software Calibre, ya mencionado en un artículo anterior, para la gestión de la biblioteca en el lector. Sin embargo, hacia el 4° año de uso ocurrió algo que no entraba en mis cálculos iniciales: la pantalla se volvió incómoda, no por el tamaño en sí, sino porque, debido mi naciente presbicia, las tipografías pequeñas hacían difícil la lectura y las tipografías grandes no se acomodaban a las dimensiones (de bolsillo) del dispositivo.

Comenzó entonces la búsqueda de una alternativa de mayor tamaño y que soportara las características a las que ya estaba acostumbrado, pero sin las limitaciones de las marcas de dispositivos "de una tienda" como Barnes & NobleAmazon o Rakuten kobo: obligación de usar determinados tipos de formatos o bien la limitación de mantener algunos libros (no todos) de mi colección en la memoria principal, ya que casi todos los dispositivos a la venta carecían de un lector de tarjeta externa de memoria, única manera de poder llevar conmigo mi biblioteca completa, como es de mi gusto.

Llegué así a la compañía Boyue y su dispositivo Likebook Mars: un tablet basado en Android 8.1 (de momento) con una generosa pantalla de 7.8" (resolución de 1872 x 1404) con tecnología E Ink Carta, perfecta para mis (ejem) "maduras" necesidades de lectura.

Por otra parte, al tratarse de un dispositivo Android, el Likebook Mars permite instalar aplicaciones de gestión de biblioteca y de lectura a gusto del usuario. Estos días, mediante Calibre Companion y KOReader mis necesidades de organización, acceso, búsqueda y (sobre todo) disfrute de la lectura quedan perfectamente cubiertas, incluyendo virguerías como tipografías especiales y uso de diccionarios electrónicos en múltiples idiomas, pudiendo ser posible (si se usa conexión Wi-Fi) saltar directamente desde la lectura a búsquedas en Internet: vía Google, Wikipedia y vaya usted a saber qué más.

El dispositivo tiene CPU Quadcore Cortex A9 1.5 GHz, memoria RAM de 2GB, almacenamiento interno de 16 GB (12.9 GB para el usuario) y puede leer tarjetas micro SD de hasta 128GB, suficiente para una amplísima biblioteca de e-books.

¿Que si lo uso como tablet? Podría, ciertamente, dado el hardware: se puede reproducir música (conexión de audio por jack 3.5mm o Bluetooth) pero por la tecnología de la pantalla su utilidad se limitaría a navegación o aplicaciones con imágenes estáticas y en escalas de grises; por otra parte, si se lo usa estrictamente como gestor y lector de e-books, la batería dura de 10 a 14 días, cosa razonable para cualquier tablet y necesaria para una lectura despreocupada de los (por estos días) obligados cargadores de electricidad.

Un estupendo dispositivo de lectura, muy cómodo para quien esto escribe y que puede ser de interés para los que quieran entrar en la lectura electrónica por la puerta (o la pantalla) grande...

viernes, 25 de abril de 2014

Telefonía "mováil" (sic)

Retomando la sección de "gracias" ortográficas que muestran lo que pasa con los anglicismos cuando se mezclan con la venta de tecnologías de telefonía móvil.

Primero, el caso del teléfono inteligente, en su traducción libre para vitrinas:


Y luego, la venta de accesorios para una importante marca norteamericana de teléfonos para gente sofisticada:



Como ven, hay para todos los gustos...

miércoles, 23 de abril de 2014

En mis tiempos...

Un poco de humor tecnológico a propósito de los e-readers, cortesía de Risasinmas.com

lunes, 2 de julio de 2012

Ocho quilates: la historia de la Edad de Oro del videojuego español

Mientras estaba en mi re-lectura de "Crónicas Marcianas" de Ray Bradbury (quiero hacer una buena reseña para mi serie de clásicos) se me cruzó en el camino (cosas de facebook) el libro que paso a comentar.

"Ocho quilates", de Jaume Esteve Gutiérrez, nos relata con lujo de detalles y en forma muy amena lo que se dió a conocer como la Edad de Oro del videojuego español, un periodo que abarca desde 1983 a 1992.

