martes, 9 de junio de 2020

Rayuela Jam: la fiesta de la aventura

Rayuela de Arena
Como no todo por aquí es reseña de literatura "tradicional", retomamos también en el blog lo relativo a la ficción interactiva, las aventuras conversacionales y los librojuegos. Y no hay mejor ocasión para ello que una competencia, que si es temática y multimedia, tanto mejor.

La comp que nos trae a asunto es la llamada #RayuelaJam, una gamejam que toma su nombre de la novela homónima, obra interactiva (no es coincidencia) del escritor argentino Julio Cortázar.

¿Que de qué va esto? En las palabras de la organización:

Rayuela de Arena es una gamejam anual de juegos narrativos de todo tipo, Ficción Interactiva, Twine, Visual Novels, Aventuras Gráficas, cualquier juego que ponga su historia y la narrativa por encima de todo. Pero no contentos con eso, Rayuela de Arena es también un evento continuo de apoyo a la creación de obras interactivas en español y durante toda su duración se crean contenidos dedicados al aprendizaje y apertura del género a nuevos escritores, así como al estudio y análisis del mismo para contribuir a su progreso.

El objetivo de Rayuela de Arena, desde su creación, es la puesta en valor de la narrativa interactiva en español y la apertura del mismo a nuevos autores y autoras de todo tipo que hasta el momento no hayan podido acceder a él.

Queremos llenar internet de nuevas historias interactivas, nuevos personajes de los que enamorarnos y temáticas que nos ayuden a ser mejores.

Siendo ya su tercera versión, este año la competencia se dio cita durante marzo con la temática de las ruinas, cosechando un total de 15 trabajos presentados, la mayoría disfrutable directamente con navegador, con fuerte presencia de la ficción interactiva aunque también hay aportes de juego de rol y novela visual.

Como es habitual en estas citas, se cumplió plenamente el propósito de esta comp, que también es caro a quien esto escribe: invocar la unión (re)creativa de la narrativa y lo lúdico.

Quienes estén interesados en ir por más, podrán visitar las versiones pasadas: la edición del 2019 (15 obras sobre realismo mágico) o la del 2018 (21 aportes acerca de mitología).

Nuevos aires para la narrativa interactiva, lo que siempre es buena noticia en este blog.


domingo, 7 de junio de 2020

Efímeras: partículas en un espacio cerrado

Siguiendo con las reseñas de literatura de ficción, paso a comentar la novela de ciencia ficción "Efímeras" (Mayflies) del autor norteamericano Kevin O'Donnell Jr.

El relato ocurre en un futuro no demasiado lejano, en el que la Tierra está llegando a un punto crítico de sostenibilidad para la especie humana: plagas, falta de alimentos, sobre población, contaminación y guerras. La situación es tan grave que, en un esfuerzo concertado de varias naciones, se ha decidido lanzar al espacio un misión de preservación de la especie: miles de pasajeros a bordo de un asteroide hueco, el Mayflower, en un viaje de varios años a una estrella con un planeta posiblemente habitable.

Si la selección de pasajeros es un desafío no menor, encontrar la respuesta al "control de misión" es un problema mayúsculo: se necesita una inteligencia avanzada, que pueda afrontar los posibles imprevistos del viaje y gobernar a la población de viajeros, sin caer en los errores que han sido la causa original del viaje. Descartando, pues, el mando humano, se opta por una inteligencia artificial... o casi: las computadoras de la época no están a la altura del desafío, por lo que se llega a una solución híbrida; un cerebro humano recientemente fallecido, re programado según los parámetros y alcances de la misión.

Y he aquí que el Mayflower iniciará su largo viaje hacia lo desconocido, para comenzar a tropezar al poco andar, pues un accidente cósmico daña el impulso de la nave, sin que el "cerebro" a bordo pueda re conectarlo, ya que producto de la falla ha ocurrido los impensable y la mente del comandante de la misión se ha fragmentado en tres personas diferentes:

  • la I.A. originalmente programada, que  puede acceder a todos los mecanismos de la nave excepto para restaurar la máxima velocidad
  • la personalidad consciente, emocional y completamente humana del "donante" del cerebro, Gerard K. Metaclura, que tiene un dominio precario de los sistemas a bordo
  • el subconsciente de Metaclura, que puede hacer en segundo plano varias tareas... siempre que estas sean de hecho conocidas y dominadas por la persona del James consciente
A resultas de este desbarajuste "bio informático" el viaje va a extenderse por generaciones, para espanto y desequilibrio de los pasajeros, que no están preparados psicológicamente para un desafío de tal magnitud. Esto traerá problemas y (ejem) ajustes en la convivencia a bordo, dando a lugar a sucesivas sociedades y generaciones humanas, cada una con motivaciones y desafíos propios de su madurez, según el tiempo de misión... y según se desarrollan los acontecimientos dentro y fuera de la nave.

