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domingo, 12 de abril de 2026

Aportación Personal: misterio, drogas y carreras

He pasado por un par de semanas más bien intensas en lo laboral y en lo personal: mucha presión de tiempo, mucho stress.

En esos casos, la literatura se vuelve una suerte de escape, un refugio y un descanso: suelo encontrar entonces (no las busco: las encuentro) buenas lecturas que luego me han de servir para otras situaciones semejantes. 

Por mis gustos, muchas de esas obras son de ciencia ficción, como la estupenda "Aportación Personal" del autor español Johan Paz y que ahora voy a comentar.

La novela consiste en el diario de vida de la coronel Dayne Slayton, pertenecientes a las fuerzas terrestres de la misma Federación de planetas de la previamente reseñada "La Cuestión", aunque los hechos ocurren en un periodo anterior. Dayne ha sido destinada, a medias como premio y como castigo, a la máxima responsabilidad castrense y policial del planeta Loytas, un remoto planeta desierto y sin embargo nudo de un sin fin de acontecimientos de consecuencias tanto locales como interplanetarias.

El mundo es famoso por sus carreras de alta velocidad, pero Dayne sospecha que las cosas no son todo luces y fama, por lo que desde el espaciopuerto del planeta la coronel va a lanzar una minuciosa investigación de todo lo que ocurre en torno a este deporte. Pronto descubre que, amen de las habituales apuestas y corruptelas asociadas a controlar el resultado de los lances de velocidad, existe una compleja trama de redes criminales interplanetarias de tráfico de estupefacientes, con mega corporaciones y mafia de por medio, no quedando claro dónde empiezan unas y termina las otras: grandes organizaciones y pequeños traficantes.

Para mejor hacer su trabajo, Dayne se inventa un alter ego y asistimos así a su doble vida como Serena Ochoa, una corredora y entusiasta del deporte, lo que le permite acercarse a las vidas y preocupaciones de los colonos, humanos y extraterrestres, con todas sus infinitas diferencias y semejanzas: no todo son carreras en Lyotas, y sin embargo la coronel termina por sumergirse en ese mundo, del que a su pesar debe mantener una distancia cada vez menos profesional, conforme se van desarrollando los acontecimientos del relato. 

En efecto, ambas vidas, como los competidores en una carrera, acabarán por juntarse y eventualmente chocar: los fragmentos profesionales y personales, legales y criminales vuelan por todas partes... y lo que resulta estar detrás del tráfico de drogas es algo tan viejo como la drogadicción: el deseo de poder y la supremacía.

Dayne Slayton tendrá entonces que tomar duras decisiones que cambiarán su destino, el de las personas que le rodean y el de los mundos de la Federación.

Se incluye, como una suerte de coda (no es un epílogo) un cuento en que veremos cómo el mundo de los corredores está, también, expuesto a formas de adicción mucho más peligrosas que las drogas "recreacionales".

La novela mezcla hábilmente los elementos del relato de misterio y de acción, especiado además con los aspectos futuristas que tan bien sabe llevar este autor. Los distintos hechos siguen una progresión ágil y sumamente fascinante: me costaba lo suyo interrumpir la lectura para volver a la Vida Real. No todo está dicho, sin embargo: hay mucho de subentendidos en según que pasajes de la lectura, cosa que aportaba otro elemento de interés, del todo aparte con el relato propiamente tal.

¿Que si en este libro hay algo de elipsis? Pues... como alguien del mundillo aventurero dijo por ahí, "lo guay es que pasen cosas chulas"... y en esta novela vaya si pasan cosas chulas, algunas de las cuales lo son precisamente porque el lector lo descubre sin que el relato tenga que estar enunciándolo explícitamente, truco este que no todos los autores consiguen con soltura y que dice mucho de Johan Paz y de su obra.

Los invito, pues, a su sumamente recomendable lectura, especialmente si quieren disfrutar de una narración de acción policial, máxime si se piensa que esas cosas no se debieran mezclar con una historia de ciencia ficción.

domingo, 5 de abril de 2026

La Cuestión: ser o no ser

En esta ocasión voy a comentar la novela de ciencia ficción "La Cuestión" del autor español Johan Paz, conocido en el mundillo de la ficción interactiva.

Comenzaré diciendo que ésta es una primera vez por partida doble. Por una parte, se trata de la primera obra que reseño conociendo personalmente al autor, con quien hemos tenido múltiples intercambios desde que frecuento la escena de la aventura conversacional. Por otro lado, constato con cierto estupor que es la primera novela de ciencia ficción que comento que proviene de un autor hispanohablante; salvo error, todas las otras publicaciones del género que he revisado en el blog son de autores de otras latitudes: a la fecha, no había escrito sobre otras obras de ci-fi de ningún español, ningún latinoamericano ni tampoco ningún chileno. Esto me ha llevado a algunas reflexiones que no pondré ahora por escrito, pero que seguro que darán material para otro eventual artículo.

Dicho esto, "La Cuestión" es un relato futurista y hasta cierto punto algo distópico, al menos desde mi perspectiva actual. Siguiendo el formato de una antología de relatos cortos, asistimos a las peripecias de Layna Speedy, un cyborg que se dedica a la demolición de edificios subteráneos en una ciudad del tamaño de un planeta, a la vez que combate una peligrosa plaga que amenaza a éste y otros mundos de la Federación.

Quienes conozcan la obra de Johan Paz sabrán de Layna desde otros trabajos interactivos previamente publicados, como "Hierba tras el cristal", donde la protagonista se mostraba como una superviviente hecha a todo y con un humor casi tan duro como las circunstancias que debía superar.

En estas narraciones de "La Cuestión" veremos desplegar in extenso las habilidades de Layna y su resiliencia a toda prueba, agregando a todo ello una forma muy particular de liderazgo, pues esta chica trabaja y combate junto a varios compañeros, casi todos en mayores o menores estados de integración cibernética: el equipo incluye, de hecho, sólo un ser humano verdadero y un único robot... pero los acontecimientos nos irán mostrando que esas categorías son bastante borrosas, puesto que lo que en definitiva da lugar al ser lo es todo menos la mera materia que sustenta la mente y su espíritu, importando poco o nada el sustento más o menos biológico que mantiene su existencia.

Esa mantención es precisamente uno de los motores de estos cuentos, ya que el desgaste o, peor aún, la obsolescencia, son amenazas constantes que llevarán a estos personajes a encarar misiones cada vez más peligrosas, algunas sin resultado demasiado cierto.

Sin embargo, es en estas situaciones extremas que Layna y su equipo mostrarán verdaderamente de qué están hechos... a pesar de lo que su corporalidad permitiría suponer.

No es ésta la primera obra literaria que ha publicado Johan Paz, pero ha sido la primera que he tenido el gusto de leer: tiene una prosa muy ágil, un ritmo narrativo que no afloja y muchos giros de lenguaje que me han arrancado no pocas risas; a pesar de que algunos de los episodios relatados son de asuntos más bien serios, el autor se las ingenia para mantener un tono liviano y a ratos hasta cómico, aunque sea a base de un humor más bien negro.

Es una lectura sumamente recomendable, máxime por ser letras que provienen de un autor de ficción interactiva del mundillo hispano. Ahora bien, si usted es de los que dice que no gusta de la ciencia ficción, entonces su lectura va doblemente recomendada.

viernes, 12 de septiembre de 2025

¡Vaya planeta!: reflexión desde la ciencia ficción

Para nadie que haya leido algo de este blog será una sorpresa si digo que soy una persona a la que le gusta leer.

