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viernes, 4 de septiembre de 2026

Of Dice and Men: una historia personal de los juegos de rol

Pese a que los juegos de rol o RPG (del inglés "Role Playing Game") nunca han estado del todo ausentes en este blog, siendo parte de mi periplo personal a la ficción interactiva, descubro que nunca he escrito algún artículo o comentado algún trabajo que refiera a su historia, como si lo he hecho para las aventuras o los librojuegos.

Habiendo encontrado un texto de mi gusto al respecto, paso a comentar el libro "Of Dice and Men" del periodista y autor norteamericano David M. Ewalt, donde se relata la historia del sistema Dungeons & Dragons o D&D. Anotaré que, hasta donde yo sé, el libro no ha sido traducido al español, por lo que los interesados deberán acercarse a la edición original en inglés.

El autor presenta inicialmente una exposición de la mecánica y elementos de un juego de rol cualquiera: personajes, habilidades, así como las reglas y parafernalias que gobiernan lo que en definitiva es una narración grupal, con algunos elementos (¿opcionales?) de dramatización improvisada.

Luego se despliega la historia del juego: desde sus orígenes antropológicos en la antigüedad, pasando por el ajedrez, el que luego derivó a los primero juegos de estrategia como herramienta para la educación táctica y estratégica militar.

Ya en el presente, se comentan los antecedentes más actuales: la afición por las miniaturas y la simulación de batallas históricas, así como la aparición comercial de los primeros juegos de mesa de estrategia y combate.

Llegamos así al nacimiento de D&D y los juegos de rol, a partir del encuentro de Dave Arnerson y Gary Gygax, cada uno proveniente de alguna de las encarnaciones recientes de los juegos de guerra. A partir de uno de aquellos ("Chainmail" de Gygax) Arnerson había creado "Blackmoor", un juego de rol de fantasía rudimentario que Gygax refinaría, probándolo con diversos jugadores durante algo más de un año, en un escenario que sería el germen de un mundo completo: las mazmorras del Castillo Greyhawk.

De esta guisa nace la compañía "Tactical Studies Rules" o TSR y el advenimiento de las primeras ediciones de D&D: un comienzo sumamente modesto que luego creció explosivamente, hasta superar las capacidades (comerciales y personales) de los autores, cuyas vidas tomarían caminos separados aunque siempre vinculado a la autoría de los RPG.

A lo largo del libro el autor intercala episodios de su propia experiencia con los juegos de rol, ya sea temas vivenciales como muestras de una larga partida de juego, usada hábilmente tanto para ilustrar elementos fundacionales de los RPG, como también algunas características entre psicológicas y sociológicas de los jugadores, que el autor no duda en reconocer como propias.

Del todo aparte del devenir de Dungeons & Dragons, David nos relatará su experiencia con algunos elementos derivados de ese mundillo: su asistencia a las convenciones como Gen Con y su participación en un juego de rol en vivo o LARP (en inglés "live action role-playing"), cuyos componentes de socialización y crecimiento personal van mucho más allá del simple divertimento de un juego de rol.

La prosa del autor es amena, ágil y liviana, plena de humor y referencias a los arriba mencionados tópicos de los RPG. No es difícil para quien haya jugado alguna partida de rol reconocerse en las dificultades y los goces que tienen este tipo de divertimentos, máxime si, como hizo quien esto escribe, se desea "pasar al siguiente nivel" y convertirse en director de juego para crear mundos y proponer narrativas, ya sea propias o tomadas de algún sistema de juego comercial, lo que el autor incluye como cierre de su periplo y del libro.

Me ha ocurrido durante la lectura de este ensayo algo que suele pasarme también con las novelas de fantasía: aparte del ¡gratísimo! recuerdo de mi experiencia como jugador y luego Dungeon Master de D&D, surge siempre un deseo y una inquietud por volver a estas lides y tomar lápiz, papel, manuales y dados de rol para embarcarme en la turbulenta y deliciosa travesía de los RPG, viaje que posiblemente me haría dejar atrás la ficción interactiva, los videojuegos, este blog y tantas cosas de mi tiempo libre que sin duda serían consumidas en esa hoguera creativa...

Este es un libro absolutamente recomendable para quienes quieran conocer los juegos de rol en general y Dungeons & Dragons en particular. Ahora bien, si el lector fue jugador o director de RPG, queda usted avisado: este es un fuego que nunca se apaga del todo, y no cuesta nada volver a arder con él...

domingo, 26 de julio de 2026

El problema final: si el criminal es un artista, el investigador es un crítico

Me cuesta mantener la debida frecuencia en esto de la escritura periódica: por pereza, por falta de inspiración, por las demandas de tiempo de la vida familiar, laboral o una mezcla de todo ello; la razón de fondo es que no he sabido dedicarle más tiempo y esa es la verdad.

Dicho eso, paso ahora a comentar la novela de misterio policial "El problema final" del autor español Arturo Pérez-Reverte, que no es extraño a este tipo de artículos en mi blog.

El relato se situa en el año 1960, en la pequeña isla de Utakos. Forzados por un frente de mal tiempo, el actor Hopalong Basil, junto a quienes le invitaron a un paseo en yate, se ven obligados a permanecer en el hotel del lugar, esperando a que mejore el clima.

Al poco andar esa estancia ocurre el asesinato de Edith Mander, turista inglesa que estaba ahí con una amiga. Faltando la policía griega, contactada por radio pero que no puede todavía acercarse al lugar, los empleados del hotel y los demás huéspedes designan a Basil como investigador del hecho por la simple razón de haber protagonziado quince películas basadas en relatos de Sherlock Holmes. El actor, venido a menos pero con el recuerdo fresco de cómo se preparó para ese papel, acepta renuente el desafío y, con la ayuda de uno de los viajeros, acomete las pesquizas para desentrañar el crimen...

...que no ha de ser el único: a muy pocos días, otras personas caerán bajo la mano del asesino, que parece deleitarse creando escenarios del tipo de habitación cerrada, donde las pistas son escasas o equívocas. Añádase a ello que todos los presentes son sospechosos, pues la propia isla actua como cuarto y celda, mientras las autoridades, ocupadas y alejadas por el temporal, se demoran en poner pie en el lugar.

Don Arturo muestra con habilidad su oficio y se revela como un buen escritor de misterio, mostrando lo justo o distrayéndonos con lo que de nada sirve, para mantener así el interés del lector, que como es habitual en estas narraciones, tiene todo frente a sus ojos pero no puede verlo claramente; Basil y su asistente, que casualmente es autor de novelas de misterio, comentan esto no pocas veces, sabiéndose en una situación realmente compleja pero tratando de tomar distancia para ser objetivos.

En forma más bien explícita, el autor embrolla a los personajes (y ciertamente a los que luego leerán la novela), mezclando los elementos de los hechos con referencias y situaciones francamente literarias, de lo cual todos están siempre concientes, pues el detective de Baker Street, sus aventuras y todo su pequeño mundo no suelen estar lejos de los diálogos de los actores del drama en general o de las reflexiones del protagonista en particular, que se sabe bisoño en esto de la investigación policiaca.

