domingo, 19 de abril de 2026

Rayuela Jam 2026: vota por el tema de la jam

Como comenté hace poco, se está seleccionando la temática de la Rayuela Jam 2026.

Pues bien, hace un par de días se ha anunciado en su canal del Discord de Textualiza la lista de 16 temas candidatos para selección pública.

Los temas propuestos son:

  • Hogar
  • Abandono
  • Espejismo
  • Infinito
  • Metamorfosis
  • Germen
  • Un futuro mejor
  • Nueve
  • Ilusión
  • Sin Final
  • Dolor
  • Carga
  • Cortejo
  • Madriguera
  • Sobrenatural
  • Reinicio

Ya se ha dado inicio a la votación y eliminación, comenzando por grupos de a 4, para elegir el tema que en definitiva será el de esta edición de la Rayuela Jam.

Continuaré informando por este medio en cuanto exista un resultado del proceso de selección.

¡Nos vemos!

viernes, 17 de abril de 2026

PunyInform en Español: actualizaciones a la librería de aventuras en Inform para 8 bits y 16 bits

Hace poco se anunció en el Discord del CAAD la actualización a la v2.5 de PunyInformES, adaptación de PunyInform para autoría de ficción interactiva en Español.

Según me explicó su autor Kozelek, se trata de mejoras heredadas del original (en inglés) y otras de su propia cosecha.

  • Correcciones de análisis de palabras y de mensajes y optimizaciones de las rutinas más comunmente utilizadas.
  • Para las optimizaciones, Fredrik Ramsberg ha partido de los análisis realizados mediante un nuevo intérprete, Krebf, que ha desarrollado para llevar un mejor control de las estadísticas de ejecución.

Se continúa actualizando una estupenda herramienta para crear aventuras conversacionales en Español, lo que siempre son buenas noticias en este blog.

lunes, 13 de abril de 2026

Rayuela Jam 2026: buscando el tema de la jam

Se ha anunciado en su canal del Discord de Textualiza y en X-antes-Twitter el inicio del proceso para elección del tema de Rayuela Jam 2026.

Hay ocho alternativas propuestas por la organización y se pueden enviar opciones nuevas para ver si son elegidas para la ronda eliminatoria.

De momento, los temas propuestos son:

  • Abandono
  • Infinito
  • Germen
  • Nueve
  • Sin Final
  • Carga
  • Madriguera
  • Reinicio

A efectos de enviar nuevos temas como alternativas a votar, basta con usar este formulario para que la aficición contribuya así con nuevas opciones para lo que a la postre será el tema para la Rayuela de este año.

Anunciaré por este medio según avance el proceso.

¡Hasta pronto!

domingo, 12 de abril de 2026

Aportación Personal: misterio, drogas y carreras

He pasado por un par de semanas más bien intensas en lo laboral y en lo personal: mucha presión de tiempo, mucho stress.

En esos casos, la literatura se vuelve una suerte de escape, un refugio y un descanso: suelo encontrar entonces (no las busco: las encuentro) buenas lecturas que luego me han de servir para otras situaciones semejantes. 

Por mis gustos, muchas de esas obras son de ciencia ficción, como la estupenda "Aportación Personal" del autor español Johan Paz y que ahora voy a comentar.

La novela consiste en el diario de vida de la coronel Dayne Slayton, pertenecientes a las fuerzas terrestres de la misma Federación de planetas de la previamente reseñada "La Cuestión", aunque los hechos ocurren en un periodo anterior. Dayne ha sido destinada, a medias como premio y como castigo, a la máxima responsabilidad castrense y policial del planeta Loytas, un remoto planeta desierto y sin embargo nudo de un sin fin de acontecimientos de consecuencias tanto locales como interplanetarias.

El mundo es famoso por sus carreras de alta velocidad, pero Dayne sospecha que las cosas no son todo luces y fama, por lo que desde el espaciopuerto del planeta la coronel va a lanzar una minuciosa investigación de todo lo que ocurre en torno a este deporte. Pronto descubre que, amen de las habituales apuestas y corruptelas asociadas a controlar el resultado de los lances de velocidad, existe una compleja trama de redes criminales interplanetarias de tráfico de estupefacientes, con mega corporaciones y mafia de por medio, no quedando claro dónde empiezan unas y termina las otras: grandes organizaciones y pequeños traficantes.