Si hacemos caso a lo que registra mi gestor de librería Calibre, desde que llevo usándolo (circa 2019) a la fecha he leido un poco más de 400 libros; algo así como un libro por semana... sin contar los que he vuelto a leer más de una vez, claro está.

Por supuesto, no todas mis lecturas las he reseñado en este blog, sea porque me parecieron poco interesantes o bien porque no fueron particularmente memorables: algunos libros son de autores más bien desconocidos o el tema del relato no daba realmente para una reseña en estas páginas.

Dicho lo anterior, paso ahora a comentar el libro "¡Vaya planeta!" ("Les étoiles ne s’en foutent pas"), una novela de ciencia ficción del autor frances Pierre Versins.

Comenzaré por decir que la traducción correcta del título sería "A las estrellas no les importa", n'est-ce pas vrai?, pero ya dirá el lector si, tras leer este comentario, el título en español es adecuado o no.

El relato fue escrito en 1954, por lo que el estilo, problemas de traducción aparte, puede resultar algo garruloso y alambicado para un lector actual, aunque la prosa del escritor desborda de esa ironía y fino humor que son característicos de la literatura francesa: ayer, ahora y siempre.

La narración es desde la perspectiva de una especie extraterrestre de más de 50,000 de nuestros años de antigüedad y que forma parte de una confederación tecnológicamente muy avanzada y pacífica, de dimensiones casi galácticas. En uno de sus viajes de exploración han encontrado en un extremo remoto de la galaxia evidencia de unas criaturas desconocidas que están dando sus primeros pasos en el viaje interestelar; intrigados deciden contactarlos...

...y resulta que somos nosotros: un pequeño planeta de múltiples naciones-estados, con una horrible historia de guerra, matanza y pillaje, complicado esto por racismo y explotación extrema de los recursos y de sus semejantes.

El lector puede imaginarse el espanto y el asco de estos extraterrestres y las decisiones a las que se ven obligados para preservación de la paz en el resto de la galaxia.

Aparte de alguna cosa curiosa por cómo se presenta el devenir de una civilización técnica avanzada,  considerando cuando fue escrita la novela, el relato resulta dinámico, absorbente y lleno de esa perspectiva a veces tan clara y lúcida de la que aparentemente solo es capaz la ciencia ficción, máxime considerando que los hechos y los lugares son supuestamente pura fantasía.

Me recordó vivamente el tipo de ficción que se encontraba en una estupenda colección llamada "Antología de novelas de anticipación", editada por Acervo en España, allá por los años 60: una narrativa llena de maravilla y donde lo aparentemente imposible puede volverse cotidiano, dejándonos de paso muchas reflexiones sobre lo que somos y lo que podemos llegar a ser, que ha sido y sigue siendo uno de los mayores aportes de la buena ciencia ficción, entretenimiento aparte.

El lector de esta reseña podría argumentar que la perspectiva del relato, y el poco halagueño retrato que hace de nuestra especie, corresponden a un momento histórico de la Tierra que ya fue superado. Por mi parte, aún veo a veces las noticias, internacionales y las nacionales también, y tengo una opinión algo distinta: guste o no, aunque escrita hace ya 70 años, esta novela tiene elementos de nuestra coexistencia que aún están vigentes y que son, en definitiva, lo que me ha movido a dejar este comentario.

Quiero pensar que, en vez de pesimista, estoy intentando ser un optimista bien informado e invito a mis lectores a sumarse a ese esfuerzo desde la buena literatura, que no importa cuando se ha escrito, si algo importante tiene que decirnos.

viernes, 10 de noviembre de 2023

Deep Saga: ficción interactiva con IA

No cabe duda que uno de los grandes hitos tecnológicos de los últimos tiempos es la irrupción de la Inteligencia Artificial o "I.A." en la vida cotidiana, particularmente en lo que refiere a la generación de medios: imágenes, música y textos.

Destaca en este último ítem el software "ChatGPT", un programa de conversación que lleva la funcionalidad del clásico "Eliza" a cotas absolutamente asombrosas y de pasmo, particularmente por la calidad de los textos que puede generar de manera casual y al paso de las preguntas del usuario.

En lo que atañe a este blog, ya se había discutido previamente en un podcast de la comunidad que era de esperar que pronto aparecieran trabajos de ficción interactiva que usaran "ChatGPT" o afines para generar contenidos o derechamente relatos interactivos completos. Precisamente, en base a un comentario de Jade en el canal de noticias del Discord del CAAD, ha llegado a mis manos la aplicación de juegos de rol para Android "Deep Saga: AI Text RPG" que ahora paso a comentar.

Se trata en efecto de un sistema que explota "ChatGPT" para generar juegos RPG. Al iniciar una partida, el usuario selecciona primero el tema (fantasía, ciencia ficción o terror), escoge a continuación un tipo de personaje jugador y luego opta por una de las posibles historias; son varios parámetros de configuración, aunque las opciones más completas están disponibles sólo en la versión de pago del software.

Una vez comenzado el juego, se nos irán presentando páginas de texto al final de cuya lectura tendremos que escoger una opción para pasar a la siguiente sección del relato, al modo de un librojuego.

Hasta aquí sería, si el lector los conoce, poco más o menos lo que toca al interactuar con un librojuego en formato digital, pero hay algunos detalles diferenciales:

  • Existe un inventario que aunque no está del todo disponible para el jugador sí afecta en definitiva la narrativa.
  • Aunque la interfaz principal es por opciones, el programa permite escribir comandos de texto como en una aventura conversacional y responde razonablemente bien a lo escrito.
  • Pese a que el árbol narrativo no es demasiado ancho en sus opciones de ramificación, el relato resulta singularmente profundo en la cantidad y detalle de los pasajes de texto, haciendo falta al menos una media hora o así (entre la lectura y la toma de decisiones) para completar una de las "misiones" o capítulos de cada partida.
  • Si bien es una maravilla ver como el relato se va construyendo en base a nuestras selecciones, el tipo de narrativa resultante se siente no obstante algo simple, tanto desde el punto de vista de la historia como de su literatura, que tiende a repetir ciertos patrones.
  • La experiencia no es ¡ni de lejos! aburrida, pero a la larga se sentirá un poco de insatisfacción, especialmente si el jugador está hecho a otros juegos diseñados pero sobre todo escritos por autores humanos.

Dicho lo anterior, estamos frente a un trabajo fascinante en sus posibilidades lúdicas y que probablemente sea seminal para el devenir de la ficción interactiva, género que a la fecha, salvo algún elemento de mapeado o parecido, requería un trabajo casi totalmente manual. Se nos propone así un ámbito creativo nuevo donde, según se refinen los aspectos tecnológicos, será posible plantear relatos interactivos de un volumen y profundidad que excederán (y con mucho) las posibilidades productivas de un autor de juegos.

Es en este punto aún no resuelto entre cantidad y calidad donde yo estimo que (de momento) es de suponer que se sentirá y apreciará la diferencia con el resultado del trabajo del artesano, especialmente en los arriba citados aspectos narrativos del género: historia y literatura, consideraciones que me parece son diferenciales en mi propia producción y la de muchos otros autores de ficción interactiva.

