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viernes, 4 de septiembre de 2026

Of Dice and Men: una historia personal de los juegos de rol

Pese a que los juegos de rol o RPG (del inglés "Role Playing Game") nunca han estado del todo ausentes en este blog, siendo parte de mi periplo personal a la ficción interactiva, descubro que nunca he escrito algún artículo o comentado algún trabajo que refiera a su historia, como si lo he hecho para las aventuras o los librojuegos.

Habiendo encontrado un texto de mi gusto al respecto, paso a comentar el libro "Of Dice and Men" del periodista y autor norteamericano David M. Ewalt, donde se relata la historia del sistema Dungeons & Dragons o D&D. Anotaré que, hasta donde yo sé, el libro no ha sido traducido al español, por lo que los interesados deberán acercarse a la edición original en inglés.

El autor presenta inicialmente una exposición de la mecánica y elementos de un juego de rol cualquiera: personajes, habilidades, así como las reglas y parafernalias que gobiernan lo que en definitiva es una narración grupal, con algunos elementos (¿opcionales?) de dramatización improvisada.

Luego se despliega la historia del juego: desde sus orígenes antropológicos en la antigüedad, pasando por el ajedrez, el que luego derivó a los primero juegos de estrategia como herramienta para la educación táctica y estratégica militar.

Ya en el presente, se comentan los antecedentes más actuales: la afición por las miniaturas y la simulación de batallas históricas, así como la aparición comercial de los primeros juegos de mesa de estrategia y combate.

Llegamos así al nacimiento de D&D y los juegos de rol, a partir del encuentro de Dave Arnerson y Gary Gygax, cada uno proveniente de alguna de las encarnaciones recientes de los juegos de guerra. A partir de uno de aquellos ("Chainmail" de Gygax) Arnerson había creado "Blackmoor", un juego de rol de fantasía rudimentario que Gygax refinaría, probándolo con diversos jugadores durante algo más de un año, en un escenario que sería el germen de un mundo completo: las mazmorras del Castillo Greyhawk.

De esta guisa nace la compañía "Tactical Studies Rules" o TSR y el advenimiento de las primeras ediciones de D&D: un comienzo sumamente modesto que luego creció explosivamente, hasta superar las capacidades (comerciales y personales) de los autores, cuyas vidas tomarían caminos separados aunque siempre vinculado a la autoría de los RPG.

A lo largo del libro el autor intercala episodios de su propia experiencia con los juegos de rol, ya sea temas vivenciales como muestras de una larga partida de juego, usada hábilmente tanto para ilustrar elementos fundacionales de los RPG, como también algunas características entre psicológicas y sociológicas de los jugadores, que el autor no duda en reconocer como propias.

Del todo aparte del devenir de Dungeons & Dragons, David nos relatará su experiencia con algunos elementos derivados de ese mundillo: su asistencia a las convenciones como Gen Con y su participación en un juego de rol en vivo o LARP (en inglés "live action role-playing"), cuyos componentes de socialización y crecimiento personal van mucho más allá del simple divertimento de un juego de rol.

La prosa del autor es amena, ágil y liviana, plena de humor y referencias a los arriba mencionados tópicos de los RPG. No es difícil para quien haya jugado alguna partida de rol reconocerse en las dificultades y los goces que tienen este tipo de divertimentos, máxime si, como hizo quien esto escribe, se desea "pasar al siguiente nivel" y convertirse en director de juego para crear mundos y proponer narrativas, ya sea propias o tomadas de algún sistema de juego comercial, lo que el autor incluye como cierre de su periplo y del libro.

Me ha ocurrido durante la lectura de este ensayo algo que suele pasarme también con las novelas de fantasía: aparte del ¡gratísimo! recuerdo de mi experiencia como jugador y luego Dungeon Master de D&D, surge siempre un deseo y una inquietud por volver a estas lides y tomar lápiz, papel, manuales y dados de rol para embarcarme en la turbulenta y deliciosa travesía de los RPG, viaje que posiblemente me haría dejar atrás la ficción interactiva, los videojuegos, este blog y tantas cosas de mi tiempo libre que sin duda serían consumidas en esa hoguera creativa...

Este es un libro absolutamente recomendable para quienes quieran conocer los juegos de rol en general y Dungeons & Dragons en particular. Ahora bien, si el lector fue jugador o director de RPG, queda usted avisado: este es un fuego que nunca se apaga del todo, y no cuesta nada volver a arder con él...

sábado, 16 de julio de 2022

Yo conozco ese lugar: Soda Stereo desde dentro

La autobiografía, en cuanto a ensayo literario, no suele ser frecuentemente visitada en este blog, salvo por temas de interés más bien personal de quien esto escribe.

En esta oportunidad, me remito a la reseña de un libro particularmente significativo por consideraciones puramente vivenciales: "Yo conozco ese lugar" del músico argentino Zeta Bosio, miembro fundador del grupo de rock "Soda Stereo".

Comenzaré señalando que la prosa de Zeta es sencilla y sin grandes florituras literarias; por lo mismo, auténtica, fresca, ausente de toda grandilocuencia o falsa pretención: grato contraste al compararla con lo "producido" por quienes incursionan de manera más bien mercenaria en la palabra escrita.

El relato comienza con los orígenes inmigrantes de la familia del autor y su infancia en Buenos Aires: sus juegos y su temprano contacto con la música de "The Beatles", que lo llevará a aprender a tocar el bajo eléctrico.

Luego vendrá la narración de su juventud, donde continuará siempre con su interés musical, aprendiendo, practicando y formando bandas que irán aumentando su acervo instrumental y artístico.