Para mejor hacer su trabajo, Dayne se inventa un alter ego y asistimos así a su doble vida como Serena Ochoa, una corredora y entusiasta del deporte, lo que le permite acercarse a las vidas y preocupaciones de los colonos, humanos y extraterrestres, con todas sus infinitas diferencias y semejanzas: no todo son carreras en Lyotas, y sin embargo la coronel termina por sumergirse en ese mundo, del que a su pesar debe mantener una distancia cada vez menos profesional, conforme se van desarrollando los acontecimientos del relato. 

En efecto, ambas vidas, como los competidores en una carrera, acabarán por juntarse y eventualmente chocar: los fragmentos profesionales y personales, legales y criminales vuelan por todas partes... y lo que resulta estar detrás del tráfico de drogas es algo tan viejo como la drogadicción: el deseo de poder y la supremacía.

Dayne Slayton tendrá entonces que tomar duras decisiones que cambiarán su destino, el de las personas que le rodean y el de los mundos de la Federación.

Se incluye, como una suerte de coda (no es un epílogo) un cuento en que veremos cómo el mundo de los corredores está, también, expuesto a formas de adicción mucho más peligrosas que las drogas "recreacionales".

La novela mezcla hábilmente los elementos del relato de misterio y de acción, especiado además con los aspectos futuristas que tan bien sabe llevar este autor. Los distintos hechos siguen una progresión ágil y sumamente fascinante: me costaba lo suyo interrumpir la lectura para volver a la Vida Real. No todo está dicho, sin embargo: hay mucho de subentendidos en según que pasajes de la lectura, cosa que aportaba otro elemento de interés, del todo aparte con el relato propiamente tal.

¿Que si en este libro hay algo de elipsis? Pues... como alguien del mundillo aventurero dijo por ahí, "lo guay es que pasen cosas chulas"... y en esta novela vaya si pasan cosas chulas, algunas de las cuales lo son precisamente porque el lector lo descubre sin que el relato tenga que estar enunciándolo explícitamente, truco este que no todos los autores consiguen con soltura y que dice mucho de Johan Paz y de su obra.

Los invito, pues, a su sumamente recomendable lectura, especialmente si quieren disfrutar de una narración de acción policial, máxime si se piensa que esas cosas no se debieran mezclar con una historia de ciencia ficción.

domingo, 5 de abril de 2026

La Cuestión: ser o no ser

En esta ocasión voy a comentar la novela de ciencia ficción "La Cuestión" del autor español Johan Paz, conocido en el mundillo de la ficción interactiva.

Comenzaré diciendo que ésta es una primera vez por partida doble. Por una parte, se trata de la primera obra que reseño conociendo personalmente al autor, con quien hemos tenido múltiples intercambios desde que frecuento la escena de la aventura conversacional. Por otro lado, constato con cierto estupor que es la primera novela de ciencia ficción que comento que proviene de un autor hispanohablante; salvo error, todas las otras publicaciones del género que he revisado en el blog son de autores de otras latitudes: a la fecha, no había escrito sobre otras obras de ci-fi de ningún español, ningún latinoamericano ni tampoco ningún chileno. Esto me ha llevado a algunas reflexiones que no pondré ahora por escrito, pero que seguro que darán material para otro eventual artículo.

Dicho esto, "La Cuestión" es un relato futurista y hasta cierto punto algo distópico, al menos desde mi perspectiva actual. Siguiendo el formato de una antología de relatos cortos, asistimos a las peripecias de Layna Speedy, un cyborg que se dedica a la demolición de edificios subteráneos en una ciudad del tamaño de un planeta, a la vez que combate una peligrosa plaga que amenaza a éste y otros mundos de la Federación.

Quienes conozcan la obra de Johan Paz sabrán de Layna desde otros trabajos interactivos previamente publicados, como "Hierba tras el cristal", donde la protagonista se mostraba como una superviviente hecha a todo y con un humor casi tan duro como las circunstancias que debía superar.