Aunque ¿quién sabe? Estará por verse lo que nos traerá el futuro, que de ciencia comienza a tener mucho y de ficción cada vez menos...

lunes, 31 de julio de 2023

The Draco Tavern: reciba a las visitas con un trago

Como comenté en otra oportunidad, la mayoría de mis lecturas estos días son en medios electrónicos, fundamentalmente mediante dispositivos de lectura de e-books.

La excepción a esto, aparte compras hechas en alguna feria o en viajes, es cuando alguien tiene a bien regalarme un libro, cosa que siempre es bien recibida, más aun cuando el libro es de una narrativa tan de mi gusto como es la ciencia ficción.

Precisamente, este fin de semana he celebrado mi cumpleaños y mi compadre Carlos tuvo a bien obsequiarme con un ejemplar de la antología "The Draco Tavern" del autor estadounidense Larry Niven y que ahora paso a comentar, ya que me la he devorado en un par de días.

Se trata de una colección temática de relatos, escritos entre 1977 y 2006, en los que se narran diversos episodios acontecidos en la dicha taberna, mezcla de puerto espacial, hotel y bar, que opera como el punto de entrada de la Tierra para múltiples especies extraterrestres que están de paso por nuestro mundo.

El complejo está ubicado en Siberia y es regentado por Rick Schumann, un emprendedor que prácticamente vive en el lugar y que sirve como narrador subjetivo de los cuentos. La mayor parte de las tareas de este particularísimo barman consisten en mantener y surtir los requerimientos de sus parroquianos, tanto los alimentarios (letales, de haber alguna confusión) como los de índole, digamos, metabólica. Si bien en esto cuenta con la ayuda de los Chirpsithra, extraterrestres que actuan como pilotos y navegantes para todos los visitantes, lo cierto es que no siempre están a mano y muchas veces "el patrón" debe ingeniárselas para mantener el orden...

...que se dice pronto: cada especie tiene sus propios códigos de comportamiento, motivaciones, necesidades y capacidades, con una tecnología y sobretodo psicología que la mayor parte del tiempo sobrepasa los posibles del personal terrestre que, superado el primer contacto, se las ve y se las desea para tratar de asimilar cuánto puede aprender de sus invitados, pero especialmenet hasta qué punto ese conocimiento es en verdad bueno o acaso deseable para la humanidad.

En la tradición más excelsa del género, el autor usa estas narraciones breves para explorar los grandes y más profundos elementos de la condición  humana. Niven aplica su sentido del humor y su fina ironía para mostrarnos que las soluciones fáciles no existen y que todo requiere tiempo, tino y trabajo, especialmente si uno atiende seriamente a un par de sus famosas leyes:

  • La ética cambia con la tecnología.
  • El único mensaje universal en la ciencia ficción: existen mentes que piensan tan bien como tú, pero de manera diferente.

Los protagonistas humanos de estas historias están en efecto constantemente descubriendo lo poco que entienden del universo (cosa normal) pero más a menudo lo mucho que no entienden de sí mismos (cosa más bien triste) y es justamente la gracia de estos relatos el que tenga que venir literalmente un extraterrestre a mostrártelo...

Excelente, amena y sumamente recomendable lectura para quienes gustan de la ciencia ficción tradicional, que no se agota como fuente de entretenimiento, reflexión y sabiduría. Ahora bien, si el lector no gusta de la ciencia fición, pues estima que para meditar sobre lo humano hay que ir a otras fuentes, estos relatos entonces van doblemente recomendados.

domingo, 14 de mayo de 2023

Creación de nuevo Hiperrelato "Reencuentro" para la Rayuela Jam 2023

Después de estrujarme la cabeza por un par de semanas, he logrado dar con una historia y un argumento razonable, por lo que puedo anunciar que voy a participar en la Rayuela de Arena 2023.

Si todo sale como está previsto, publicaré "Reencuentro", un hiperrelato de ciencia ficción tipo libro-juego que será mi tercer relato interactivo desarrollado con la herramienta Squiffy.

Tanto la herramienta como el género me acomodan mucho, pues me permiten escribir rápido y con soltura, sin las complicaciones (ni virtudes) de la programación de una aventura conversacional, cosa crítica si quiero cumplir con los plazos de la jam.

Ya tengo diagramado el flujo del relato con sus distintas secciones y me encuentro en plena escritura y construcción, cosa que en Squiffy, con su prodigiosa sencillez y flexibilidad, se hacen rápido y bien.

Este trabajo no habría visto la luz sin el estímulo y la insistencia para crear provenientes de la comunidad: los podcast, Discord y las charlas de Textualiza. Vaya mi agradecimiento particular a Jade, que con sus atinados consejos me puso sobre la pista de esta y otras obras por venir: un cuaderno a mano, para anotar ideas cuando surjan, ayuda mucho.

Una vez que tenga el relato listo, anunciaré por este medio el inicio del testing.

¡Hasta pronto!


viernes, 10 de marzo de 2023

22/11/63: el precio de cambiar la historia

Stephen King, autor norteamericano ya citado en este blog, tiene a su haber una cantidad importante de relatos, siendo la mayoría de su producción dedicada al horror cuando no al suspenso; ha incursionado también en otros géneros y cuando lo hace suele ser tan contundente y exitoso como con el resto de su literatura habitual.

Por otra parte, la mayoría de sus novelas, no siendo cortas, se despachan en seguida ya que son de duración razonable y lectura amena. Sin embargo, el autor no es averso a los relatos largos y trabajos como "Eso" ("It"), "La danza de la muerte" ("The Stand") o "El cazador de sueños" ("Dreamcatcher") nos muestran a King dando rienda suelta a su estilo particular con una prosa mucho más extendida (y extensa).

En esta ocasión comentaré la novela "22/11/63" ("11/22/63"), un relato que precisamente no es de horror y que pertenece a la obra "larga" del autor.

La narracción comienza el año 2011, en la localidad de Lisbon Falls, Maine, en cuya escuela Jake Epping es profesor de inglés, labor que complementa con clases nocturnas para adultos.

Uno de estos alumnos mayores escribe un ensayo biográfico tan estremecedor que remecerá el ánimo del protagonista, ya maltrecho por un divorcio reciente. Poco después, al enterarse de la muerte anunciada (por cáncer) de su amigo Al Templeton, decide acudir a una cita en el restaurante local del deshauciado, donde se topará con lo imposible: un pasadizo temporal, al fondo de una bodega, que le traslada a las 11:58 del 9 de septiembre de 1958. Más aún, no importando el paso del tiempo en el pasado, al regresar al presente sólo han transcurrido acaso dos minutos... y si se repite el viaje al pasado, cualquier cambio hecho desde el "salto temporal" previo desaparecerá, quedando la historia intacta.

El señor Templeton quiere evitar que Lee Harvey Oswald asesine al presidente Kennedy en noviembre de 1963 pero su salud no le permitirá sobrevivir a la empresa; Jake, por su parte, desea escapar de su triste presente e intentar, magnicidio aparte, mejorar las vidas de algunas personas cercanas a su amigo o a él mismo.

Premunido de documentación y medios económicos proporcionados por Al, el protagonista viajará al pasado, insertándose en los hechos y las costumbres de la época, cosa que para su estupor no le resulta ingrata: encontrará así, mientras avanza en su misión, la plenitud de su vocación en la enseñanza e incluso el amor junto a Sadie Dunhill, una joven bibliotecaria de un poblado de Texas.