Como dice la web del autor, la dicha edad "hace referencia a un lapso de tiempo a caballo entre dos décadas y que vivió al amparo de las máquinas de 8 bits, especialmente Spectrum, Amstrad, MSX y Commodore. Durante esos años, y comenzando desde cero, el videojuego español tuvo tiempo para nacer, crecer, desarrollarse y llegar a una situación terminal de la que no levantó cabeza hasta pasados un buen puñado de años."

Quien esto escribe vivió ese tiempo en Chile; aunque mediado por la distancia y el tiempo (el software de Spectrum, por ejemplo, nos llegaba a veces con 1 año de atraso) siguió los avatares de todo aquello con no poco interés y no menor disfrute.

El autor esboza, más allá de lo anecdótico, los detalles, aciertos, equívocos y azares de un periodo que, como pocos, concentró hitos de creatividad y entretenimiento para dispositivos de capacidades muy limitadas: los computadores domésticos de 8 bits.

Es una lectura sumamente amena y muy recomendable, tanto para los que vivimos esa época como para quienes quieran conocer más de cerca un momento único de la historia de la informática.


Un capítulo que se escribió en Español...

lunes, 7 de noviembre de 2011

E-books: Más bibliotecas en línea

Una de las características más salientes de Internet es su constante evolución. Nada se está quieto y nuevas páginas surgen o bien son descubiertas por el internauta, siempre ávido de nuevas fuentes de información. Como solicité en su momento, he recibido noticia de otras bibliotecas digitales, a las que se suman aquellas web que yo mismo he encontrado tras la compra de mi lector nook simple touch.

 Sin más, se las presento para su consideración:

  • Libros tauro : requiere registrarse para descargar, aunque como invitado se puede hojear su colección de más de 12.000 títulos y es interesante asaz ;-)
  • Qué de libros: este sitio no requiere registro y contiene cientos de obras tanto en inglés como en español.
  • Epub gratis: como indica el nombre, el sitio contiene más de 1.600 títulos en formato ePub, orientado especialmente a su descarga para uso en dispositivos lectores. No requiere registro para la descarga.
  • Biblioteca ePub: se trata sencillamente de un listado de libros ePub descargables desde MegaUpload. Se puede buscar usando las opciones del browser y poco más, pero se listan aprox. 2.700 títulos. La variedad de temas y autores no decepciona... Si alguien está interesado, me puede pedir en los comentarios el listado en Excel, más depurado y organizado a efectos de búsqueda.
...y eso es todo (de momento). Como antes, animo a todos a proponer o recomendar sus propias bibliotecas digitales de referencia, usando los comentarios del blog, que yo las publicaré por estos lares cuando las tenga en cantidad suficiente ;-) ¡Hasta pronto!

martes, 27 de septiembre de 2011

Nook Simple Touch: lectura móvil y cómoda

Como mencioné en el artículo anterior, les comentaré ahora mi experiencia con mi más reciente adquisición de lectura: el nook simple touch de Barnes & Noble.

Este dispositivo de lectura está (en principio) dedicado exclusivamente a la lectura de e-books o libros electrónicos: no tiene capacidades multimedia para reproducción de audio o vídeo.

Su pantalla blanco y negro de 6 pulgadas (150 mm) es de 600 x 800 pixel, con tecnología E Ink o tinta electrónica. Resulta, pues, muy fácil de leer, con cualquier luz (directa, indirecta, eléctrica, natural) y en prácticamente cualquier lugar, incluyendo por cierto exteriores.

Personalmente (tras más de 3 semana de uso) no he experimentando con esta pantalla (que es sensible al tacto) mayor cansancio que el de la lectura "normal". Máxime, su software lector permite incluso ajustar los márgenes, espaciado de líneas, tipografía y tamaño de letra con mucha facilidad, para acomodar así el material de lectura al gusto o necesidad del usuario. Si a eso agregamos su bajísimo peso (~200g) y la posibilidad de voltear páginas cómodamente, independiente de la mano que lo sostiene, la ergonomía de este aparato es total.