En estas narraciones de "La Cuestión" veremos desplegar in extenso las habilidades de Layna y su resiliencia a toda prueba, agregando a todo ello una forma muy particular de liderazgo, pues esta chica trabaja y combate junto a varios compañeros, casi todos en mayores o menores estados de integración cibernética: el equipo incluye, de hecho, sólo un ser humano verdadero y un único robot... pero los acontecimientos nos irán mostrando que esas categorías son bastante borrosas, puesto que lo que en definitiva da lugar al ser lo es todo menos la mera materia que sustenta la mente y su espíritu, importando poco o nada el sustento más o menos biológico que mantiene su existencia.

Esa mantención es precisamente uno de los motores de estos cuentos, ya que el desgaste o, peor aún, la obsolescencia, son amenazas constantes que llevarán a estos personajes a encarar misiones cada vez más peligrosas, algunas sin resultado demasiado cierto.

Sin embargo, es en estas situaciones extremas que Layna y su equipo mostrarán verdaderamente de qué están hechos... a pesar de lo que su corporalidad permitiría suponer.

No es ésta la primera obra literaria que ha publicado Johan Paz, pero ha sido la primera que he tenido el gusto de leer: tiene una prosa muy ágil, un ritmo narrativo que no afloja y muchos giros de lenguaje que me han arrancado no pocas risas; a pesar de que algunos de los episodios relatados son de asuntos más bien serios, el autor se las ingenia para mantener un tono liviano y a ratos hasta cómico, aunque sea a base de un humor más bien negro.

Es una lectura sumamente recomendable, máxime por ser letras que provienen de un autor de ficción interactiva del mundillo hispano. Ahora bien, si usted es de los que dice que no gusta de la ciencia ficción, entonces su lectura va doblemente recomendada.

domingo, 29 de marzo de 2026

Hermann Huppen: pluma y pincel de un maestro del cómic

Habiendo publicado hace poco una reseña de un cómic, no tenía previsto volver sobre el tema tan pronto.

Pero, claro, uno hace planes y luego las cosas pasan sin preguntarnos demasiado nuestra opinión.

Ocurre que hace poco ha muerto el autor belga Hermann Huppen, inicialmente dibujante y luego también guionista de historietas y uno de los últimos miembros de la llamada Bande dessinée francesa que seguía en activo. Yo conocí a Hermann siendo muy niño, desde las páginas de la revista Mampato: ahí comencé la lectura de "Bernard Prince" y "Comanche", dos de sus series creadas en colaboración con el guionista francés Greg.

Por aquel entonces yo estaba muy impresionado por la calidad del dibujo, los colores y sobre todo por las historias de aventuras que se presentaban en esas sagas: correrías por el mundo actual, en el caso de "Bernard" y relatos del Lejano Oeste norteamericano, para "Comanche". Se transuntaba una visión bastante poco edulcorada del ser humano y sobre todo lo poco que cambian las cosas, no importa el lugar y el tiempo, cuando hay ambición y egoísmo de por medio.

Esta visión un tanto pesimista de nuestra particular sociología y psicología se iría consolidando en otros trabajos de Huppen, especialmente cuando comenzó a trabajar en solitario. Series como "Jeremiah", un western post apocalíptico o "Las torres de Bois-Maury", su magnus opus histórico, desarrollan relatos plenos de acción y de giros argumentales, con personajes complejos, ninguno realmente héroe o villano: todos con virtudes, defectos y matices.

Y es que, aparte de un dominio absoluto del dibujo y los colores, Hermann nunca cae en el hiper realismo: aunque gusta de visitar el costumbrismo, la historia o el relato policial, el autor siempre escribe desde la ficción... y sin embargo tiene una habilidad única para mantenerse cerca de la realidad; sin exageraciones pero falto de ilusiones. Consideraciones argumentales aparte, con el paso del tiempo, Huppen fué refinando su trazo y su manejo del color,  particularmente en sus trabajos de los últimos 20 años, con un uso sencillamente magistral de la acuarela.