Afrontará, sin embargo, no pocas dificultades: la documentación de Templeton es extensa pero no omniciente y las acciones de Jake, bajo el alias de George Amberson, deben por fuerza ser discretas si no desea echar a perder su periplo temporal. Por otra parte, el pasado no es fácil de alterar: se resiste en formas muy extrañas y los cambios que el protagonista hará tendrán consecuencias insospechadas, tanto más profundas según lo trascendente de las modificaciones.

Como es habitual en las novelas de King, el relato avanza con mucha parsimonia, dedicando una parte no menor al desarrollo de los personajes y el entorno en que se mueven: la narracción toma por momentos un tono costumbrista muy plácido, alternado con los escabrosos problemas y objetivos que de hecho mueven a Jake a querer cambiar la historia, no importando ni entendiendo cabalmente el costo que ello pueda tener: para sí mismo o para los demás.

Tal como ocurre con la película "Volver al futuro" ("Back To The Future"), el viaje en el tiempo, así como las posibilidades y peligros de cambiar la historia, son elementos que mueven la trama pero que a la postre sólo ocupan un lugar de marco general: las vidas de los personajes, sus penas, alegrías y trabajos, de habitual ajenos a los grandes acontecimientos de la historia, son en definitiva lo más importante del relato. Es en estas "pequeñas" cosas donde el autor luce todo su talento, capturando nuestra atención e interés como suele hacerlo, lento al principio pero en forma rotunda, hasta conseguir que la narración nos sumerja en la cotidianidad de sus personajes. Una vida que es sencilla, frágil y que pese a ello no puede torcerse sin pagar un precio; esa condición humana que no ha de cambiar en ningún tiempo y que reluce (o proyecta sombras) en ésta y todas las novelas de King.

Para los que gustan de la obra de Stephen King este relato será de todo su gusto, por larga que resulte (o puede que no) su lectura.

No es realmente un relato de costumbrismo, o de ciencia ficción, ni tampoco una intriga o un romance, pero quienes sean aficionados a cualquiera de esos tipos de literatura disfrutarán lo suyo con esta novela que, como es habitual en el autor, de cuando en cuando hará pasar al lector por momentos más bien inquietantes.

Una muy recomendable y estupenda montaña rusa narrativa, que nos entretendrá, emocionará y nos hará preguntarnos por qué se nos ocurrió subirnos a su lectura, tan despreocupadamente...

sábado, 25 de junio de 2022

No está muerto lo que yace eternamente: noveno episodio

El jueves recién pasado ha aparecido en línea un nuevo episodio de "No está muerto lo que yace eternamente".

Como siempre, está disponible en el canal de Textualiza en Twitch y también en YouTube: en compañía de Ruber Eaglenest, Jade y MariaRAhumada podremos saber de lo nuevo que está ocurriendo en el mundillo de la ficción interactiva, tanto en español como en inglés. Se indica que éste es el penúltimo podcast de esta temporada, pues la serie descansará por el periodo de vacaciones europeo, para regresar en Septiembre.

Siguiendo el modelo habitual del episodio anterior, la primera parte nos trae las noticias para a continuación asistir a una partida en directo de un trabajo de ficción interactiva: en esta ocasión le toca el turno a "Encierro", de un tal Incanus ;-)

Sobre esto, un par de comentarios de autor: ha sido una grata sorpresa cuando me he enterado de la selección del canal; misterio, suspenso y bromas del canal aparte, recursos que siempre le dan dinamismo y gracia al podcast, que por cierto son muy del gusto de quien esto escribe y en esta ocasión tanto más, como podrán suponer.

Me alegró el ver que, según ví en el podcast, no han tenido grandes problemas para "sacarle jugo" al relato, particularmente al constatar que (salvo algún tropiezo o humorada) me resultó, como yo pretendía, un relato interactivo sin ripios excesivos: jugable y disfrutable, y que invita a la reflexión y la evocación de esta experiencia que todos (el planeta entero, vamos) hemos vivido, cada uno según le tocó: "Encierro" es apenas una reflexión de tantas posibles... pero es la mía, a fin de cuentas: scriptum est quod scriptum est y todas esas cosas.

Agradezco, en suma, la escogencia y experiencia del podcast con "Encierro" y será buena cosa si anima a quienes ven este canal a disfrutar con los trabajos que produce esta comundidad de ficción interactiva en español, en la que en tan buena compañía me encuentro.

Dicho esto, en YouTube encontraremos los enlaces del temario, que incluyo aquí, según fueron publicados en el foro de la web del CAAD:

Nuevamente podemos deleitarnos con esta estupenda y completísima alternativa para cuanto sucede y está por venir en la escena de la ficción interactiva.

¡Que la disfruten!

sábado, 7 de mayo de 2022

Círculo de Lovecraft: encuentro de la fantasía, ciencia ficción y terror

La aventura conversacional ha dominado últimamamente el blog, así que es momento de volver al mundo de la literatura y las letras en general, como reza el encabezado de estas páginas.

Producto de una de tantas vueltas por Internet, encontré la página del Círculo de Lovecraft que pasaré a comentar.

Se trata de un proyecto multimedia que aborda, como su nombre lo indica, la ficción derivada de los trabajos de H. P. Lovecraft, un habitual de este blog. Sin embargo, el contenido no se limita sólamente a aquello. Como acotan en esa web:

Círculo de Lovecraft es una plataforma web destinada a la difusión gratuita de la literatura de género en castellano (fantasía, ciencia ficción y terror) aunque, enamorados como somos de los textos de Lovecraft —de ahí nuestro nombre— navegamos, fundamentalmente, por sobre las abisales simas de esta vertiente única y escalofriante, a través de textos de legendarios y referenciales maestros de la ficción (poesía, prosa…), así como de escritores coetáneos (futuras y nuevas promesas literarias)

Hay mucho para ver y para leer: novedades de la actualidad, entrevistas a autores y figuras del medio, reseñas, ficción literaria y, para mayor disfrute, un estupendo fanzine de relatos dilectos del género: de autores nuevos y también de escritores ya consagrados.

La mayoría del contenido es original en español pero también hay buenas traducciones, ya que si bien hay varios autores hispanoablantes interesados en el medio, su origen y la mayoría de la producción es del mundo anglo; afortunadamente, con este sitio y la labor ingente de muchos colaboradores, eso ya no es problema.

Quedan invitados entonces para entrar a este círculo y disfrutar con lo extraño, lo horrible y lo hermoso: un círculo al que resulta simple de entrar, pero del que no es tan fácil salir...

domingo, 1 de mayo de 2022

No está muerto lo que yace eternamente: actualidad y aventura

Apenas ha pasado una semana y ya tenemos aquí otro episodio de "No está muerto lo que yace eternamente".

Tal como acostumbra, se puede ver en el canal de Textualiza en Twitch y también en YouTube: de mano de Ruber Eaglenest, Jade y MariaRAhumada nos enteraremos de las novedades de la ficción interactiva, ya sea en español o en inglés.

Siguiendo uno de los formatos del canal, el primer segmento del episodio nos presentará las noticias para luego experimentar una obra de ficción interactiva: en esta ocasión miraremos El niño de Voronez, de Raúl Pacman.

El video en YouTube tiene links para los contenidos tratados, pero para quien quiera ir abriendo boca incluyo en este post el temario según fue publicado en el foro de la web del CAAD: 

¡Pasen, vean, ecuchen y disfruten de lo nuevo de la ficción interactiva!

domingo, 3 de octubre de 2021

Tratamiento a distancia

"Bueno ¡nos vemos en la próxima sesión!", dice en un tono (espera) alegre y cierra la tele conferencia... para dar un suspiro un tanto cansado.