Por una parte, la historia de la Tierra ha dado varios giros un tanto drásticos, lo que ciertamente afecta a los pasajeros. Por otro lado, las tres personas al mando no están totalmente de acuerdo en cómo debe llevarse adelante la misión, dando lugar a un conflicto prolongado y complejísimo (invisible a los pasajeros) por el control de los sistemas a bordo. Y por último, está el detalle de las inteligencias diferentes a la humana, a las que el Mayflower no pasa desapercibido: seres que deambulan por el espacio, con intenciones no siempre del todo altruistas.

Todo esto lo vemos desde las perspectivas tanto de las sucesivas generaciones de pasajeros como desde el punto de vista de Gerard K. Metaclura, a quien su plena humanidad, su falta de corporeidad y su dilatada vida terminan por dotar de una conciencia, valores y expectativas del todo distintos de los objetivos de la misión y de sus pasajeros, a los que estima ora admirables, ora preocupantes. Gerard considera a sus pupilos de vida breve, sus "efímeras", unas criaturas caprichosas de las que aprende a desconfiar y que, pese al paso del tiempo y su desarrollo y crecimiento como sociedad, no considera (al margen de la tecnología disponible) que realmente merezcan el destino que originó el viaje: perpetuar su especie como señores de un mundo nuevo.

Este es un excelente relato en la mejor de las tradiciones de la ciencia ficción, ya que a partir de una premisa y ambientación futuristas nos lleva en cambio a reflexionar sobre cosas concretas y siempre vigentes: nuestra historia, nuestra naturaleza humana y las posibilidades y desafíos que plantean nuestra existencia en comunidades grandes o pequeñas, más o menos cerradas, donde el respeto y el ajuste a lo diferente, así como la cooperación en la diversidad, son en definitiva la clave para sobrevivir y crecer.

Una lectura muy recomendable, especialmente en momentos en que el aislamiento puede sentirse como un viaje muy largo.

sábado, 6 de junio de 2020

Los archivos de Van Helsing: una herencia de sangre

Continuando con las reseñas literarias de ficción, en esta oportunidad comentaré la novela "Los archivos de Van Helsing" del escritor español Xavier B. Fernández.

La narración comienza con la historia personal de Abraham Van Helsing, cuya infancia transcurre inocente y protegida, hasta que la persecución Nazi lo separa de su madre, de quien ha heredado el apellido. Acogido y cuidado por un sacerdote católico, Abraham abrazará la fe como jesuita, especializándose en psiquiatría y derecho.

Ya anciano, recibe en herencia de su bisabuelo un ingente archivo documental de diarios de vida y correspondencia, tanto de sus antepasados como de puño y letra de un personaje histórico del que ha corrido mucha tinta y sangre: Vlad Tepes, también conocido como "El Empalador", el hijo de Vlad Dracul, en rumano: Vlad Draculea... Drácula.

A partir de este punto, el relato alternará entre los apuntes del sacerdote y los extractos del archivo, donde conoceremos el periplo de "D." (como gusta de firmar) a lo largo de su vida: su exilio en cortes del Imperio otomano y luego su arduo ascenso al poder de su Rumania natal. Convencido de su superioridad, tomará mediante medidas crueles pero eficientes las riendas de los destinos de su gente y, deseando más del tiempo que el de una sola vida para llevar a cabo sus designios, andará el camino del vampirismo para poder vencer a la muerte.

Asistiremos entonces a varios episodios históricos de los que miembros de la familia Van Helsing darán cuenta en el archivo, en una larga lucha por evitar que "D." manipule a su antojo a los actores de la historia (grandes y pequeños) en su incansable intento de llevar el curso de los acontecimientos a su objetivo personal: gobernar y regirlo todo. De hecho, la novela epistolar "Conde Drácula", del escritor irlandés Bram Stoker, no es más que una escaramuza "moderna" de este tirano... pero no la última, ni la más reciente.