La novela se dejar leer con facilidad y rapidez, no siendo especialmente larga, cosa que resulta necesaria para mantener funcionales este tipo de historias. Es un libro sumamente recomendable, especialmente para los que gustan de este tipo de narrativa. Ahora bien, si usted es de los que cree saberlo todo sobre el señor Holmes y su colega Watson, esta lectura va doblemente recomedada.

domingo, 10 de mayo de 2026

Futuros peligrosos: sueños y pesadillas

Estaba buscando nuevos cómics para agregar a mi colección cuando me topé con una obra gráfica basada en una antología de la autora española Elia Barceló.

Había tenido hace poco una conversación con Johan Paz en la que me recomendaba que, aparte del mundo anglo que yo suelo frecuentar, le echara una mirada a lo que se estaba haciendo ahora mismo en las letras hispanas de la ciencia ficción, pues había mucha producción de muy buena calidad.

Siguiendo su consejo, salté del cómic (que aun no he mirado, vaya) y me atreví con la antología "Futuros peligrosos" de la señora Barceló, obra que ahora paso a comentar.

Es una colección de cuentos mayormente de ciencia ficción (alguno hay de fantasía) situados en un futuro más bien cercano.

Si bien el libro se publicó el 2008, la autora usa con habilidad los trucos del género para llevarnos a la reflexión humana de muchos adelantos y fenómenos que se ven en principio como ventajosos: tecnologías de información, ingeniería genética, vida laboral más plena y extendida, mayor longevidad y el desarrollo de sociedades de bienestar económico más solidario.

Muchos de estos relatos nos mostrarán, sin embargo, que estas maravillas tienen no sólo un costo sino un precio, el que no puede resumirse en dinero o en horas hombre. Algunas de esas narrativas están planteadas como puramente especulativas, aunque el paso del tiempo, especialmente en el mundo desarollado, está comenzando a mostrar que algunos de estos aparentes sueños de la ciencia ficción son más lúcidos de lo que nos gustaría...

...y que varios comienzan a tener tintes de verdadera pesadilla.

Lo más inquietantes es precisamente que la relflexión no viene de relatos post apocalípticos, sino más bien de presentar realidades algo alejadas nuestros tiempos actuales, aunque no tan diferentes a nuestro día a día.

Aparte de todo ello, los cuentos son breves y se leen con mucho disfrute, pues la prosa de la autora es ágil, liviana y sin florituras.

Una estupenda colección de cuentos que, en la mejor tradición de la ciencia ficción clásica, nos entretienen al tiempo que nos invitan a reflexionar sobre nuestra condición humana: la presente y la que puede que llegue a ser, mal que nos pese, también la futura.

domingo, 3 de mayo de 2026

La monja alférez: crónica de una epopeya trans del siglo XVII

Intentando hacer un ejercicio de estilo literario, que vuestras mercedes sabrán disculpar si no resulta feliz, paso a hacer una breve relación del relato que Ricard Ibañez hace en su novela "La Monja Alférez: La juventud travestida de Catalina de Erauso".

Nace en 1585 la protagonista desta historia como Catalina de Erauso en San Sebastián de Guipúzcoa, en España, y es ingresada a un convento de ese lar a los 4 años; durante poco más de dos lustros no logran allí domar su temple, entre varios lances que pasan de la picaresca hasta la Inquisición.

Luego, acaecerá su fuga del convento y su transformación de género, entre cosmética, disfraz y aquelarre, que dello se dice quel señor Ibañez conoce no poco. Comienza así su vida como Francisco de Loyola, su alter ego masculino, que no aun verdaderamente viril.

Sigue a ello un breve interludio con un peregrino más sagaz y entendido en lo mundano que lo espiritual. Arriba así a la localidad de Vitoria, donde hará un corto servicio de 3 meses con un profesor de bachilleres, haciendo en esas tareas algo más de aprendizaje en letras y ganando con ello abrigo y alimento.

Tendrá después vida de paje durante 7 meses en Valladolid, al servicio de Juan de Idiáquez, secretario del rey Felipe III, buscando deste el aprendizaje en la espada, harta ya del de la pluma. Debe, sin embargo huir del lugar: tras un encuentro con su padre (que no la reconoce) y escapando de su pasado, parte a Bilbao.

Tras una pendencia de taverna, de la que nada saca salvo un mes en cárcel, deja Bilbao y parte a Estella, en Navarra, donde tendrá dos años tranquilos como paje al servicio de don Carlos Arellano, caballero de Santiago ya entrado en años.

Después de aquello, hace un breve paseo por su nativa San Sebastián y torna luego a Sevilla con intención de ir a Madrid y hacer servicio en los tercios; más viendo en esa ciudad, andaluza y cosmopolita, cuánto puede el mundo ofrecer, deja Sevilla por Sanlúcar de Barrameda para embarcarse a las Américas, cosa que hace el Lunes Santo del año 1610 y a esas costas de Nombre de Dios llega tras 4 semanas de navegación, lances de marineros y villanos de por medio.

Muda entonces de nombre y como Alonso Díaz comienza a vivir mil y una peripecias en tierras de Reino de Indias.

A Panamá primero llega, de Sevilla ciudad gemela, donde también el dinero a todos hace hermanos. Tres meses de molicie y despilfarro dan cuenta de sus escasos ahorros y entra pues al servicio del mercader Don Juan de Urquiza, cuya vida salva durante aciaga travesía en pos de una de sus muchas propiedades costeras.

Ganada la confianza de su amo se hará cargo de sus negocios en la localidad de Zaña, donde a su pesar se verá metido en líos de faldas que son más del mercader que suyos: tres semanas de cárcel esta vez... y luego un ayuntamiento femenino que, por lo extraño, no le resulta enojoso, a la postre: sin embargo, tres meses de aquello y una segunda riña la deciden a abandonar el lugar y partir a Lima, do llega al comienzo del invierno del año 1610.

Por recomendación de señor de Urquiza entra al servicio de Diego de Solarte, pero un nuevo lío de faldas, a las que por lo visto Catalina (¿o Alonso?) se había aficionado, le trae nuevos problemas lo que le obligan a dejar Lima e ir a Concepción a la Guerra de Arauco que entonces se libraba en la Capitanía general de Chile.

En Concepción servirá bajo su hermano Miguel, sin ser por este reconocida. Su afición por las de su sexo le trae nuevos problemas, esta vez con la querida de su coevo y es entonces destinada a Paicaví. Ahí hará fama, participando en salidas de castigo y captura de los bravos nativos, de quienes hará rehenes que luego se intercambian por dineros o gentes españolas presas en lances similares de los araucanos. Aquello nuevamente le traera convivencia con su propio sexo, pero los azares de la guerra darán a ello un final funesto y poco feliz.

Decepcionada, Catalina deja la guerra de Arauco, pero su propia lucha no ha de terminar, pues su destino aún la persigue doquiera que vaya y su propio carácter indómito no dejará de traerle problemas, de los cuales ya no sabrá como salir...

El lector de estos tiempos sabrá aquilatar las diferencias y también similitudes de las vivencias de la de Erauso que, nacida mujer en su tiempo, no podía a causa dello vivir plenamente según su carácter, pareceres e inclinaciones; cosa esta que, pese a los cambios en las costumbres y los modos de vida, es aun una dificultad que algotros siguen enfrentando en nuestra epoca.

Quiera entonces quien esto lee reflexionar sobre cómo de actuales o no son las vicisitudes de Catalina y qué tan verderamente moderno es nuestro mundo contemporáneo, para quienes en él no siempre se encuentran del todo a gusto...

domingo, 12 de abril de 2026

Aportación Personal: misterio, drogas y carreras

He pasado por un par de semanas más bien intensas en lo laboral y en lo personal: mucha presión de tiempo, mucho stress.