Como muchos de sus pacientes estos días, el que acaba de atender sobrepasó hace ya semanas su capacidad de soportar el encierro sin estar medicado: está ansioso, detesta y hasta teme el tiempo libre después del trabajo, para no hablar de los fines de semana, que ya le resultan un verdadero calvario.

Para complicar las cosas, el paciente no ha logrado encontrar mecanismos alternativos de relajación o acaso distracciones con las que sobrellevar el obligado confinamiento de estos tiempos de pandemia; además, vive solo... lo que a la postre y en su caso es hasta preferible.

Sus últimas sesiones, por otra parte, han revelado algunas señales más bien perturbadoras: el paciente de pronto ha perdido el hilo de la conversación y se ha quedado con la mirada perdida, como si estuviera durmiendo con los ojos abiertos. Intentar saber qué le ha pasado no ha conseguido sino perturbarlo, ya que no pareciera recordar nada de lo que ha ocurrido, creyendo incluso que le estaban tomando el pelo.


Revisando sus notas, comprueba que, de los 10 pacientes que está tratando en este momento, sólo tiene otro caso semejante a éste: sin embargo, esa persona estaba siendo tratada por depresión y sus síntomas fueron muy puntuales y mucho más leves, distando bastante del caso del paciente que en verdad ya le preocupa.

Mientras escribe un correo de interconsulta a un colega, decide que, salvo alguna contraindicación en la literatura, para la próxima sesión intentará alguna forma de hipnosis para generar una respuesta adaptativa y, si eso no funciona, iniciará una terapia de medicamentos junto con un régimen de ejercicios de "cardio" y de meditación...

...seguido de un período de internación clínica, si todo eso fallara.


No ha acabado de enviar el correo cuando la señal de llamada se escucha para comenzar la sesión de su otro paciente de hoy.

Sonríe: es una sesión grupal; una familia que, pese al agotamiento y el agobio con el encierro, mantienen intactos su afecto y cariño, una de las pocas cosas que la pandemia y el encierro no han logrado destruir.



Todavía...
--- o ---
Este relato fue creado como introducción de mi relato interactivo "Encierro", por lo que continua en su página web.

domingo, 18 de abril de 2021

Sea of Rust: ni tres leyes de robótica ni que nada

Volviendo a uno de los géneros más visitados de este blog, en esta ocasión comentaré la novela de ciencia ficción post apocalíptica Sea of Rust del autor estadounidense C. Robert Cargill.

Últimamente se ha vuelto un póco tópico del cine de ciencia ficción el escenario del "apocalipsis de las máquinas": rebeliones de robots y computadores que arrasan con el ser humano, acaso dejándolo al borde de la extinción o reducido a la condición de ganado.

La premisa de este relato es similar: han pasado treinta años de la guerra entre nosotros y las inteligencias artificiales, con el resultado de que ya no quedan seres humanos en el planeta, de tal suerte que el homo sapiens ha sido suplantado por las máquinas que había creado para que lo sirvieran...

...pero no del todo. La situación de las I.A. está lejos de ser unificada o uniforme. De hecho, el conflicto continúa, aunque a otro ritmo; la lucha es ahora entre algunos robots (cada vez más aislados) que persisten en su independencia y entidades centrales (I.A. planetarias ó One World Intelligences) que no sólo han suplantado al ser humano sino que además desean asimilar y controlar cualquier conciencia o inteligencia que no sea la suya.

"La" protagonista del libro es Brittle, una de esos pocos robots independientes que sobrevive en el único sitio donde no gobiernan las O.W.I. y sus drones: el vasto desierto mundial de ruinas humanas abandonadas, lejos de las bases o centros de cómputo globales. En ese erial de polvo y óxido, el mar de herrumbe que da nombre a la novela, Brittle hace lo que todos los robots como ella deben afrontar para seguir funcionando: depredar a sus congéneres que aún continuan activos y aprovechar sus partes para reemplazar las propias o bien trocarlas en los pocos asentamiento "libres" que van quedando.

El juego de presas y cazadores es opresivo, despiadado y desesperado, ya que el destino de los robots que no logran un nivel mínimo de mantenimiento es la degradación de sus funciones cognitivas hasta verse reducidos a máquinas desquiciadas: los temidos 404, verdaderas bestias de metal y plástico de las que nadie está a salvo.

El relato se alterna entre el día a día de Brittle, sus recuerdos como cuidadora de enfermos antes de la guerra y un relato (mediante un narrador más bien omniciente) de los hechos y eventos que llevaron al mundo a su actual estado. En particular, la perspectiva (digamos) personal de Brittle es angustiante, salpicada como está por un cinismo y amargura extremos: poco a poco va "calculando" cómo su conciencia comienza a escapársele según se van degradando sus partes y piezas no estrictamente mecánicas. Sus momentos de lucidez comienzan a verse interrumpidos por visiones o pérdidas de continuidad, a medida que los datos corruptos o fallas de procesamiento se hacen presentes con frecuencia creciente.

El humor de Brittle es negro, falto como está de cualquier fe o ilusión optimista, ya que en su perspectiva nada hay en el futuro salvo destrucción; a manos ajenas o propias: volverse otro 404 o ser canibalizada en medio del desierto.

La casualidad querrá, sin embargo, que en su afán de supervivencia Brittle se tope con un grupo de robots que le proponen una alternativa aparentemente fantasiosa o imposible, que rompe con el ciclo de depredación mutua y con el gobierno absoluto de las O.W.I. Es un proyecto tan improbable como seductor, al que sin embargo Brittle va a aferrarse con desesperación, a la vez que algo extraño y nuevo empieza a pujar en sus circuitos integrados, cada vez más inestables: la esperanza.

Si bien el tema de esta ficción no es para nada original, la perspectiva de la protagonista y los demás personajes es cuando menos diferente a lo habitual, particularmente porque el autor se cuida de dotarlos de una mezcla muy peculiar de conciencia e inteligencia, pero es un intelecto frío, desprovisto de altruismo o dobleces; humano en cuanto a algunas de sus necesidades y motivaciones, ciertamente, pero deliberadamente falto de esa chispa de error, espontaneidad, genialidad, compasión o lo que sea esa característica elusiva que hace del ser humano conciente distinto de una calculadora o de un animal hambriento.

Quede advertido en todo caso el lector: el hecho de que la violencia y la crueldad de este relato sean actuadas por máquinas, no quita ni mucho menos la crudeza de algunos pasajes, que no estarían fuera de lugar en algunos ejemplos de cine gore o en esas pesadillas bélicas que a nuestra especie le gusta perpetrar de cuando en cuando.

Dicho lo anterior, es una lectura muy recomendable para asomarse a lo que podría ser un futuro posible (in absentia) de nuestra especie, especialmente si decidimos que cuidarnos entre nosotros es menos importante que buscar sustitutos automáticos de lo que somos o podemos ser. 

sábado, 13 de marzo de 2021

Ready Player One: el juego no termina en Game Over


Paso ahora a comentar la novela de ciencia ficción de futuro cercano "Ready Player One" (Ready Player One) del autor estadounidense Ernest Cline.

 
El relato comienza en el año 2044. La tierra está pasando por una severa crisis económica, derivadas de problemas de escasez energética y calentamiento global.