Y es que la historia personal del sacerdote, así como sus tempranas penas y desgracias, también forman parte de esta lucha familiar heredada; una lucha que el jesuita retoma, pese a que su fe tambalea ante tanta crueldad, miseria, codicia y vanidad humanas que ha presenciado, fuera y dentro de la iglesia, todo ello del todo aparte de las andanzas de su adversario de siglos.

Es precisamente esta perspectiva personal y sus reflexiones sobre la maldad humana las que aportan uno de los elementos cautivadores del relato ya que, si bien la naturaleza humana no cambia demasiado a lo largo de la historia, tal cual es vista por los Van Helsing, los medios con los que puede implementarse esa maldad van mudando y haciéndose más sutiles... lo que será una baza que "D." no dudará en utilizar, siempre en pos de sus sueños de megalomanía global, una meta que hace palidecer lo que alguna vez se conoció como destino manifiesto.

Si al lector le gusta el relato histórico o de vampiros, esta es una lectura sumamente recomendable por su nivel documental y la profundidad del desarrollo tanto de los acontecimientos como de los personajes.

Ahora bien, si el lector estima que esto de la maldad y su incidencia en la historia humana es cosa de opiniones, entonces el libro va especialmente recomendado.

sábado, 30 de mayo de 2020

Gente casi perfecta: ni "Take On Me" ni "Mamma Mia!"

Tras larga y luenga ausencia, vuelvo a las letras y a este blog. Espero que esta vez la ausencia no vuelva a ser tan prolongada.

Aprovechando que estamos en tiempo de pandemia y aislamiento, comentaré una obra de ensayo que trata de un grupo de países que han hecho del aislamiento un asunto cultural e histórico: "Gente casi perfecta" (The Almost Nearly Perfect People) del autor británico Michael Booth.

Si bien la obra publicada de este autor es más bien de periodismo culinario y de viaje, en esta ocasión se ha decidido a abordar lo que a nivel mundial se llama los países nórdicos, tras vivir quince años en uno de ellos... sin todavía acabar de entender qué pasa a su alrededor.

Es así que se embarca en un periplo de cuatro años por Dinamarca, Islandia, Noruega, Finlandia y Suecia, recorriendo no sólo el paisaje y las costumbres de las gentes, sino que revisando las historia (sobre todo los tres últimos siglos) y entrevistando a académicos, políticos, empresarios, gente de la calle, inmigrantes... en fin, los pueblos que, de manera concentrada y a ratos dispersa, configuran esa esquina del mundo.

Dejando lo meramente anecdótico, la narración y su temática atrapan y cautivan: la prosa es ágil e incisiva, con un humor más bien seco pero que intenta mantener cierta objetividad.. cosa nada fácil. A pesar de la cercanía, cada país es en verdad bien diferente a su vecino, particularmente en el devenir más reciente: el conformismo y apatía de los daneses, la irresponsabilidad financiera islandesa, el contraste entre el amor por el paisaje y la riqueza petrolífera noruegos, el machismo finés y el consumismo sueco.

En general, se trata de países cómodos para vivir, con buena educación, salud y seguridad social, siempre y cuando uno sepa lidiar con los elevados impuestos...

el clima...

la distancia...

el aislamiento social como modus vivendi...

...y el silencio: de las gentes, del paisaje, un silencio que resulta a ratos ensordecedor y agobiante para los que están hechos a otra cosa.

Quien esto escribe, que aunque chileno es a fin de cuentas de carácter y temperamento latino americano, si bien puede apreciar los beneficios de una sociedad y una vida más ordenada, le cuesta concebir la idea de vivir encerrado en sí mismo, en una cultura en que cada hogar (y a veces cada persona) es una isla. Quienes esto lean podrán apreciar (o no: a cada cual lo suyo, por supuesto) cuan difícil llega a ser la vida diaria en una cultura de altísimo contexto donde la comunicación es significativa, sí, pero escasa por superflua.