La batería permite 30 horas de lectura continua; la publicidad sugiere 2 meses de lectura "casual" (30 minutos por día) y en mi caso he podido leer bastante más de 1 hora diaria durante al menos 2 semanas entre cargas sucesivas, lo que no está nada mal...

Desde el punto de vista de la usabilidad del software incluido, aparte del lector de libros posee un modesto organizador de los títulos cargados (ya sea en RAM o en tarjeta de memoria micro SD), además de una interfaz de compra directa a la tienda Barnes & Noble (previo registro del dispositivo). Los menús (ya sea para el software lector o para la configuración general) y sus opciones son muy intuitivos, de fácil y rápida navegación y no interrumpen en lo absoluto la experiencia de lectura propiamente tal.

A efectos de agregar libros, puede uno hacerlo comprando en línea (posee conexión wi-fi) o bien vía cable USB (el mismo para cargar la batería) para acceder a la RAM del dispositivo o la tarjeta de memoria que esté instalada. Además, ciertos libros descargados de la tienda pueden compartirse con otros usuarios (registrados) de nook en una especie de quid pro quo (o do ut des, para los puristas) comunitario...

¿Desventajas?

  • El dispositivo soporta nativamente sólo los formatos ePub y PDF de publicación electrónica, para archivos con y sin manejo de derechos vía DRM. En cuanto a los PDF, si no han sido generados correctamente (como documentos electrónicos y no como meras fotocopias envasadas en un archivo) no se verán del todo bien.
  • Por otra parte, la capacidad interna de memoria RAM anunciada es de 2 Gbytes, pero la capacidad efectiva para libros es de sólo 1 Gbyte, de los cuáles solo 250 Mbytes están de "libre disponibilidad" para el usuario y los 750 Mbytes restantes son para libros bajados desde la tienda B&N (vía software en el dispositivo o usando la web "normal" de B&N).
Sin embargo, todo esto tiene solución.

  • En mi caso, estoy usando una tarjeta externa de memoria con 32 Gbytes y mi actual colección de ~2.000 e-books ocupa apenas 1,2 Gbytes en total... sin contar lo ya descargado de B&N (que ofrece varios e-books gratis). Luego, el espacio no es un problema.
  • En cuanto a los formatos de los libros, siempre está la posibilidad de usar el software Calibre, del que hablamos en un artículo anterior de esta serie y copiar luego los libros así formateados ya sea a la RAM o a la mencionada tarjeta de memoria.

Por último, este dispositivo está basado Android, un sistema operativo móvil que cuenta con una amplísima comunidad de desarrolladores... los que gentilmente han proporcionado una solución (TouchNooter 1.6.24) que permite usar este dispositivo como si de un tablet se tratara, manteniendo intactas todas sus funciones nativas y agregando la posibilidad de instalar otras aplicaciones ad-hoc.

De hecho, yo estoy usando esta modificación y he podido instalar:

  • Lectores de RSS
  • Navegadores web como Opera mini
  • Y (por supuesto) otros software de lectura como Aldiko (con la opción de conectarnos a catálogos en línea), CoolReader (lee directamente los formatos FB2, DOC, RTF, TXT, HTML, CHM, TCR, pdb, prc, Mobi...) o el propio software para Kindle de Amazon, con lo que desparece cualquier dificultad para compra, descarga o lectura de libros...
Como ven, un aparato muy flexible y (en mi gratísima experiencia) muy apropiado para la lectura "al paso". No es mejor que sentarse a leer un libro, pero resulta práctico y cómodo.

Hasta pronto...

jueves, 7 de julio de 2011

Edición móvil de El Escritorio

No es lo que se dice "la novedad del año", pero ahora el blog cuenta con una versión móvil, con los artículos disponibles en un formato adecuado para esas pantallas más bien pequeñas.

En la versión web, el enlace está disponible como "Edic. Móvil" en la parte superior de la banda horizontal izquierda, bajo el título "Secciones del Blog".

Que lo disfruten en su dispositivo móvil preferido ;-)

martes, 8 de febrero de 2011

E-books IV: Conversión de formatos

Daremos término (bueno, de momento) a esta serie sobre los e-books o libros electrónicos, abordando un tema no menor: la conversión de formatos de e-books.