En esos casos, la literatura se vuelve una suerte de escape, un refugio y un descanso: suelo encontrar entonces (no las busco: las encuentro) buenas lecturas que luego me han de servir para otras situaciones semejantes. 

Por mis gustos, muchas de esas obras son de ciencia ficción, como la estupenda "Aportación Personal" del autor español Johan Paz y que ahora voy a comentar.

La novela consiste en el diario de vida de la coronel Dayne Slayton, pertenecientes a las fuerzas terrestres de la misma Federación de planetas de la previamente reseñada "La Cuestión", aunque los hechos ocurren en un periodo anterior. Dayne ha sido destinada, a medias como premio y como castigo, a la máxima responsabilidad castrense y policial del planeta Loytas, un remoto planeta desierto y sin embargo nudo de un sin fin de acontecimientos de consecuencias tanto locales como interplanetarias.

El mundo es famoso por sus carreras de alta velocidad, pero Dayne sospecha que las cosas no son todo luces y fama, por lo que desde el espaciopuerto del planeta la coronel va a lanzar una minuciosa investigación de todo lo que ocurre en torno a este deporte. Pronto descubre que, amen de las habituales apuestas y corruptelas asociadas a controlar el resultado de los lances de velocidad, existe una compleja trama de redes criminales interplanetarias de tráfico de estupefacientes, con mega corporaciones y mafia de por medio, no quedando claro dónde empiezan unas y termina las otras: grandes organizaciones y pequeños traficantes.

Para mejor hacer su trabajo, Dayne se inventa un alter ego y asistimos así a su doble vida como Serena Ochoa, una corredora y entusiasta del deporte, lo que le permite acercarse a las vidas y preocupaciones de los colonos, humanos y extraterrestres, con todas sus infinitas diferencias y semejanzas: no todo son carreras en Lyotas, y sin embargo la coronel termina por sumergirse en ese mundo, del que a su pesar debe mantener una distancia cada vez menos profesional, conforme se van desarrollando los acontecimientos del relato. 

En efecto, ambas vidas, como los competidores en una carrera, acabarán por juntarse y eventualmente chocar: los fragmentos profesionales y personales, legales y criminales vuelan por todas partes... y lo que resulta estar detrás del tráfico de drogas es algo tan viejo como la drogadicción: el deseo de poder y la supremacía.

Dayne Slayton tendrá entonces que tomar duras decisiones que cambiarán su destino, el de las personas que le rodean y el de los mundos de la Federación.

Se incluye, como una suerte de coda (no es un epílogo) un cuento en que veremos cómo el mundo de los corredores está, también, expuesto a formas de adicción mucho más peligrosas que las drogas "recreacionales".

La novela mezcla hábilmente los elementos del relato de misterio y de acción, especiado además con los aspectos futuristas que tan bien sabe llevar este autor. Los distintos hechos siguen una progresión ágil y sumamente fascinante: me costaba lo suyo interrumpir la lectura para volver a la Vida Real. No todo está dicho, sin embargo: hay mucho de subentendidos en según que pasajes de la lectura, cosa que aportaba otro elemento de interés, del todo aparte con el relato propiamente tal.

¿Que si en este libro hay algo de elipsis? Pues... como alguien del mundillo aventurero dijo por ahí, "lo guay es que pasen cosas chulas"... y en esta novela vaya si pasan cosas chulas, algunas de las cuales lo son precisamente porque el lector lo descubre sin que el relato tenga que estar enunciándolo explícitamente, truco este que no todos los autores consiguen con soltura y que dice mucho de Johan Paz y de su obra.

Los invito, pues, a su sumamente recomendable lectura, especialmente si quieren disfrutar de una narración de acción policial, máxime si se piensa que esas cosas no se debieran mezclar con una historia de ciencia ficción.

domingo, 5 de abril de 2026

La Cuestión: ser o no ser

En esta ocasión voy a comentar la novela de ciencia ficción "La Cuestión" del autor español Johan Paz, conocido en el mundillo de la ficción interactiva.

Comenzaré diciendo que ésta es una primera vez por partida doble. Por una parte, se trata de la primera obra que reseño conociendo personalmente al autor, con quien hemos tenido múltiples intercambios desde que frecuento la escena de la aventura conversacional. Por otro lado, constato con cierto estupor que es la primera novela de ciencia ficción que comento que proviene de un autor hispanohablante; salvo error, todas las otras publicaciones del género que he revisado en el blog son de autores de otras latitudes: a la fecha, no había escrito sobre otras obras de ci-fi de ningún español, ningún latinoamericano ni tampoco ningún chileno. Esto me ha llevado a algunas reflexiones que no pondré ahora por escrito, pero que seguro que darán material para otro eventual artículo.

Dicho esto, "La Cuestión" es un relato futurista y hasta cierto punto algo distópico, al menos desde mi perspectiva actual. Siguiendo el formato de una antología de relatos cortos, asistimos a las peripecias de Layna Speedy, un cyborg que se dedica a la demolición de edificios subteráneos en una ciudad del tamaño de un planeta, a la vez que combate una peligrosa plaga que amenaza a éste y otros mundos de la Federación.

Quienes conozcan la obra de Johan Paz sabrán de Layna desde otros trabajos interactivos previamente publicados, como "Hierba tras el cristal", donde la protagonista se mostraba como una superviviente hecha a todo y con un humor casi tan duro como las circunstancias que debía superar.

En estas narraciones de "La Cuestión" veremos desplegar in extenso las habilidades de Layna y su resiliencia a toda prueba, agregando a todo ello una forma muy particular de liderazgo, pues esta chica trabaja y combate junto a varios compañeros, casi todos en mayores o menores estados de integración cibernética: el equipo incluye, de hecho, sólo un ser humano verdadero y un único robot... pero los acontecimientos nos irán mostrando que esas categorías son bastante borrosas, puesto que lo que en definitiva da lugar al ser lo es todo menos la mera materia que sustenta la mente y su espíritu, importando poco o nada el sustento más o menos biológico que mantiene su existencia.

Esa mantención es precisamente uno de los motores de estos cuentos, ya que el desgaste o, peor aún, la obsolescencia, son amenazas constantes que llevarán a estos personajes a encarar misiones cada vez más peligrosas, algunas sin resultado demasiado cierto.

Sin embargo, es en estas situaciones extremas que Layna y su equipo mostrarán verdaderamente de qué están hechos... a pesar de lo que su corporalidad permitiría suponer.

No es ésta la primera obra literaria que ha publicado Johan Paz, pero ha sido la primera que he tenido el gusto de leer: tiene una prosa muy ágil, un ritmo narrativo que no afloja y muchos giros de lenguaje que me han arrancado no pocas risas; a pesar de que algunos de los episodios relatados son de asuntos más bien serios, el autor se las ingenia para mantener un tono liviano y a ratos hasta cómico, aunque sea a base de un humor más bien negro.

Es una lectura sumamente recomendable, máxime por ser letras que provienen de un autor de ficción interactiva del mundillo hispano. Ahora bien, si usted es de los que dice que no gusta de la ciencia ficción, entonces su lectura va doblemente recomendada.

domingo, 29 de marzo de 2026

Hermann Huppen: pluma y pincel de un maestro del cómic

Habiendo publicado hace poco una reseña de un cómic, no tenía previsto volver sobre el tema tan pronto.