Todo ello ha hecho que el autor sea uno de mis referentes absolutos del cómic en general y del europeo en particular, especialmente como un vehículo narrativo perfectamente válido, con un lenguaje y códigos estéticos del todo aparte de la ficción literaria escrita.

Hay pena por su partida, como ocurre con cualquier artista de lustre, pero nos queda, a los que le seguimos, su ¡magnífica! obra, casi totalmente traducida al español: una obra que puede que siga adelante con otras manos, ya que colaboró a menudo con su hijo Yves, guionista también de nota.

No será lo mismo sin Hermann Huppen, está claro: ojalá y su pluma dibuje un camino hacia los cielos, donde seguirán siempre vivos todos sus colores y las historias fruto de su mano y su mente creadoras.

viernes, 27 de marzo de 2026

La Caverna del Tiempo: un viaje al comienzo de mi historia de los librojuegos

Si bien en este blog los libro juegos están más bien presentes, noto que he comentado muy al paso cómo llegué yo a este paticular género literario.

Lo cierto es que bastante antes de "Lobo Solitario" yo ya estaba familiarizado con este tipo de libros, gracias a un trabajo seminal del género: "La caverna del tiempo" ("The Cave of Time") del autor norteamericano Edward Packard y que forma parte de la serie "Elige tu propia aventura" ("Choose your Own Adventure"), también imprescindible si se quiere entender la historia de este tipo de literatura como fenómeno masivo.

Haciendo memoria, estaba en mi preadolescencia y procuraba de alternar la lectura obligatoria escolar con cosas más de mi gusto, que no tuvieran ningún fin práctico más allá de una distracción o puro entretenimiento.

Que la lectura (o la literatura) pudiera además ser un juego, no se me había cruzado por la cabeza... hasta entonces.

Ya de entrada, el libro prometía no poco:

Te has perdido en una extraña cueva, tenuemente iluminada. Gradualmente empiezas a distinguir dos túneles. Uno de ellos, el de la derecha, forma una curva hacia abajo. El otro sube en pendiente hacia la izquierda.

Piensas que el que desciende puede conducir al pasado y el que sube al futuro. Si tomas el túnel de la izquierda, pasa a la página 20. Si tomas el túnel de la derecha, pasa a la página 61. Si vuelves a salir de la cueva, pasa a la página 21.

¿Qué sucede a continuación? Todo depende de tu elección. ¿Cómo finaliza la aventura? ¡Sólo tú puedes averiguarlo! Y lo mejor es que puedes seguir leyendo y vivir no una, sino muchas aventuras increíbles.

Me puse pues a ello y comencé a recorrer los distintos caminos que ofrecía el libro, tratando de ver cuántos de esos ¡40! posibles finales podía alcanzar a leer y qué tan "buenos" o "malos" podían ser. Me costaba no poco dejar la lectura, que tenía una buena dosis de humor, aunque en general era de un estilo más bien simple. Que algunas secuencias generadas por mis decisiones carecieran de un hilo argumental razonable no podía importarme menos, pues "La caverna..." tenía algo que, pese a mis poco años, era raro de encontrar en mis lecturas habituales: maravilla y sorpresa.

Y es que los clásicos literarios que eran de "lecturas forzosas"  en mi etapa escolar podrían haber estado muy bien escritos, con una progresión narrativa excelente y una estructura argumental impecable...

...pero a ratos resultaban sosos, escazos de gracia, brillo o chispa; sin ninguna sorpresa y ausentes de toda maravilla.

El tiempo y la lectura de otras obras, dentro y fuera de la colección "Elige tu propia aventura", me permitirían ver los ripios y hasta fallos de "La caverna...", tanto en lo literario como en lo interactivo; nada de eso me impidió disfrutar entonces con su lectura, la que luego dió paso, como digo, a "Lobo Solitario", los juegos de rol y, a la postre, mi propia autoría de aventuras conversacionales.

No es mucho más, este breve recuerdo y homenaje a una obra sencilla pero contundente, de la que guardo grato recuerdo: como lector pero especialmente como creador de ficción interactiva.