Libro muy recomendable para estos tiempos, especialmente para los que creen que el aislamiento es soportable con sólamente algo de entereza y recursos.

domingo, 4 de marzo de 2018

Starship Troopers: si vis pacem, para bellum

Continuando con mis sección de relatos clásicos de la ciencia ficción, en esta ocasión comentaré la novela "Tropas Espaciales" (Starship Troopers) del escritor estadounidense Robert A. Heinlein.

El relato sigue las peripecias de John "Johnnie" Rico, que se ha enrolado en la infantería móvil de la Federación.

Cabe aquí describir algunos aspectos de la sociedad en que vive (con perdón a los puristas, en adelante) "Yoni":

  • La sociedad está dividida en estamentos militares y, bueno, no militares.
  • Mientras está en servicio, el personal militar no tiene derecho a voto.
  • Una vez concluida su participación militar, la persona obtiene el derecho a voto: se ha ganado (y a pulso, vamos) su ciudadanía.
  • El resto de las personas que aun no han cumplido con este requisitos son "meramente" civiles: con ciertos derechos... pero no el derecho a voto.
¿Curioso, no? Para "Yoni", en cambio, este es el ethos de su sociedad y ha sido educado según eso y un par de preceptos más bien básicos:

  • Nada tiene valor si no se obtiene con esfuerzo
  • Una persona puede asumir responsabilidades (y los derechos asociados) sólo en la medida de que puede responder por ello.
"Yoni" tendrá ocasión de reflexionar (y vivir en carne propia) todo eso mientras cumple con su servicio militar (estrictamente voluntario). El proceso es sumamente arduo (física y psicológicamente) pero esta adversidad hará madurar a "Yoni" y le imbuirán al mismo tiempo ese inefable esprit de corps con el que sólo cuenta un ejército verdaderamente profesional.

El periplo de "Yoni" no termina pronto, pues durante su instrucción se ha declarado la guerra con una especie extraterrestre de insectos tanto o más territoriales que los seres humanos. Deberá, pues, participar en el conflicto y asumir, según su madurez se lo permite, mayores compromisos y responsabilidades: "Yoni" decide participar en el programa de formación de oficiales para aprender (entre otras cosas) a hacerse cargo de más vidas que la suya propia.

Y vivir con las consecuencias.

A lo largo de la narración, el autor se ocupa en exponer y reflexionar sobre aspectos cruciales de la vida en sociedades civilizadas, incluyendo, además de lo arriba expuesto, temas más bien peliagudos como la pena capital y la delincuencia juvenil.

¿Estamos frente a una apología de las ideas del autor? Sin duda alguna, y pese a los premios que este relato ha recibido, esta es merecidamente la obra más controversial del autor, si  no de la ciencia ficción del siglo XX.

Porque, en definitiva, la sociedad descrita en la novela podría ser llamada una utopía militar o una distopía civil, según el punto de vista... ¿o no?

Esta novela es absolutamente recomendable para toda clase de público (excepto infantil). Si el lector, por otra parte, no está de acuerdo con el "par de preceptos más bien básicos" arriba descritos, entonces la lectura de esta novela se vuelve casi obligatoria, si no urgente...

martes, 20 de febrero de 2018

Móngolors: ésta no es de conejitos...

En esta ocasión, como no es lo habitual, reseñaré un cómic: la tira cómica "Móngolors" del autor chileno Francisco Muñoz.

Si bien esta tira se publica en el diario "La Hora" desde hace ya algunos años, la verdad es que comencé a leerlo y apreciarlo a partir de su página en facebook.

Por esas cosas de la vida, en una reunión de ex-alumnos de mi colegio (30 años ya...) me encontré con Francisco y, a raíz de algunos comentarios, deduje "astutamente" que (para mi sorpresa) él era el autor del cómic. Mi cara de estupor en ese momento tiene que haber sido digna de una caricatura...



Dicho eso, entremos en materia. "Móngolors" trata de unos animalitos bastante humanizados y de sus vivencias diarias: algunas son cotidianas y más bien reconocibles cuando no modernas, mientras que otras, bueno, son delirantes y propias de cosas que sólo pueden pasar en un cómic.