Pero, claro, uno hace planes y luego las cosas pasan sin preguntarnos demasiado nuestra opinión.

Ocurre que hace poco ha muerto el autor belga Hermann Huppen, inicialmente dibujante y luego también guionista de historietas y uno de los últimos miembros de la llamada Bande dessinée francesa que seguía en activo. Yo conocí a Hermann siendo muy niño, desde las páginas de la revista Mampato: ahí comencé la lectura de "Bernard Prince" y "Comanche", dos de sus series creadas en colaboración con el guionista francés Greg.

Por aquel entonces yo estaba muy impresionado por la calidad del dibujo, los colores y sobre todo por las historias de aventuras que se presentaban en esas sagas: correrías por el mundo actual, en el caso de "Bernard" y relatos del Lejano Oeste norteamericano, para "Comanche". Se transuntaba una visión bastante poco edulcorada del ser humano y sobre todo lo poco que cambian las cosas, no importa el lugar y el tiempo, cuando hay ambición y egoísmo de por medio.

Esta visión un tanto pesimista de nuestra particular sociología y psicología se iría consolidando en otros trabajos de Huppen, especialmente cuando comenzó a trabajar en solitario. Series como "Jeremiah", un western post apocalíptico o "Las torres de Bois-Maury", su magnus opus histórico, desarrollan relatos plenos de acción y de giros argumentales, con personajes complejos, ninguno realmente héroe o villano: todos con virtudes, defectos y matices.

Y es que, aparte de un dominio absoluto del dibujo y los colores, Hermann nunca cae en el hiper realismo: aunque gusta de visitar el costumbrismo, la historia o el relato policial, el autor siempre escribe desde la ficción... y sin embargo tiene una habilidad única para mantenerse cerca de la realidad; sin exageraciones pero falto de ilusiones. Consideraciones argumentales aparte, con el paso del tiempo, Huppen fué refinando su trazo y su manejo del color,  particularmente en sus trabajos de los últimos 20 años, con un uso sencillamente magistral de la acuarela.

Todo ello ha hecho que el autor sea uno de mis referentes absolutos del cómic en general y del europeo en particular, especialmente como un vehículo narrativo perfectamente válido, con un lenguaje y códigos estéticos del todo aparte de la ficción literaria escrita.

Hay pena por su partida, como ocurre con cualquier artista de lustre, pero nos queda, a los que le seguimos, su ¡magnífica! obra, casi totalmente traducida al español: una obra que puede que siga adelante con otras manos, ya que colaboró a menudo con su hijo Yves, guionista también de nota.

No será lo mismo sin Hermann Huppen, está claro: ojalá y su pluma dibuje un camino hacia los cielos, donde seguirán siempre vivos todos sus colores y las historias fruto de su mano y su mente creadoras.

viernes, 27 de marzo de 2026

La Caverna del Tiempo: un viaje al comienzo de mi historia de los librojuegos

Si bien en este blog los libro juegos están más bien presentes, noto que he comentado muy al paso cómo llegué yo a este paticular género literario.

Lo cierto es que bastante antes de "Lobo Solitario" yo ya estaba familiarizado con este tipo de libros, gracias a un trabajo seminal del género: "La caverna del tiempo" ("The Cave of Time") del autor norteamericano Edward Packard y que forma parte de la serie "Elige tu propia aventura" ("Choose your Own Adventure"), también imprescindible si se quiere entender la historia de este tipo de literatura como fenómeno masivo.

Haciendo memoria, estaba en mi preadolescencia y procuraba de alternar la lectura obligatoria escolar con cosas más de mi gusto, que no tuvieran ningún fin práctico más allá de una distracción o puro entretenimiento.

Que la lectura (o la literatura) pudiera además ser un juego, no se me había cruzado por la cabeza... hasta entonces.

Ya de entrada, el libro prometía no poco:

Te has perdido en una extraña cueva, tenuemente iluminada. Gradualmente empiezas a distinguir dos túneles. Uno de ellos, el de la derecha, forma una curva hacia abajo. El otro sube en pendiente hacia la izquierda.

Piensas que el que desciende puede conducir al pasado y el que sube al futuro. Si tomas el túnel de la izquierda, pasa a la página 20. Si tomas el túnel de la derecha, pasa a la página 61. Si vuelves a salir de la cueva, pasa a la página 21.

¿Qué sucede a continuación? Todo depende de tu elección. ¿Cómo finaliza la aventura? ¡Sólo tú puedes averiguarlo! Y lo mejor es que puedes seguir leyendo y vivir no una, sino muchas aventuras increíbles.

Me puse pues a ello y comencé a recorrer los distintos caminos que ofrecía el libro, tratando de ver cuántos de esos ¡40! posibles finales podía alcanzar a leer y qué tan "buenos" o "malos" podían ser. Me costaba no poco dejar la lectura, que tenía una buena dosis de humor, aunque en general era de un estilo más bien simple. Que algunas secuencias generadas por mis decisiones carecieran de un hilo argumental razonable no podía importarme menos, pues "La caverna..." tenía algo que, pese a mis poco años, era raro de encontrar en mis lecturas habituales: maravilla y sorpresa.

Y es que los clásicos literarios que eran de "lecturas forzosas"  en mi etapa escolar podrían haber estado muy bien escritos, con una progresión narrativa excelente y una estructura argumental impecable...

...pero a ratos resultaban sosos, escazos de gracia, brillo o chispa; sin ninguna sorpresa y ausentes de toda maravilla.

El tiempo y la lectura de otras obras, dentro y fuera de la colección "Elige tu propia aventura", me permitirían ver los ripios y hasta fallos de "La caverna...", tanto en lo literario como en lo interactivo; nada de eso me impidió disfrutar entonces con su lectura, la que luego dió paso, como digo, a "Lobo Solitario", los juegos de rol y, a la postre, mi propia autoría de aventuras conversacionales.

No es mucho más, este breve recuerdo y homenaje a una obra sencilla pero contundente, de la que guardo grato recuerdo: como lector pero especialmente como creador de ficción interactiva.

domingo, 22 de marzo de 2026

Usagi Yojimbo: periplo en la senda del samurai

No es habitual que haga reseña de comics en el blog, ya que no suelen ser estrictamente narrativa literaria. Sin embargo, he hecho algunas excepciones cuando el aporte de la obra me ha parecido significativo o bien me ha dejado huella y un grato recuerdo.

Es el caso de la serie norteamericana Usagi Yojimbo, para cuya presentación tomaré prestado el texto de Wikipedia, muy correcto y completo en su síntesis:

Usagi Yojimbo (del japonés 兎用心棒, conejo guardaespaldas) es una serie de historietas creada en 1984 por Stan Sakai, ganador del Premio Eisner. La serie está ambientada  en el inicio del periodo Edo de la historia de Japón y presenta animales antropomórficos sustituyendo a los humanos. El personaje principal es un conejo rōnin, Miyamoto Usagi, que Sakai basó parcialmente en el famoso espadachín Miyamoto Musashi. Usagi vaga por la tierra en un musha shugyō (peregrinaje del guerrero), vendiendo ocasionalmente sus servicios como guardaespaldas.