Como el lector pudo apreciar en el primer artículo de la serie, hay varios formatos de libros electrónicos, y además una selección casi igualmente amplia de dispositivos para su lectura.

Por supuesto, y como es habitual en informática, la relación e-reader (hardware y software) vs e-book (los libros) está lejos de ser un todos con todos y un da lo mismo cualquiera. El usuario/lector pronto descubre que debe tomar decisiones en ambos frentes y eso podría limitar sus opciones de lectura...

...de no mediar los software de conversión de formato, que consiguen paliar (cuando no resolver) el problema de leer cualquier e-book en cualquier e-reader (o casi).

Existen servicios en línea para la conversión de formatos, pero su aplicabilidad está limitada a ciertos formatos de origen/destino, así como al ancho de banda de la conexión con que contemos.

Así las cosas, la mejor conversión de formatos de e-books posible se consigue en base a un software para PC, transmitiendo o cargando luego el resultante en nuestro dispositivo. Como era de esperar, existen múltiples alternativas de software de conversión de formatos, tanto de pago como gratuitas y sería largo enumerarlas o compararlas en este artículo.

Sin embargo, quien esto escribe puede recomendar, sin mayor criterio que su propia y gratísima experiencia, el estupendo software de conversión y gestión de librerías Calibre. Entre otras cosas:
  • Es software libre.
  • Es multiplataforma, siendo compatible con los tres principales sistemas operativos: GNU/Linux, Mac OS X y Windows.
  • Maneja múltiples formatos de entrada: ePub, HTML, PDF, RTF, txt, cbc, fb2, lit, MOBI, ODT, prc, pdb, PML, RB + formatos de archivo de cómic como cbz y cbr
  • Como salida, genera formatos suficientemente universales: ePub, fb2, Open eBook, lit, lrf, MOBI, pdb, pml, rb.
  • Adicionalmente, realiza labores de sincronización de dispositivos: soporta actualmente el lector Sony PRS 300/500/505/600/700, Cybook Gen 3, Amazon Kindle (todos los modelos), Papyre y otros lectores. Además es compatible con el iPhone y el iPad.
...y muchas otras funciones de gestión y organización de e-books que no tienen desperdicio ;-)

Desde ya insto a los lectores del blog a dejar en los comentarios de este artículo sus propias experiencias, preferencias y recomendaciones en materia de conversión de formatos de e-books.

Como despedida de esta serie (de momento), les recomiendo que echen un mirada a la wiki de Mobile Read, donde podrán expandir a gusto los tópicos hasta ahora tratados y otros por descubrir para mejor conocer y disfrutar de esta maravillas de los libros electrónicos.

Hasta pronto...

lunes, 7 de febrero de 2011

E-books III: Dispositivos lectores

Continuando desde el artículo previo, pasamos a revisar una parte fundamental de esta serie: los dispositivos de lectura de libros electrónicos (técnicamente: e-readers de e-books).


Establezcamos, antes que nada, una premisa sencilla, sin la cual este artículo carecerá por completo de sentido: la mejor manera de leer un libro será siempre en papel encuadernado. Todo lo que estos dispositivos pueden pretender es hacer que la lectura casual o fortuita sea más fácil o práctica que andar con su equivalente en papel.

Sin embargo, proponer que uno de estos aparatos sea mejor o que sustituya la experiencia de la lectura del libro original, cuando conseguimos contar con un contexto de lectura profunda y no interrumpida... eso no. Jamás. Son demasiados los elementos (sensoriales y psicológicos) que acuden a la lectura tradicional (en oposición a la lectura al paso) como para plantear una sustitución: se trataría, pues, de un compromiso más bien resignado que de provecho pleno.

Seguramente, el paso del tiempo hará que esta posición parezca anacrónica o artística, pero las cosas aun son lo que son y no otra cosa en materia de libros. Dicho esto, distingamos dos tipos de dispositivos de lectura de libros electrónicos: dedicados y complementarios.