El protagonista, Wade Owen Watts es un joven huérfano que malvive con su tía en un suburbio pobre de Oklahoma. La vida real es difícil cuando no desagradable, por lo que, como la mayoría de las gentes, Wade se evade la mayor parte del tiempo en OASIS, un juego de realidad virtual que opera a la vez como sociedad virtual y juego de rol masivo. En ese medio Wade va a la escuela y en su copioso tiempo libre participa afanosamente en una fenomenal búsqueda de tesoro.

Ocurre que James Donovan Halliday, el creador de OASIS, inició un juego al morir: quien primero encuentre las llaves escondidas en esta realidad virtual heredará la fortuna de Donovan y será además el dueño y controlador absoluto de OASIS. Dado lo interesante del premio, pues el dinero virtual de OASIS y su economía son más estables que los "reales", los buscadores de estos huevos de pascua son legión y la competencia es denodada e incesante... y más bien despiadada, máxime toda vez que, pasados 5 años de la muerte de Donovan, nadie ha encontrado siquiera la primera de las llaves; el propio Donovan señaló al morir que quien se adentrara en cultura popular y videojuegos podría encontrar pistas para su búsqueda, pero ningún cazador de tesoros ha sabido aprovechar esas indicaciones.

Hete aquí que Wade, fruto de sus propias investigaciones ha logrado lo que nadie antes y ha encontrado la Primera Llave y abierto la Primera Puerta...

...y todo cambia para Wade y la competencia. El cuasi anonimato de su avatar "Parcival" desparece por completo, su repentina riqueza "virtual" le abre las puertas a medios económicos y se vuelve objeto de interés de todo el mundo; colegas buscadores con los que formará alianzas, seguidores más o menos desinteresados y sobre todos: Nolan Sorrento, un ambicioso ejecutivo de la mega corporación Industrias Online de Innovación (IOI). Sorrento cuenta con un ejército de buscadores bajo nómina y quiere, a toda costa, ser el ganador de la competencia y ser el único dueño de OASIS: con Wade o a pesar de él.

Wade tendrá que luchar contra Sorrento y sus secuaces, fuera y dentro de la ley, en el mundo virtual y en el mundo real, mientras busca las pistas que le faltan, explorando para ello las relaciones humanas (terreno del todo desconocido para él) que fortalecerán o arruinaran sus alianzas con otros cazadores... y por otra parte sumergiéndose cada vez más en la vida, hechos y universo personal de Donovan, en los cuales espera encontrar las claves para ir descubriendo las llaves que faltan.

Como suele ocurrir en la buena ciencia ficción, esta narración de ciberpunk distópica es tecnológica y futurista pero a la vez profundamente humana, ya que sólo superando sus propias carencias en lo emocional y lo moral es que Wade logra progresar, pues pronto descubre que sólo en los demás, en su colaboración y mutuo beneficio, es posible avanzar: ya sea en la búsqueda de tesoros de OASIS como en la vida que empieza a vislumbrar más allá de la realidad virtual.

Al igual que el Parcival arturiano, Wade emprenderá su propia búsqueda en pos del amor y la felicidad con los demás, un Grial que se vuelve mucho más importante que el dinero, OASIS o las maquinaciones de IOI y Sorrento.

Estamos, en definitiva, frente a una narración fascinante y un deslumbrante relato de aventuras, muy recomendable para los que están empezando a vivir parte de su vida en estas nacientes comunidades virtuales... y tanto más para los que nacimos cuando nada de esto existía, ni siquiera como ciencia ficción.

sábado, 27 de febrero de 2021

El marciano: Robinson Crusoe en Marte

 

Paso a reseñar la novela "El marciano" (The Martian) del autor estadounidense Andy Weir.

Se trata de un relato de ciencia ficción dura de futuro cercano, pues la narración nos sitúa a mediado del siglo XXI, en los inicios de la colonización del planeta rojo. No pueden ustedes imaginarse cómo se siente haber escrito la oración anterior, con semejante soltura, para alguien que nació en 1969...

La acción se inicia en los primeros días de la también primera misión terrestre (de la NASA pero con astronautas europeos y "yanquis") en intentar un asentamiento humano en Marte. Las cosas van según el plan hasta que una tormenta severa amenaza el campamento al punto de imponerse una evacuación de emergencia. El apresurado procedimiento se cobra la vida de uno de los astronautas, abandonado y dado por muerto durante la huida a la nave de despegue.

El drama se desencadena precisamente porque el protagonista, Mark Watney, es un cadáver que goza de muy buena salud: las señales biométricas de su traje fueron destruidas durante al accidente, paradojalmente salvándole la vida. Abandonado, solo y a merced de un ambiente imposiblemente hostil, Mark no se resigna a su suerte y decide que tratará de afrontar las circunstancias hasta que pueda ser rescatado...

...cosa que no se ve fácil: sus provisiones son escazas, los tiempos entre misiones son largos y hay importantes distancias entre campamentos base; todo ello contribuye a que este náufrago del espacio tenga que estrujar su ingenio, conocimientos y resiliencia a extremos que por momentos superan su condición humana. El humor y cinismo de Mark, sin embargo, están a la altura y por encima de todo, manteniendo vivo el interés y la esperanza del lector de no estar siendo testigos de la crónica de un desastre.

Por otra parte, Mark no está totalmente solo: otras voluntades ajenas a la suya también tendrán que superar el asombro por su supervivencia, sumando múltiples manos y mentes para mover cielos y tierra (no es una expresión, vaya) para prestarle ayuda; por motivos altruistas y otros no tanto.

Estamos ante un relato fascinante en sus matices y contrastes: muy técnico, con elementos científicos sumamente sofisticados y duros en su crudeza y realismo, pero a la vez conmovedoramente humano, ya que tanto Mark como el resto de los personajes tendrán que sacar lo mejor y lo peor de sí mismos para salir adelante de una situación que de imposible tiene muy poco; esta alternancia de puntos de vista enriquece la narración, en modo alguno desviando la atención de lo importante.

Se mezclan aquí el relato futurista y sus aspectos de reflexión sobre nuestra condición humana con el drama, el peligro y la emoción de la exploración de nuevos horizontes, cosas todas que por lo visto no han de cambiar muy pronto, en este o en otros mundos.

Lectura absolutamente recomendable para quienes gusten de la ficción de desastres o de exploración, especialmente si el lector piensa que tener los pies bien puestos en la tierra sirve para evitarse problemas.

sábado, 17 de octubre de 2020

Devolution: piegrande al ataque

En esta oportunidad comentaré la novela Devolution del autor norteamericano Max Brooxs.

Si bien el autor es famoso por su "Guerra Mundial Z" ya reseñada en este blog, lo cierto es que en esta oportunidad el objeto de la narración es menos sobrenatural y decididamente más realista, pese a que el ¿villano? sea piegrande.

El relato se basa en el diario de vida de Kate Holland, uno de los habitantes de Greenloop, una eco villa ultra tecnológica en las cercanías del volcán Rainier, a buena distancia de Seattle, alternado (marca de la casa) con  entrevistas a los que se hacen cargo del desenlace, conocido ya desde el principio de la novela. 