Usagi Yojimbo está muy influenciada por el cine japonés; ha incluido referencias a la obra y el cine de samuráis de Akira Kurosawa (el título de la serie deriva de la película Yojimbo, de Kurosawa, de 1960), así como a iconos del cine popular japonés, como El lobo solitario y su cachorro, Zatoichi y Godzilla. La serie también está influenciada en cierta medida por Groo the Wanderer, de Sergio Aragonés (Sakai se encarga de la tipografía de esa serie), pero el tono general de Usagi Yojimbo es más serio y reflexivo. La serie sigue la convención tradicional japonesa para los nombres de todos los personajes: sus apellidos seguidos de sus nombres de pila.

Como habrá notado el lector habitual del blog, tengo cierto gusto por los relatos de samuráis, máxime si, como es el caso presente, están creados en torno a la narrativa de aventuras: viajes y peripecias diversas de los personajes.

La vida de Miyamoto Usagi sigue casi a rajatabla muchos de los tópicos de las historias de samuráis; un aprendizaje duro con un maestro eximio y severo, el servicio honorable a un señor feudal justo pero derrotado mediante la traición, seguido de lo que da vida a la serie: aventuras sin fin en un camino de aprendizaje que no parece que pueda terminar nunca.

Y es que a este conejo le gustaría hechar raíces, pero no puede... o no quiere.

Es amado y querido en su pueblo de origen y fuera de él, pero no puede corresponder al amor porque su periplo o él mismo no lo permiten; muchos señores feudales le querrían a su servicio pero no se siente digno, pese a que nadie, ni siquiera su maestro o sus enemigos, puede comparársele en su irreprochable y perfecta adherencia al ideal de bushidō.

Y ocurre que Miyamoto es más y mejor que el camino del samurái y, aunque él no quiera saberlo, se ha vuelto una inspiración y un ejemplo para muchos de sus conocidos, algunos que cómo él viven en la penumbra del rōnin, otros que sobreviven bajo las sombras del crimen o incluso individuos que existen bajo el oscuro misterio del ninja.

Sin embargo, el protagonista se mantiene fiel a sí mismo y a las enseñanzas de su sensei: recto, discreto, sencillo, humilde, generoso, valiente y arrojado... e implacable en su lucha contra el mal, sea terreno o sobrenatural: en estos relatos, las criaturas míticas o fantásticas del folclore japonés están siempre presentes y son un contrapunto habitual de las historias más "normales", en las que el humor suele ser un ingrediente habitual.

Así es la vida de Miyamoto Usagi, en su búsqueda del equilibrio entre lo mundano y lo trascendente, entre la vigilia y los sueños... lo que está a un paso de distancia y que a la vez resulta del todo inalcanzable.

Una serie absolutamente recomendable para quienes gustan del relato de aventuras y de las historias de samuráis. Ahora bien, si usted no lee comics por que cree que son "puros dibujitos", entonces esta saga va doblemente recomendada.

viernes, 13 de marzo de 2026

Yo, Julia: guerra por el poder en Roma imperial

Uno de los temas que suelo visitar en mis lecturas es el relato histórico y este blog da cuenta de ello. Retomando, pues, la sección literaria del blog, paso a reseñar la novela histórica "Yo, Julia" del autor y catedrático español Santiago Posteguillo.

La época del Alto Imperio de Roma es fuente frecuente de inspiración para la literatura y en este libro, a diferencia de otro relato aquí ya comentado, los hechos no son periféricos a los eventos que son el devenir esa época: aquí, los personajes y los acontecimientos son parte integrante de la Historia de Roma.

Asistimos a los momentos finales del emperador Cómodo, último de la dinastía Antonina, cuya locura y excesos determinarán su asesinato y el comienzo del año de los cinco emperadores, un período sumamente turbulento para definir la sucesión del imperio: se van a suceder múltiples intrigas y luchas por el poder, en las que el autor ha puesto como centro a Julia Domna, de origen aristocrático sirio y esposa de Septimio Severo, nacido en Libia y entonces gobernador en Panonia, la actual Hungría.

Y es que si bien el público general conoce algunas figuras femeninas de importancia en la historia de Roma, muy pocos sospechan lo relevantes y hasta determinantes que fueron las mujeres de la aristocracia romana en los sucesos que formaron esos tiempos: algo que no es desconocido por los estudiosos del tema, pero que pocas veces se ha reflejado correctamente en la novela histórica.

Posteguillo nos mostrará, con algo de ficción pero también con mucho rigor documentado, la vida y los hechos de Julia: cómo acompañó a su esposo, aconsejándolo y guiándolo en momentos más bien complejos, toda vez que en ese entonces la lucha por el poder pronto se transformaba en un enorme conflicto bélico, con legiones del imperio enfrentadas para imponer la supremacía de sus líderes.

Julia Domna, con lucidez y una decisión a veces implacable, maniobra incansable desde su lugar como esposa de Severo para conseguir imponer una nueva dinastía en Roma, sobreponiéndose a todo y a todos, ya que sabe perfectamente que en las altas esferas del Imperio Romano la única alternativa a la victoria total y el poder absoluto es la muerte.

Con una prosa ágil y cercana, el autor logra mantenernos interesados en su relato, sazonado aquí y allá con términos y situaciones que nos recuerdan dónde y cuándo estamos. Como suele ocurrir en estas narraciones, no cuesta nada ver que, pese a lo remoto de los hechos relatados, los tiempos no han cambiado tanto, como tampoco las gentes... ni lo que las mueve.

Una excelente novela histórica, tanto para los que gustan de los relatos de intriga como para quienes gustan de la acción y la narrativa de hechos bélicos, pues aquí, más que una lucha, conceremos una verdadera guerra por el poder.

viernes, 12 de septiembre de 2025

¡Vaya planeta!: reflexión desde la ciencia ficción

Para nadie que haya leido algo de este blog será una sorpresa si digo que soy una persona a la que le gusta leer.

Si hacemos caso a lo que registra mi gestor de librería Calibre, desde que llevo usándolo (circa 2019) a la fecha he leido un poco más de 400 libros; algo así como un libro por semana... sin contar los que he vuelto a leer más de una vez, claro está.

Por supuesto, no todas mis lecturas las he reseñado en este blog, sea porque me parecieron poco interesantes o bien porque no fueron particularmente memorables: algunos libros son de autores más bien desconocidos o el tema del relato no daba realmente para una reseña en estas páginas.

Dicho lo anterior, paso ahora a comentar el libro "¡Vaya planeta!" ("Les étoiles ne s’en foutent pas"), una novela de ciencia ficción del autor frances Pierre Versins.

Comenzaré por decir que la traducción correcta del título sería "A las estrellas no les importa", n'est-ce pas vrai?, pero ya dirá el lector si, tras leer este comentario, el título en español es adecuado o no.

El relato fue escrito en 1954, por lo que el estilo, problemas de traducción aparte, puede resultar algo garruloso y alambicado para un lector actual, aunque la prosa del escritor desborda de esa ironía y fino humor que son característicos de la literatura francesa: ayer, ahora y siempre.

La narración es desde la perspectiva de una especie extraterrestre de más de 50,000 de nuestros años de antigüedad y que forma parte de una confederación tecnológicamente muy avanzada y pacífica, de dimensiones casi galácticas. En uno de sus viajes de exploración han encontrado en un extremo remoto de la galaxia evidencia de unas criaturas desconocidas que están dando sus primeros pasos en el viaje interestelar; intrigados deciden contactarlos...