Dispositivo dedicado

Un e-reader es un dispositivo electrónico que reproduce los contenidos de libros electrónicos, con una calidad de lectura como en papel gracias a la tecnología de tinta electrónica. Suelen tener pantallas de un tamaño semejante o mayor que un libro de edición bolsillo, con muy buena respuesta a la luz ambiente y/o luz propia, una capacidad de memoria más que suficiente y baterías que funcionan no menos de una semana (leyendo al menos 4 horas al día) entre recargas.

Si usted es un purista de la lectura electrónica (una contradicción por donde se la vea, pero en fin) estos dispositivos proporcionan la manera más adecuada de leer libros electrónicos. Hoy por hoy, el mercado cuenta con varias decenas de posibles soluciones tecnológicas, pero las más destacables son el Reader de Sony, el Papyre de Grammata, el Kindle de Amazon.com y el Nook de Barnes & Noble. Hay para todos los bolsillos (del comprador habitual de libros, claro) y cada lector debe determinar cuál es el que más le conviene.

Un consejo: mientras más libro sea el dispositivo y menos sea otra cosa, mejor. De lo contrario estamos hablando de...

Dispositivo complementario

En este caso, hablamos de un dispositivo informático que cumple otras funciones, pero que además admite software para actuar como e-reader ...pero sin todas las prestaciones de un dispositivo dedicado: específicamente, ninguno de ellos soporta la tinta electrónica.

Dejando de lado los PC (de escritorio, laptops, notebooks, netbooks y tablets) que por sus dimensiones y peso no permiten la portabilidad requerida, el aparato que más se acerca al e-reader es un tablet de sistema operativo móvil, como el iPad o aPad afines. En estos tablet tenemos las características de tamaño de pantalla y peso requeridas en un e-reader, y con el software adecuado sin duda que podremos leer todo tipo de formatos de e-book.

Sin embargo, al carecer de tinta electrónica, la experiencia de lectura es más cansadora que un dispositivo dedicado. Por otro lado, si bien tienen toda la capacidad de memoria requerida, lo cierto es que los tablets cumplen muchas otras funciones complementarias de comunicaciones y multimedia, las que drenan su batería, limitando severamente su autonomía.
 

Por último, nos resta revisar las prestaciones de los teléfonos inteligentes. En este caso, las limitaciones de batería, por similares prestaciones de los tablets, se ven agravadas con el tamaño de la pantalla, que, en los modelos de alta gama, puede llegar a los 320 x 480 pixels, mientras que en modelos de gama media lo habitual es un tamaño de 240 x 320.

Y si hablamos de otros teléfonos - para - correo, es aun menor el espacio disponible para leer. Ni que decir tiene que, con pantallas pequeñas y sin tinta electrónica, la lectura es apenas posible, cuando no derechamente incómoda.

Por último, mi porfiado uso de dispositivos móviles PDAs para la lectura de e-books entra ya en el franco terreno de la obsolescencia...

El futuro

Conforme avancen las tecnologías en baterías, pantallas, procesadores y sistemas operativos, lo más probable es que todos estos dispositivos móviles converjan a una sola cosa, acaso con una geometría variable (no, no es ciencia ficción) que permita alternar entre diferentes usos.

Mientras tanto, habrá que seguir viendo, según nuestras po$ibilidades, cómo y cuándo leer, lo que se pueda y como se pueda...

miércoles, 2 de febrero de 2011

E-books II: Bibliotecas en línea


Siguiendo con el artículo anterior, y como no soy un sádico del suspenso :-P pasemos a lo que sin duda será el plato fuerte de esta serie: las bibliotecas digitales. Muchos de los... bueno, puede que alguno de los amables lectores de este blog alguna vez se haya preguntado "Pero... ¿de dónde saca tanto libro este tipo?". La verdad es que, como anoté previamente, una minoría de las obras aquí revisadas son de hecho libros físicos y el resto son archivos digitales... ...que tienen que venir de algún lado ¿no? Pues bien, basta de elípticas y entremos en materia con las bibliotecas digitales en las que escarba quien esto escribe:

  •  Proyecto Gutenberg: esta es la madre del cordero. Está compuesta por decenas de miles de textos en formatos ePub, Kindle, HTML y TXT, principalmente de dominio público, ya sea porque nunca tuvieron derechos de autor o porque ya han expirado. En su mayoría se trata de obras de literatura históricamente importante y obras de referencia. Si bien la mayoría de los lanzamientos del proyecto Gutenberg son en inglés, también hay un número significativo de documentos en alemán, francés, italiano, español, holandés, finlandés, y chino, así como en otras lenguas. De hecho el sitio tiene una web en inglés (la principal) y otra en español
  • (en desarrollo), además de una web móvil para los que accedan en plataformas portátiles, los que si gustan pueden acceder capturando este código QR:
  • Bibliotecas Digitales: esta es la principal fuente de textos en español de quien esto escribe. Se trata de decenas de miles de textos en formatos PDF, RTF, DOC y HTML. Aquí hay de todo: literatura, manuales, referencia o simplemente divertimento, con una selección amplia de obras significativas y otras, bueno, no tanto :-P así como textos de (ejem) dudosa procedencia, pues no toda la colección es de documentos de dominio público. El respeto de los derechos de autor queda, pues, a criterio (y bolsillo, también es cierto) del potencial lector: Ex libris, caveat emptor, cui bono y todo eso.
  • Internet Archive: se trata de una biblioteca en el sentido más amplio, ya que tiene una gran colección de archivos misceláneos como audio, video y texto, algunos de ellos en dominio público, o de licencias a base del Creative Commons o cualquier otra licencia que permita la distribución.
  • ManyBooks.net: esta biblioteca se alimenta del Internet Archive y del proyecto Gutenberg y genera una colección de archivos en formatos más adecuados para software de lectura como PDF y ePub.
Estas son las principales bibliotecas desde la que yo obtengo mis libros digitales. Existen literalmente cientos de otras, organizadas en torno a temas específicos o con orientaciones más académicas, como la Revues.org (textos mayoritariamente en francés). Animo a todos a proponer o recomendar sus propias bibliotecas digitales de referencia, usando los comentarios del blog. A los que por primera vez se asoman a este mundo: vayan con calma :-) Las bibliotecas aquí citadas son sitios razonablemente estables (algunos de más de 20 años, vamos) y no se van a evaporar de un día para otro así que no se desesperen, respiren hondo... ...y dense el gustazo de leer, leer y leer todo lo que quieran, que no tendrán tiempo suficiente en sus vidas para agotar ninguna de estas maravillosas fuentes de cultura y entretención. En cuanto a los oscurantistas, que en mi país parecen no escasear, absténganse de comentar este párrafo... y el artículo completo, ya que estamos. Como dicen en el proyecto Gutenberg:
   
"cortemos los barrotes de la ignorancia y el analfabetismo"
En las próximas entregas de esta serie abordaremos los software de conversión de formatos y los dispositivos de lectura. Hasta pronto...

E-Books I: Formatos

La sección literaria ha estado floja por culpa de la Vida Real: último trimestre del 2010 en lo laboral y vacaciones 2011 en lo personal.

Sin embargo, ya de vuelta e instalado (bueno, más o menos) es hora de retomar la esencia de este blog, comenzando una serie que tenía largamente postergada y que debiera estar en el corazón de esta sección: los llamados e-books o libros electrónicos.

Si dijera que más de tres cuartas partes de lo que he reseñado en este blog proviene de la lectura de libros en formatos electrónicos, nadie se sorprendería.

Si agregara que la lectura ha sido hecha mayoritariamente en dispositivos móviles PDAs de Palm modelos Vx, Tungsten T, TX (y en ese orden) la apreciación ya cambia ¿no?

El hecho es que los dispositivos móviles, pese a sus limitaciones de tamaño de pantalla y tipografías reducidas, nos permiten disfrutar (con sus bemoles) de la lectura en cualquier parte y en cualquier momento.

Esto no es poco para quienes contamos con poco tiempo para leer y debemos por ende aprovechar los "momentos muertos" de cada día: el transporte público, la espera antes de una reunión, algún almuerzo en solitario...