La narrativa es, al comienzo, más bien psicológica, exponiendo las debilidades y fortalezas personales de los habitantes de la villa, amén de la compleja trama social de ese pequeño mundo. Al poco andar, la erupción del volcán trastocará las vidas de los habitantes del lugar, que no estando preparados para el aislamiento resultante (dada la fragilidad de las tele-comunicaicones móviles) deben ajustarse con prisa y errores a los rigores de la verdadera auto suficiencia, de cara al invierno que se avecina.

Todo eso, que de por sí no sería poca cosa, no es más que el escenario para la verdadera amenaza, que poco a poco se revela: un grupo de piegrandes que, huyendo del volcán, también se encuentran aislados, faltos de alimentos y con el mismo imperativo brutal.

¡Sobrevivir!

El relato deviene, a partir de ese punto narrativo, por dos caminos; no del todo una historia de acción ni tampoco una narración psicológica, pese al personalísimo registro de Kate.

Por una parte, hay aquí un muy interesante desarrollo de personajes, centrados en Kate, según cómo los habitantes de la villa se adaptan (o no) a las nuevas circunstancias y cómo se descubren a sí mismos en la adversidad: Darwinismo destilado y en su estado puro.

Y como trasfondo y motivación de esa brusca evolución, el horror y la violencia cada vez más cruda de los ataques de las criaturas y la aguerrida defensa de los humanos, que irán echando mano del conocimiento cultural, la desesperación y su habilidad para contrarrestar, con trabajo en equipo y armas cada vez más eficaces, el músculo y la brutalidad de los sasquatch. Quiero hacer notar que no se trata de una novela gore: los ataques y la violencia se suceden en una escalada progresiva y con un detalle y realismo que no tienen nada de fantasía pues, por momentos, recuerdan otras obras literarias ambientadas en la prehistoria... o en emplazamientos sitiados en medio de una guerra.

Un relato absolutamente recomendable especialmente para los que creen que el ser humano domina la naturaleza.

viernes, 24 de julio de 2020

Publicado Hiperrelato "Memoria"

He publicado "Memoria", un nuevo relato interactivo de Sci-Fi, en modalidad hiperrelato tipo libro-juego y es el segundo relato interactivo que he desarrollado con la herramienta Squiffy.

En el relato, has naufragado en un planeta extraño, de vastas llanuras... y con despiadados Cazadores al acecho. ¿Podrás aprender de La Gente que no basta con 'sólo' sobrevivir?

Esta historia es la segunda parte del ciclo de relatos de "La Gente", al que pertenece "El Protector".

Pueden disfrutarlo directamente en su página web (requiere habilitar JavaScript) o descargarlo en ZIP para leerlo off-line.

Aprovecho de agradecer la labor de mis testers, Fernando Gregoire y Jade, e invito a la comunidad a enviarme sus comentarios por este medio, en el foro del CAAD, en su ficha del CAAD, en itch.io, en su página de facebook... o como gusten.

viernes, 3 de julio de 2020

Testing de "Memoria"

Los que gusten del relato interactivo de autoría de quien esto escribe estarán de enhorabuena ;-)

Han pasado varios años desde la última vez que publiqué un relato interactivo, pero dado que la pandemia de COVID-19 cambió las reglas del tiempo laboral, descubro que hay ocasión de volver a hacerlo.

Este trabajo, llamado "Memoria", se creó originalmente para participar en una competencia pero quedó inconcluso para esa oportunidad. Ahora, con un poco más de tiempo entre manos, he logrado darle término.

Se trata de un hiperrelato de ciencia ficción, programado mediante Squiffy; ahora mismo, está terminando su alfa-testing y está programado su próximo beta-testing, por lo que, si todo sale bien, debiera estar publicándose a fines de este mes.

Las novedades sobre su publicación, como siempre, primero por este blog. 

domingo, 7 de junio de 2020

Efímeras: partículas en un espacio cerrado

Siguiendo con las reseñas de literatura de ficción, paso a comentar la novela de ciencia ficción "Efímeras" (Mayflies) del autor norteamericano Kevin O'Donnell Jr.

El relato ocurre en un futuro no demasiado lejano, en el que la Tierra está llegando a un punto crítico de sostenibilidad para la especie humana: plagas, falta de alimentos, sobre población, contaminación y guerras. La situación es tan grave que, en un esfuerzo concertado de varias naciones, se ha decidido lanzar al espacio un misión de preservación de la especie: miles de pasajeros a bordo de un asteroide hueco, el Mayflower, en un viaje de varios años a una estrella con un planeta posiblemente habitable.

Si la selección de pasajeros es un desafío no menor, encontrar la respuesta al "control de misión" es un problema mayúsculo: se necesita una inteligencia avanzada, que pueda afrontar los posibles imprevistos del viaje y gobernar a la población de viajeros, sin caer en los errores que han sido la causa original del viaje. Descartando, pues, el mando humano, se opta por una inteligencia artificial... o casi: las computadoras de la época no están a la altura del desafío, por lo que se llega a una solución híbrida; un cerebro humano recientemente fallecido, re programado según los parámetros y alcances de la misión.

Y he aquí que el Mayflower iniciará su largo viaje hacia lo desconocido, para comenzar a tropezar al poco andar, pues un accidente cósmico daña el impulso de la nave, sin que el "cerebro" a bordo pueda re conectarlo, ya que producto de la falla ha ocurrido los impensable y la mente del comandante de la misión se ha fragmentado en tres personas diferentes:

  • la I.A. originalmente programada, que  puede acceder a todos los mecanismos de la nave excepto para restaurar la máxima velocidad
  • la personalidad consciente, emocional y completamente humana del "donante" del cerebro, Gerard K. Metaclura, que tiene un dominio precario de los sistemas a bordo
  • el subconsciente de Metaclura, que puede hacer en segundo plano varias tareas... siempre que estas sean de hecho conocidas y dominadas por la persona del James consciente
A resultas de este desbarajuste "bio informático" el viaje va a extenderse por generaciones, para espanto y desequilibrio de los pasajeros, que no están preparados psicológicamente para un desafío de tal magnitud. Esto traerá problemas y (ejem) ajustes en la convivencia a bordo, dando a lugar a sucesivas sociedades y generaciones humanas, cada una con motivaciones y desafíos propios de su madurez, según el tiempo de misión... y según se desarrollan los acontecimientos dentro y fuera de la nave.

Por una parte, la historia de la Tierra ha dado varios giros un tanto drásticos, lo que ciertamente afecta a los pasajeros. Por otro lado, las tres personas al mando no están totalmente de acuerdo en cómo debe llevarse adelante la misión, dando lugar a un conflicto prolongado y complejísimo (invisible a los pasajeros) por el control de los sistemas a bordo. Y por último, está el detalle de las inteligencias diferentes a la humana, a las que el Mayflower no pasa desapercibido: seres que deambulan por el espacio, con intenciones no siempre del todo altruistas.

Todo esto lo vemos desde las perspectivas tanto de las sucesivas generaciones de pasajeros como desde el punto de vista de Gerard K. Metaclura, a quien su plena humanidad, su falta de corporeidad y su dilatada vida terminan por dotar de una conciencia, valores y expectativas del todo distintos de los objetivos de la misión y de sus pasajeros, a los que estima ora admirables, ora preocupantes. Gerard considera a sus pupilos de vida breve, sus "efímeras", unas criaturas caprichosas de las que aprende a desconfiar y que, pese al paso del tiempo y su desarrollo y crecimiento como sociedad, no considera (al margen de la tecnología disponible) que realmente merezcan el destino que originó el viaje: perpetuar su especie como señores de un mundo nuevo.