Cumplido el servicio militar en la armada, que le permitirá viajar y conocer el mundo, entrará a la carrera de publicidad de la Universidad de El Salvador, siempre ligado a la música mediante la banda "The Morgan". Es en esta etapa que conocerá a Gustavo Cerati y luego a Charly Alberti, con quienes eventualmente conformarán "Soda Stereo".

Se inicia así la etapa central (y más abundante) del libro, donde conoceremos el periplo del grupo, desde sus inicios y búsqueda de un sonido propio, para luego asistir a la creación de cada uno de sus álbumes: un proceso largo, trabajoso y lleno de anécdotas, cruzado por la amistad de estos músicos pero también por la creciente dificultad de su relación.

Sobre este particular, Bosio en ningún momento esquiva el tema como tampoco oculta su cariño por sus compañeros, así como su admiración y a la vez rencor por Gustavo, ciertamente la figura artística y creativamente más destacada y carísmatica del grupo, pero una persona no exenta de egoismos o vanidades, acrecentados por el temperamento mercurial ("es un artista", dirá alguien) de Cerati, elementos todos que determinan una continua fuente de problemas de conviencia y desgaste para la agrupación.

Sabremos así de los goces, dolores y trabajos del autor, cuya vida personal tampoco ha sido un lecho de rosas, un aspecto que la farándula o el fan casual prefieren ignorar; los artistas no son arte y sus posibles creativos están inmersos en la misma cotidianeidad y fragilidad humana que todos compartimos.

El libro se hace cargo de aquello y para quien, como yo, creció escuchando "Soda Stereo", es a la postre una narración fascinante, que permite conocer plenamente, en la voz cándida y sincera de Zeta, el trasfondo de una de mis bandas favoritas, que en los hechos cambió para siempre la escena musical latinoamericana.

Yo los sigo escuchando con gusto.

Lectura sumamente recomendable para quienes quieran conocer un capítulo esencial de la música popular en la Latinoamérica de fines de siglo XX. Ahora bien, si usted es chileno o argentino y vivió su juventud en los años 80, este libro va doblemente recomendado.

miércoles, 17 de marzo de 2021

There and Back Again: el viaje de un actor

En esta oportunidad comentaré There and Back Again: An Actor's Tale, la autobiografía del actor de cine Sean Astin, escrita por él mismo y el escritor Joe Layden.

Sean creció en un hogar hollywoodense, ya que su madre es Patty Duke y su padre (adoptivo) John Astin, ambos actores con amplio oficio tanto en televisión como en cine.

Con semejante entorno, no es de extrañar que la actuación atrajera desde temprano a Sean: en efecto, hizo sus primeras armas (e incipiente fama) en "Los Goonies" (The Goonies), una película de aventuras infantil de cierta repercusión.

A partir de ahí Sean no tuvo dudas y comenzó su camino para convertirse en un actor profesional, pero con un sentido más práctico que artístico: el libro muestra cómo las decisiones de Sean van orientadas, desde su particular punto de vista, a hacer del cine un trabajo válido para ganarse la vida más que un vehículo per se a la fama y el estrellato... cosas nada despreciables por la seguridad laboral que traen, pero que (por sí solas) no traen pan a la mesa, ni permiten fundar un hogar para no hablar de sostener una familia.

Asistiremos así mediante la lectura del libro a los primeros y esforzados pasos de Sean por el cine, hasta lograr su primer papel significativo como actor adulto en "Rudy" (Rudy), sobre la vida de un deportista cuya trayectoria de esfuerzo y sacrificio son para Sean un reflejo de su propio periplo profesional.

Llegamos entonces a la parte central del libro y a la que más páginas dedica en cuanto a experiencia, reflexión y aprendizaje: su participación en la trilogía de "El Señor de los Anillos" (The Lord of The Rings) en su papel de Samsagaz Gamyi.

Empezando por su llegada al papel y siguiendo luego con la filmación de cada una de las películas, veremos el proceso de aprendizaje y madurez del autor, lidiando una y otra vez con dos elementos absolutamente esenciales de su personalidad: su vanidad, inevitable ítem en cualquier actor... y su conocimiento de sí mismo, particularmente sus propias limitaciones como actor. Ambos aspectos le harán trabajar no poco a lo largo de la filmación y serán, sin embargo, absolutamente esenciales para su desempeño y posterior éxito en la trilogía.

Hay innumerables apuntes y anécdotas (a cual más sabrosa) de los esfuerzos de Sean para integrarse a la comunidad de actores amén de las exigencias de la dirección y la producción, a la par que hace malabares en su intento (fallido a ratos) de mantener íntegros su rol de hijo, esposo y padre.

La verdad es que llegué a este libro por curiosidad y obtuve de su lectura mucho más de lo que en principio esperaba. El libro, precisamente debido a las (en ningún momento ocultas) limitaciones del autor, es un verdadero homenaje al esfuerzo y trabajo honestos, lo que resulta particularmente interesante viniendo de un ambiente como el del cine de Hollywood, tan lleno de vanidades y escaso en sustancia. No es este el caso del empeño de Sean Astin, que una y otra vez pone los pies en el suelo, a veces a fuerza de grandes porrazos, pues su objetivo es algo tan simple (y complejo) como hacer de su actuación un trabajo serio: compatible con su vida familiar, redituable y ojalá estable... que se dice pronto.

Lectura sumamente recomendable para quienes quieren tener una perspectiva más humana y realista de esa máquina de sueños que es el cine comercial. Ahora bien, si el lector sólo quiere pasar el rato y deslumbrarse con la glamorosa vida de los actores de cine, este libro, con una ducha fría de complemento, van doblemente recomendados.