...pero basta de elegías y entremos en materia. Paso a exponer aquí los principales formatos de archivos para libros electrónicos con los que he tenido el gusto de leer en los últimos 6 años. El lector sabrá apreciarlos o no y ver si le resultan cómodos o de su gusto.

Formatos Clásicos

Estos formatos son hijos de la informática más que de la literatura, por lo que si bien no fueron pensados para la "lectura móvil" se prestan fácilmente para ello... si se cuenta con el dispositivo y el software adecuados, claro está.

  • TXT: el también llamado "texto simple" tiene la ventaja de ser ampliamente disponible como contenedor de libros y su soporte es casi universal pues no existe plataforma informática que no tenga un lector de texto. Se puede comprimir muchísimo, lo que nos evita problemas de memoria. Sin embargo, por su sencillez, depende fuertemente del software que lo despliega para resolver temas de paginación, diagramación y tipografía. Carece de ilustraciones.
  • RTF: Formato de texto enriquecido. Es el "hermano mayor" del texto, junto con DOC (su "primo" de Microsoft) tanto por su popularidad y universalidad como por su completo manejo de paginación, ilustración, diagramación y tipografía. También posee un alto grado de compresión (salvo ilustraciones).
  • HTML: es el formato por excelencia de la World Wide Web apenas más popular y universal que el texto. Maneja mucho mejor los aspectos ilustración, diagramación y tipografía. La paginación, en cambio, se consigue con tablas de contenido más bien engorrosas o con múltiples archivos. También posee un alto grado de compresión (salvo ilustraciones).
  • PDF: Adobe Portable Document es probablemente el mejor de los formatos que no fueron expresamente creados para la "lectura móvil". Tiene un inmejorable manejo de paginación, ilustración, diagramación y tipografía amén de que el software de lectura que lo aprovecha suele estar altamente potenciado para la búsqueda y la referencia. Su grado de compresión es de medio a bajo, especialmente cuando hay ilustraciones. Cabe destacar que si contamos con una pantalla QVGA (320 x 240 o parecida) el software deberá hacer malabares para desplegar el texto sin destruir la diagramación...

Formatos Nativos

Estos formatos fueron creados pensando en la "lectura móvil" por lo que en general tienen un estupendo manejo de paginación, ilustración, diagramación y tipografía y aunado con amplias facilidades para la búsqueda y la referencia. En general, ninguno de estos formatos permite una buena compresión.

Suelen asociarse en principio a software específicos por lo que quien esto escribe a menudo debe usar software de conversión para poder leerlos en su PDA; en plataformas más modernas, como teléfonos inteligentes y lectores de libros, existen multitud de programas que los leen en forma nativa.

  • LIT: Microsoft Reader es uno de los formatos nativos más antiguos, creado en el año 2000. Estaba pensado originalmente para su uso en PDAs pero puede usarse en múltiples dispositivos móviles modernos.
  • ePub: Electronic Publication es un formato libre basado en XML con tres estándares de código abierto (open source), como son Open Publication Structure (OPS), Open Packaging Format (OPF) y Open Container Format (OCF). Libros creados en este formato pueden funcionar indistintamente en diferentes lectores y dispositivos, a diferencia de los libros bloqueados con DRM como los ofrecidos por distintas librerías en línea.
  • fb2: FictionBook es un formato XML donde cada elemento del libro es descrito por etiquetas lo que consigue una alta precisión de mantenimiento de la estructura del libro acompañado de la prestación de esfuerzo de conversión (incluyendo automático) de los archivos FictionBook a otros formatos populares: TXT, DOC, RTF, HTML, etc.

Estos son los formatos con los que un servidor ha alimentado su PDA y su mente con lo más dilecto, predilecto y a veces infecto ;-) de la literatura. Sin estos formatos y la maravilla de los libros electrónicos, habría leído muy poco en la última década y este blog probablemente ni siquiera existiría.

En las siguientes entregas de esta serie abordaremos otros temas asociados: software de conversión de formatos, dispositivos de lectura y lo más importante de todo, las bibliotecas digitales, sin las cuales quien suscribe tampoco habría tenido mucho que leer...