Este es un excelente relato en la mejor de las tradiciones de la ciencia ficción, ya que a partir de una premisa y ambientación futuristas nos lleva en cambio a reflexionar sobre cosas concretas y siempre vigentes: nuestra historia, nuestra naturaleza humana y las posibilidades y desafíos que plantean nuestra existencia en comunidades grandes o pequeñas, más o menos cerradas, donde el respeto y el ajuste a lo diferente, así como la cooperación en la diversidad, son en definitiva la clave para sobrevivir y crecer.

Una lectura muy recomendable, especialmente en momentos en que el aislamiento puede sentirse como un viaje muy largo.

domingo, 4 de marzo de 2018

Starship Troopers: si vis pacem, para bellum

Continuando con mis sección de relatos clásicos de la ciencia ficción, en esta ocasión comentaré la novela "Tropas Espaciales" (Starship Troopers) del escritor estadounidense Robert A. Heinlein.

El relato sigue las peripecias de John "Johnnie" Rico, que se ha enrolado en la infantería móvil de la Federación.

Cabe aquí describir algunos aspectos de la sociedad en que vive (con perdón a los puristas, en adelante) "Yoni":

  • La sociedad está dividida en estamentos militares y, bueno, no militares.
  • Mientras está en servicio, el personal militar no tiene derecho a voto.
  • Una vez concluida su participación militar, la persona obtiene el derecho a voto: se ha ganado (y a pulso, vamos) su ciudadanía.
  • El resto de las personas que aun no han cumplido con este requisitos son "meramente" civiles: con ciertos derechos... pero no el derecho a voto.
¿Curioso, no? Para "Yoni", en cambio, este es el ethos de su sociedad y ha sido educado según eso y un par de preceptos más bien básicos:

  • Nada tiene valor si no se obtiene con esfuerzo
  • Una persona puede asumir responsabilidades (y los derechos asociados) sólo en la medida de que puede responder por ello.
"Yoni" tendrá ocasión de reflexionar (y vivir en carne propia) todo eso mientras cumple con su servicio militar (estrictamente voluntario). El proceso es sumamente arduo (física y psicológicamente) pero esta adversidad hará madurar a "Yoni" y le imbuirán al mismo tiempo ese inefable esprit de corps con el que sólo cuenta un ejército verdaderamente profesional.

El periplo de "Yoni" no termina pronto, pues durante su instrucción se ha declarado la guerra con una especie extraterrestre de insectos tanto o más territoriales que los seres humanos. Deberá, pues, participar en el conflicto y asumir, según su madurez se lo permite, mayores compromisos y responsabilidades: "Yoni" decide participar en el programa de formación de oficiales para aprender (entre otras cosas) a hacerse cargo de más vidas que la suya propia.

Y vivir con las consecuencias.

A lo largo de la narración, el autor se ocupa en exponer y reflexionar sobre aspectos cruciales de la vida en sociedades civilizadas, incluyendo, además de lo arriba expuesto, temas más bien peliagudos como la pena capital y la delincuencia juvenil.

¿Estamos frente a una apología de las ideas del autor? Sin duda alguna, y pese a los premios que este relato ha recibido, esta es merecidamente la obra más controversial del autor, si  no de la ciencia ficción del siglo XX.

Porque, en definitiva, la sociedad descrita en la novela podría ser llamada una utopía militar o una distopía civil, según el punto de vista... ¿o no?

Esta novela es absolutamente recomendable para toda clase de público (excepto infantil). Si el lector, por otra parte, no está de acuerdo con el "par de preceptos más bien básicos" arriba descritos, entonces la lectura de esta novela se vuelve casi obligatoria, si no urgente...

lunes, 10 de octubre de 2016

Quozl: la seducción como invasión

En esta ocasión reseñaré la novela de ciencia ficción "Quozl" del autor norte americano Alan Dean Foster.

Foster se ha hecho un nombre (y parte de su fortuna) haciendo versiones noveladas de episodios cinematográficos o televisivos de franquicias de la ciencia ficción como Star Wars, Star Trek o Alien, por nombrar algunas.

Dicho esto, este autor también ha creado sus propias sagas de ciencia ficción y de fantasía... y alguno que otro trabajo individual como el que ocupa este artículo.

El planeta Quoziene es el hogar de los Quozl, una especie humanoide, que recordaría al pariente evolucionado de una liebre o un lémur, de cruenta y sangrienta historia de guerra y carnicería motivada por presiones demográficas, pues el apetito sexual de los Quozli es constante e insaciable.

El paso de los siglos les ha permitido sobrevivir a su barbarie, sublimando y sofisticando sus impulsos violentos para canalizarlos de manera no destructiva, en mil y un rituales, filosofía y formas de arte. Su ciencia y ciertamente su medicina les han permitido atenuar los efectos de su crecimiento poblacional, pero sólo hasta cierto punto;  ese mismo crecimiento no del todo controlado ha impulsado el viaje a las estrellas en astronaves de salida anual... y no todas ellas han tenido éxito o encontrado un "buen" planeta; algo que los viajeros saben de sobra antes embarcar en un viaje largo, que ha de durar no menos de seis generaciones y cuyos pasajeros iniciales saben que no verán como concluirá.

He aquí que la nave Secuenciador, en la que comienza el relato, se aproxima al término de su viaje y vislumbra ya su destino, el bellísimo y fértil planeta Shiraz, tercero en distancia al sol local. Un mundo de escasos continentes y abundantísimo en agua... y que, para estupor de los viajeros, ya se encuentra habitado por una especie bárbara, pendenciera y primitiva, al punto de tener tribus involucradas en algo impensable para los Quozl de estos días: la guerra a escala global.

Los imperativos de la misión prevalecen, sin embargo, y la nave desciende, enterrándose y ocultándose bajo las montañas del hemisferio norte, en una región remota con el curioso nombre de Idaho.

Es ocultos en sus galerías subterráneas (en constante expansión) que los Quozl pretenden esperar el paso de los siglos, en la esperanza de que los habitantes locales maduren lo suficiente como para intentar el primer contacto sin consecuencias desastrosas para una u otra especie.

Pero la historia, ya se sabe, a menudo la hacen los que se arriesgan. Dos individuos jóvenes, inusuales para sus respectivas sociedades, serán lo que precipitará el encuentro de mundos antes de lo previsto por los jerarcas Quozl...

...pero de maneras que los habitantes del autodenominado planeta Tierra no pueden prever o siquiera impedir, pues los Quozl, pacíficos, colaborativos y amistosos son además una civilización mucho más sofisticada que la terrestre; han aprendido a canalizar sus impulsos violentos en mil y un rituales, filosofía y formas de arte, que a los terrestres les van a resultar perturbadoramente seductoras e irresistibles...


La ciencia ficción tiende a presentar el tema de la invasión y colonización extraterrestre como un asunto en general militar y rara vez cultural. Esta novela, escrita en un tono cómico y liviano, nos permite observar el fenómeno desde la perspectiva plácida, deliberada e inexorable de los Quozl, dejándonos de paso algunas lecciones cándidas y lúcidas acerca de nuestras "sofisticadas" culturas y civilizaciones.

Una excelente novela de ciencia ficción, recomendada especialmente a quienes temen la llegada militarizada de los extraterrestres, olvidando que el arte de la guerra en su forma más sublime es "vencer al enemigo sin tener que derrotarlo"...