...y resulta que somos nosotros: un pequeño planeta de múltiples naciones-estados, con una horrible historia de guerra, matanza y pillaje, complicado esto por racismo y explotación extrema de los recursos y de sus semejantes.

El lector puede imaginarse el espanto y el asco de estos extraterrestres y las decisiones a las que se ven obligados para preservación de la paz en el resto de la galaxia.

Aparte de alguna cosa curiosa por cómo se presenta el devenir de una civilización técnica avanzada,  considerando cuando fue escrita la novela, el relato resulta dinámico, absorbente y lleno de esa perspectiva a veces tan clara y lúcida de la que aparentemente solo es capaz la ciencia ficción, máxime considerando que los hechos y los lugares son supuestamente pura fantasía.

Me recordó vivamente el tipo de ficción que se encontraba en una estupenda colección llamada "Antología de novelas de anticipación", editada por Acervo en España, allá por los años 60: una narrativa llena de maravilla y donde lo aparentemente imposible puede volverse cotidiano, dejándonos de paso muchas reflexiones sobre lo que somos y lo que podemos llegar a ser, que ha sido y sigue siendo uno de los mayores aportes de la buena ciencia ficción, entretenimiento aparte.

El lector de esta reseña podría argumentar que la perspectiva del relato, y el poco halagueño retrato que hace de nuestra especie, corresponden a un momento histórico de la Tierra que ya fue superado. Por mi parte, aún veo a veces las noticias, internacionales y las nacionales también, y tengo una opinión algo distinta: guste o no, aunque escrita hace ya 70 años, esta novela tiene elementos de nuestra coexistencia que aún están vigentes y que son, en definitiva, lo que me ha movido a dejar este comentario.

Quiero pensar que, en vez de pesimista, estoy intentando ser un optimista bien informado e invito a mis lectores a sumarse a ese esfuerzo desde la buena literatura, que no importa cuando se ha escrito, si algo importante tiene que decirnos.

domingo, 7 de septiembre de 2025

Hansichi: misterio en el Japón de la era Edo

El género de misterio no es extraño a este blog, pues es un tipo de ficción que, sin llegar a los extremos del horror, mantiene vivo el interés y (a su manera) atrapa al lector.

Complemento de ello es mi interés por todo lo que tiene que ver con Japón, tanto lo histórico como lo costumbrista... y todo eso se da cita en los relatos de  "Hanshichi. Un detective en el Japón de los Samuráis" del autor japonés Kidō Okamoto.

El protagonista trabaja como detective durante el final del periodo Edo: un tiempo en el que la tradición aun es importante, así como otros elementos culturales que complicarán no poco a Hansichi: las creencias (algunas milenarias) en aparecidos, fantasmas y un sin fin de criaturas del aire, el agua y la tierra.

Las atribuladas víctimas creen a pie juntillas en todo ello, lo que obligará al investigador a aplicar todo su ingenio, astucia y una paciencia minuciosa y metódica, buscando las verdaderas causas detrás de cada ilícito, que siempre han de ser más mundanas que sobrenaturales, pues los criminales, entonces como ahora, en Japón y en cualquier parte, cuentan con la ingenuidad de las gentes para hacer lo suyo: que si hay supersitición de la cual hechar mano, tanto mejor.

Nada de ello parece importarle al detective y la sutil prosa, llena de delicada ironía y humor, dan buena cuenta de ello.

A diferencia de otra novela aquí comentada, este sí es un relato jenuinamente japonés, tanto en su estilo narrativo como en sus personajes, sus preocupaciones y los temas generales de cada caso que Hansichi tendrá que resolver.

El lenguaje, por supuesto, ha sido traducido al español moderno, lo que en nada resta lucimiento a esta estupenda seguidilla de lances detectivescos, que harán las delicias de quienes gustan de este tipo de cuentos.

Una muy recomendable lectura para entretenerse y conocer un trozo de la historia de Japón que incluso para los propios japoneses es de un tiempo casi mítico...

domingo, 31 de agosto de 2025

Si te gusta la oscuridad: un surtido de Stephen King

Una de las características de un autor de ficción digamos "completo" es la habilidad de escribir narrativa en todas las variedades de extensión o duración: desde la saga al cuento corto, pasando también por la novela y esa otra cosa extraña llamada novella o novela corta.

Un buen exponente de todo ello es el escritor estadounidense Stephen King, que no es por cierto un extraño en este blog.

Paso pues a reseñar su más reciente colección de relatos, cortos y de los otros: "Si te gusta la oscuridad" ("You Like It Darker").

Esta antología contiene 12 cuentos (5 inéditos) y en ellos el autor se pasea con soltura en los géneros que suele frecuentar: misterio, ciencia ficción, fantasía, suspenso y ciertamente el relato de horror, que suele ser el predilecto del señor King y probablemente donde mejor se luce.

Sin embargo, lo que a mí más me gusta de sus narraciones es el modo en que las presenta y las ambienta: la mayoría de sus historias comienzan desde un costumbrismo muy bien relatado, lo que le permite crear personajes completos, convincentes no sólo como vehículos de la historia sino también como personas, cosa que los vuelve cercanos y no hace sino acrecentar el vértigo, el miedo, la maravilla o lo que quiera el escritor que experimentemos cuando los acontecimientos giren hacia...

...lo que sea que de su razón de ser a la historia y que es lo que finalmente hace que reconoscamos en estas breves narraciones ese estilo, tan propio e inquietante, que distingue a Stephen King de otros autores modernos.

Quienes gusten de alguno o cualquiera de los de los géneros arriba mencionados no se verán decepcionados con los cuentos de esta recopilación y disfrutarán lo suyo adentrándose en estos pequeños universos de ficción.

Una estupenda antología que me despaché con mucho agrado y que resulta sumamente recomendable, especialmente si el lector dice que ya no está para cuentos...

sábado, 30 de agosto de 2025

Atrapado en Alatriste

Un alza un tanto brusca en la carga de trabajo y algunos temas de familia me han vuelto a alejar de estas páginas.

Mientras tanto, la mente no descansa... o trata de hacerlo, cuando puede.

Buscando un poco de solaz, he recurrido a mi otra afición narrativa, que son los cómics y he dado con un par de episodios de "Las aventuras del capitán Alatriste": una lectura liviana pero no falta de gracia y ciertamente plena de entretención. 

Avisado de que está pronto a aparecer un nuevo libro de la saga literaria de don Arturo Pérez-Reverte, me ha picado el gusanillo de la lectura y he vuelto, una vez más, a las obras literarias que inspiraron el cómic.

Como ocurre con una buena comida, pues también sucede con un libro o una obra literaria de calidad: siempre es gusto poder volver a disfrutarla; llevo ya cosa de una semana en ello y estoy por terminar con "El sol de Breda", tercer título de la serie.

No acabo de decidirme si lo que me gusta de la serie es la parte aventurera, el lenguaje, la ambientación, los personajes... es el todo o son cada una de las partes, pero el hecho es que la novela seduce y me hace, como digo, regresar: y no es primera vez, vaya.

Y está, también, el hecho de que hace ya mucho tengo en proyecto una obra ambientada en una época similar, a la que la verdad aún no me atrevo a acudir en pleno, precisamente por no dar con el lenguaje adecuado, cosa que en cambio a Don Arturo se le da con tanta facilidad. Con decirles que he llegado a considerar usar una IA para que "tradujera" mis textos, pero mi pudor puede más...