En todas las tiras que he leido se respira un humor a ratos travieso, a ratos negro, a ratos gozosamente surrealista, destacándose por sobre todo (al menos así lo veo) lo importante que resulta para sus personajes (y para nosotros, vamos) ver el lado bueno que tiene lo malo de la vida... o lo malo de ver sólo lo bueno de la vida... o simplemente que la vida no siempre es de color de rosa, ni negra, ni de ningún color en particular. La vida, simplemente, ES y la única forma de sobrellevarla es no tomarse todo demasiado en serio todo el tiempo.

Y para esa ¡tan necesaria! levitas nuestra de cada día, "Móngolors" viene como anillo al dedo.


En particular, las secuencias sobre las peripecias de un padre soltero y su hijita (no tan) pequeña son verdadera joyas de refexión sobre la crianza en estos tiempos, labor que no es fácil ni siquiera en un cómic...



Lectura abslutamente recomendada para los que quieran reirse un poco de nuestros pequeños y grandes problemas de cada día... y de algunas locuras que no estaría mal que nos pasaran a todos de vez en cuando.

Ahora, si usted es un lector que estima que hay cosas demasiado serias para tomarlas para la risa, entonces este cómic va doblemente recomendado...

sábado, 17 de febrero de 2018

Nación: comenzando de cero

Para comenzar, pedir disculpas a los que leen este blog ("alguien debe hacerlo") por mi larga ausencia en estas páginas, pantallas o como sea...

Dicho esto, en esta ocasión reseñaré la novela "Nación" (Nation) del autor británico Terry Pratchett.

Pratchett es famoso por su saga de humor y fantasía "Mundodisco" (Discworld) pero también escribía novelas independientes, la mayoría en clave de humor como la presente.

"Nación" comienza en un planeta casi-casi como el nuestro, en un mundo en que las colonias americanas inglesas no llegaron a independizarse; acaba de publicarse "El origen de las especies" de Charles Darwin, pero el vendaval de ese libro es casi una nota al pie de página de este relato.

He aquí que una pandemia de influenza rusa acaba de diezmar a la familia real inglesa, al punto de que 137 de sus miembros en la linea de sucesión han perecido: sobrevive Henry Fanshaw, gobernador de las posesiones inglesas en Oceanía... y su hija Ermintrude, abandonada en la isla Nación tras un tsunami que hundió la embarcación en que viajaba sin su padre, salvándola (es un decir) de un motín a bordo.

Ermintrude no está sola en la isla. Pronto encontrará a Mau, un nativo cuyo pueblo ha sido totalmente destruido por el tsunami; Mau sobrevive al estar lejos de su isla durante su rito de iniciación, dejándolo con culpa de superviviente y con una profunda desconfianza en sus creencias religiosas.

Luego llegan a la isla otros náufragos del desastre, más cercanos en cultura y creencias a Mau que a la chica inglesa, que en forma muy cómica y equívoca comienza gradualmente a entenderse con los nativos, colaborando con ellos para sobrevivir. La naturaleza no es el único obstáculo a superar: el tsunami ha acabado con todos los nativos y pronto queda claro que Nación no era una isla abandonada, deshabitada... ni pacífica.

Mau y Ermintrude, jóvenes y con escaza experiencia (en casi todo), comienzan a tomar decisiones morales crecientemente complejas y difíciles, sin más guia que su naciente aunque accidentada (je) amistad y todo el sentido común y buenas intenciones que dos muchachos desarraigados pueden tener.

Como en muchas de sus novelas, Pratchett da mucha importancia al azar y la voluntad (buena y mala) de sus protagonistas, que cometen los errores propios de su edad, su limitada experiencia y su escazamente formada noción de lo bueno y lo malo: es precisamente un elemento crucial (y fascinante) del relato el ver como los protagonistas se manejan en las difíciles circunstancias que les toca vivir, creándose su propio conjunto de reglas y de valores para salir adelante...

...siendo fieles a sí mismos, pues no hay adultos que puedan o quieran guiarlos en el proceso.

La perspectiva presente en "Nación" es optimista frente a otros relatos como "El señor de las moscas" (Lord of the Flies) de William Golding, pues el humor de Pratchett desborda en cada página de este entretenido libro.

Lectura muy recomendable para los que gustan del humor, los relatos de aventura y de la transición a la vida adulta.

Si, por otra parte, el lector cree que empezar de cero en una isla desierta es la solución a los problemas de la vida, entonces esta novela va doblemente recomendada.