En fin, quería contarles mis cuitas personales y de autor, para no perder la costumbre de publicar en el blog y para airear ciertas cosas que me están preocupando estos días: que para eso, la palabra escrita tiene su qué sé yo de terapéutico.

Ya les contaré pronto de qué van el mundillo aventurero y mis otras lecturas.

¡Hasta pronto!

viernes, 15 de marzo de 2024

Los hermanos Sisters: sicarios del Viejo Oeste

Continuando con las reseñas literarias, sigo en la lectura de novelas de western, por lo que ahora paso a comentar el libro "Los hermanos Sisters" ("The Sisters Brothers") del autor canadiense Patrick deWitt.

Eli y Charlie, los hermanos titulares del relato, trabajan como matones, sicarios y lo que haga falta para "El Comodoro", un potentado con múltiples intereses y medios por todos los Estados Unidos, no todos ellos demasiado bien habidos ni apegados a la ley o a la decencia

Fruto de la comisión de sus diversos encargos, los bandidos gozan de cierta fama y reputación, lo que suele ayudarlos en sus diversas fechorías, toda vez que el miedo abre (o cierra de golpe, según se necesite) las puertas que el dinero y la influencia de su patrón no logra franquear.

El último encargo que los hermanos están por abordar los llevará desde su base de operaciones en Oregon City a California, donde han de encontrar y capturar al prospector de oro Hermann Kermit Warm, con quien "El Comodoro" tiene cuentas pendientes.

Ese viaje y sus vicisitudes forman la parte más sustancial de la novela: un verdadero tour de force de personajes y situaciones curiosas, trágicas y hasta delirantes; de todo ello la pareja de delincuentes saben salir adelante, no sin algún traspié, lo que determinará que Eli, ya de por si incómodo con su "profesión", comience a cuestionarse sus motivaciones y periplo vital, máxime frente al cinismo y descaro de su hermano mayor.

Será en el choque con su víctima que los hermanos Sisters encontrarán su destino de manera sorprendente, llevando la historia por caminos que ninguno de los personajes (ni el lector) podían prever.

A diferencia de la anteriormente revisada, estamos frente a una narración con más sucesos y acción, con los que mucho tuve para disfrutar: además de los sabrosos diálogos y la introspección de Eli, narrador de la historia, hay mucho humor más bien negro y cierto fatalismo gozoso que mantienen el interés y por momentos el suspenso en cada uno de los episodios del periplo a California, especialmente hacia el final.

Sin revelar más de la trama, la pequeña odisea aquí relatada se encarga de desmontar y poner de cabeza muchos tópicos del género, aunque a la postre resulte una muy buena novela de western; un tanto poco convencional, lo que es por cierto su valor y aporte a este corpus literario.

Una estupenda novela del Viejo Oeste, especialmente si al lector le atrae entrar en situaciones que no siempre son lo que parecen.

viernes, 8 de marzo de 2024

The Open Range Men: los vaqueros de las praderas

Para no perder la costumbre, retomo la sección de reseñas literarias del blog, comentando la novela "The Open Range Men" del autor estadounidense Lauran Paine.

El género del western es uno de los menos visitados en este blog y a la fecha de hecho sólo había leido relatos que se mezclaban con fantasía y horror: tal es el caso de la serie "La Torre Oscura" (The Dark Tower) del también estadounidense  Stephen King, aquí revisada, y que es por cierto uno de los mejores ejemplos del así llamado subgénero del Weird West.

He visto, claro está, alguna película del tema, pero nunca me atrajo como ficción literaria, pensando que se trataría de relatos más bien simples y acaso repetitivos en su planteo.

Sin embargo, a raíz de una serie de televisión, se despertó mi curiosidad y me decidí a acercarme a este tipo de narrativa, seleccionando una obra más realista que romántica y considerada como un buen ejemplo de la producción de este escritor.

El relato nos introduce a la vida cotidiana de "Boss" Spearman que junto a otros tres vaqueros conduce su ganado por las Grandes Llanuras de los Estados Unidos. Es el suyo un estilo de crianza en decadencia, ya que los animales están siendo ahora criados en ranchos y son pocos los que, como él, realizan los largos viajes de travesía para la engorda y luego venta de las reses, único capital de estas gentes, aparte los inevitables caballos y sus arreos.

Los rancheros, por su parte, ven con malos ojos este modus vivendi itinerante, por lo que "Boss" y los suyos en general tienen un pasar difícil, recibidos y tratados habitualmente con frialdad cuando no hostilidad por doquiera que pasan.

Hete aquí que Denton Baxter es un poderoso terrateniente local de Harmonville, el último pueblo que Spearman y su equipo acaban de dejar atrás. Baxter detesta que crucen sus tierras y su odio es tal que pronto "Boss" y su gente comenzarán a ser acosados repetidamente y de maneras cada vez más violentas, pues nada ni nadie está fuera del alcance de Denton, que mediante la fuerza y el dinero ha comprado las voluntades y hasta la ley del lugar.

La tragedia no tardará en producirse pero, lejos de amilanarse, Spearman decide tomar el camino de la revancha, pues los lazos que se forjan entre los que trabajan en las praderas son tanto o más fuertes que los de la familia... y la sangre sólo puede lavarse con sangre.

Estamos fente a una narración basada mayormente, para mi sorpresa, en la dinámica de los personajes, donde el diálogo importa no menos que el desarrollo de los acontecimientos: hay secuencias de acción, sí, pero el autor nos conduce a ellas muy gradualmente, cuidando de situarnos debidamente en el entorno pero sobre todo en los protagonistas que guían el relato.

El paisaje, el clima y las dificultades que plantean son una parte importante y hasta determinante de la historia y su devenir, pero sólo como escenario para los hechos de los personajes y el choque o encuentro de sus voluntades: no todo es inquina o agresión y hay espacio también en los sucesos para la amistad, la lealtad y la generosidad; las cosas hermosas y hasta nobles del ser humano, que a veces se pierden de vista en el fárrago tan propio de novelas que (supuestamente) son más de acción que de otra cosa.

He quedado, confieso, gratamente satisfecho con esta lectura, que además ha servido para derribar un montón de preconcepciones que yo tenía de este tipo de literatura.

Como en cualquier género, han de haber muchos libros de dudosa calidad y que no son sino iteraciones de una pocas historias seminales. Sin embargo, descubro que el relato de western, cuando se hace bien, no sólo es entretenido sino que puede ser tan envolvente como otros tipos de ficción.

Para bien disfrutar, en definitiva, es cuestión de saber buscar: igual que ocurre con todo lo que se publica, por lo demás.

Una lectura muy recomendable, especialmente si al lector nunca le ha gustado que le vengan con una de vaqueros...

lunes, 31 de julio de 2023

The Draco Tavern: reciba a las visitas con un trago

Como comenté en otra oportunidad, la mayoría de mis lecturas estos días son en medios electrónicos, fundamentalmente mediante dispositivos de lectura de e-books.

La excepción a esto, aparte compras hechas en alguna feria o en viajes, es cuando alguien tiene a bien regalarme un libro, cosa que siempre es bien recibida, más aun cuando el libro es de una narrativa tan de mi gusto como es la ciencia ficción.

Precisamente, este fin de semana he celebrado mi cumpleaños y mi compadre Carlos tuvo a bien obsequiarme con un ejemplar de la antología "The Draco Tavern" del autor estadounidense Larry Niven y que ahora paso a comentar, ya que me la he devorado en un par de días.

Se trata de una colección temática de relatos, escritos entre 1977 y 2006, en los que se narran diversos episodios acontecidos en la dicha taberna, mezcla de puerto espacial, hotel y bar, que opera como el punto de entrada de la Tierra para múltiples especies extraterrestres que están de paso por nuestro mundo.

El complejo está ubicado en Siberia y es regentado por Rick Schumann, un emprendedor que prácticamente vive en el lugar y que sirve como narrador subjetivo de los cuentos. La mayor parte de las tareas de este particularísimo barman consisten en mantener y surtir los requerimientos de sus parroquianos, tanto los alimentarios (letales, de haber alguna confusión) como los de índole, digamos, metabólica. Si bien en esto cuenta con la ayuda de los Chirpsithra, extraterrestres que actuan como pilotos y navegantes para todos los visitantes, lo cierto es que no siempre están a mano y muchas veces "el patrón" debe ingeniárselas para mantener el orden...

...que se dice pronto: cada especie tiene sus propios códigos de comportamiento, motivaciones, necesidades y capacidades, con una tecnología y sobretodo psicología que la mayor parte del tiempo sobrepasa los posibles del personal terrestre que, superado el primer contacto, se las ve y se las desea para tratar de asimilar cuánto puede aprender de sus invitados, pero especialmenet hasta qué punto ese conocimiento es en verdad bueno o acaso deseable para la humanidad.

En la tradición más excelsa del género, el autor usa estas narraciones breves para explorar los grandes y más profundos elementos de la condición  humana. Niven aplica su sentido del humor y su fina ironía para mostrarnos que las soluciones fáciles no existen y que todo requiere tiempo, tino y trabajo, especialmente si uno atiende seriamente a un par de sus famosas leyes:

  • La ética cambia con la tecnología.
  • El único mensaje universal en la ciencia ficción: existen mentes que piensan tan bien como tú, pero de manera diferente.

Los protagonistas humanos de estas historias están en efecto constantemente descubriendo lo poco que entienden del universo (cosa normal) pero más a menudo lo mucho que no entienden de sí mismos (cosa más bien triste) y es justamente la gracia de estos relatos el que tenga que venir literalmente un extraterrestre a mostrártelo...

Excelente, amena y sumamente recomendable lectura para quienes gustan de la ciencia ficción tradicional, que no se agota como fuente de entretenimiento, reflexión y sabiduría. Ahora bien, si el lector no gusta de la ciencia fición, pues estima que para meditar sobre lo humano hay que ir a otras fuentes, estos relatos entonces van doblemente recomendados.

sábado, 8 de julio de 2023

Diatribas en El Escritorio

Si han prestado atención a lo que publico en el blog, habrán notado que en algunos artículos he puesto algo más de, digamos, temperamento en mis opiniones sobre alguna obra, un cierto hecho o un tema en particular.

No pretendo presumir que alguna vez he intentado ser objetivo a la hora de escribir estas reseñas porque si no ¿cuál sería el aporte de estos posts?

Lo cierto es que en algunas ocasiones se nota (y de lejos) que hay cosas que me importan más que otras y que derechamente me molestan o hasta me enfurecen.

No voy a pedir disculpas por eso, en todo caso: si a alguno de mis lectores les molesta mi manera de pensar o de expresar mi opinión al punto de no querer seguir leyéndome, pues tanto mejor si deciden buscar material de lectura en otra parte.

Alternativas no les van a faltar, si lo que les interesa es leer material en que el autor esté ausente.

No pretendo tampoco comenzar una serie de artículos "en pie de guerra", como sugiere la ilustración más arriba, pero de ahora en más incluiré la etiqueta "diatribas" cuando vea que estoy escribiendo con "algo más de entusiasmo" o de frentón molesto por algo; también la he incluído en artículos anteriores, por si algún lector estuviera interesado en este lado más, digamos, personal de mi producción en estas páginas.

¡Hasta pronto!

viernes, 30 de junio de 2023

Detective Heredia: misterio policial a la chilena

Como comenté en otro artículo, he iniciado la lectura de una serie de relatos de misterio policíaco de un autor de mi país, por lo que ahora haré aquí una breve reseña.

Se trata de la serie de novelas de misterio "Detective Heredia", del escritor chileno Ramón Díaz Eterovic. El protagonista es un detective privado que vive en Santiago, resolviendo habitualmente casos y cosas menores, empezando el primer episodio, "La Ciudad está triste" en plena dictadura militar.

Los eventos relatados involucran personas y personajes que, cuando no son históricos, corresponden a hechos u organizaciones que sí formaban parte de la realidad de Chile en aquel entonces, por lo que a lectores que sean mis compatriotas puede que estas historias les hagan (como a mí) un eco un tanto especial, pues si bien se trata de ficción literaria, lo es a medias.

Respecto de esto último, declaro aquí que, simpatías políticas o ideológicas aparte, intentar a estas alturas negar el terrorismo de estado chileno de aquel tiempo retratado en estas  novelas es, proverbialmente, tratar de tapar el sol con un dedo: el robo, los secuestros, la tortura, las desapariciones, los asesinatos y la mordaza a la justicia y los medios locales... incontables tropelías cometidas en nombre de la patria y la seguridad interior. Si el que yo escriba esto determina que algunos de mis lectores dejen de serlo, sepan que no voy a lamentarlo en demasía y tampoco voy a echarlos mucho de menos; en efecto, si van a juzgarme por, vamos a ver, "mi particular perspectiva", no tengo ningún problema en yo también emitir juicios como estos: viví en ese tiempo y mi memoria no es tan frágil, aunque la de otros sea más acomodaticia...

Heredia, pese a todo y a todos, intenta siempre resolver sus casos, obtenga o no justicia para sus clientes, por lo que no pocas veces ha de recurrir a sus aliados y amigos, fuera y dentro de la ley, para salir adelante con el pellejo no del todo intacto: es también, como tantos, víctima de la violencia represiva del estado, pero procura dar de lo que recibe y devolver la mano en la medida de sus posibilidades.

La prosa es amena, llena de humor e ironía. Los hechos son narrados en forma muy ágil y el autor  aprovecha nuestro particular léxico, incluyendo modismos que, conforme avanza la serie, se vuelven menos anacrónicos y algo más modernos, ya que las novelas (que no suelen extenderse mucho) van dejando al poco andar el siglo XX y se adentran en nuestros tiempos, incluyendo nuestra zigzagueante y amañada transición a la democracia.

¿Son estas novelas recomendables para lectores que no sean chilenos?

Habiendo leído no pocos relatos de misterio policial escritos en el así llamado español neutro, puedo asegurar que, vocabulario aparte, la serie se lee con agrado e interés; los detalles de ambientación "a la chilena" no hacen sino darle gracia a estas historias sin restar nada a la experiencia de lectura para cualquier persona interesada en el género. El autor no cae, en todo caso, en la tentación de hacer relatos herméticos o acaso panfletarios y los libros pueden disfrutarse sin necesidad de estar recurriendo a textos de historia o a la censurada prensa de la época.

Recomiendo así estas novelas policíacas con elementos históricos, cuya relevancia es mucho mayor, desde (no sólo) mi punto de vista, que la de una narración de misterio genérica. Ahora bien, si el lector es de los que no quiere que le recuerden cómo era (y es) Chile en tiempos no demasiado lejanos, su lectura va doblemente recomendada.