domingo, 18 de octubre de 2009

Serie de la Academia: Von Daniken, muérete de envidia

Para este post voy a reseñar parte de la serie de la Academia, de Jack McDevitt. Digo parte, por que no la he leído completa...

La serie se sitúa en el siglo XXIII. Hemos comenzado a dar pasos super lumínicos más allá de nuestro sistema solar, para descubrir que la presencia extraterrestre es una realidad, pero mayoritariamente histórica y arquelógica. Salvo el planeta Nok, con una especie que está en algo así como nuestro siglo XX (guerra mundial incluida) toda la evidencia apunta a sólo otras dos especies más:

  • Los "Constructores de Monumentos", que estuvieron por estos lares, dejando monumentos a su propia existencia. Eran una especie que viajaba por el espacio y poco más se sabe: qué querían, qué fue de ellos o dónde están.
  • Los también desparecidos habitantes de Quraqua, planeta terraformable, cuya civilización (que no salió al espacio antes de desaparecer) admiraba en una de sus lunas precisamente uno de los monumentos arriba citados, como una especie de mensajero del fin de los tiempos.

En medio de todo esto, la Academia terrestre, una ONG financiada por privados para expandir nuestros horizontes a partir de los descubrimientos hechos en el espacio, dirige las exploraciones espaciales destinadas al estudio y el conocimiento, en constante choque (era que no) con las corporaciones y gobiernos que buscan meramente la explotación económica del cosmos, la que se ve más bien obstaculizada que impulsada por los hallazgos arquelógicos: una situación equiparable a la construcción ¡histórica! del Metro de Roma.

La narración oscila, pues, entre los avatares y misterios de la exploración (xeno) arquelógica, su descubrimiento y estudio de las motivaciones, psique, cultura, etc. de inteligencias extraterrestres... y los riegos, peligros y hazañas que conlleva el hacerlo cuando poderosos intereses económicos y políticos entran en conflicto con tan delicada tarea.

Y hay algo más, que se impone en la narración, en la medida que avanzan los estudios arquelógicos, algo misterioso e inquetante: todas las ruinas tienen una data que sugiere que un cuarto agente, desconocido y ominoso, está buscando a las civilizaciones en nuestra galaxia y no para ayudarlas.

Es una serie que mira con una perspectiva muy original e interesante el tema del primer contacto, mediado en este caso por escasa evidencia y enormes distancias... y una cierta sensación de temor a lo desconocido. Los temas del poder y ambición corporativos, en cambio, no son una gran novedad.

Lectura muy recomendable tanto para quienes gustan de la arquelogía como para quienes se sienten atraídos por los viajes espaciales, la exploración de mundos nuevos... y sus inevitables peligros.

Por cierto: el título del artículo es un saludo bastante burlesco a quienes, aparentemente en serio, intenta hacernos creer ficciones basadas en supuestas evidencias arquelógicas, usando a este fin más una imaginación motivada por el lucro que el verdadero estudio serio en pos de nuevos conocimientos.

martes, 13 de octubre de 2009

Publicada "Pan de ajo"

Tras 5 meses de trabajo, "Pan de ajo" es publicada.

Esta es una idea que surgió durante la creación de Ofrenda a la Pincoya para La Comp Más Monstruosa. Guardé la nueva idea en mi "archivo mental de argumentos" y ahora la he desarrollado.

En este relato eres un niño, y despiertas de una siesta en casa. Es tarde y tus padres aun no vuelven del trabajo. Como siempre, debes ordenar tu cuarto... y hacer otras tareas que mamá y papá te dejaron encargadas.

La labor ha sido ardua, no tanto en su programación (InformATE) como sin duda en el testing: Eliuk Blau (alfa-testing), y presi (beta-testing) limpiaron esta aventura de sus errores y fallos: trabajaron tanto o más duro que el protagonista (los que lean/jueguen el relato, sabrán que eso no es poca cosa :-P ).

Para ellos, mi más profundo agradecimiento. "Pan de ajo" está disponible en Archivo ZIP (multiplataforma), instalable para Windows y para disfrutarla directamente Online (el browser debe tener intérprete JAVA instalado).

Espero que la disfruten... y ahora, a esperar esas reacciones y comentarios. ¡Hasta pronto!

viernes, 25 de septiembre de 2009

¡Crom! Leyendas de Kern, la era de Conan

El ciclo de Conan el bárbaro, creado originalmente por Robert E. Howard, constituye un referente inevitable al momento de abordar los géneros de espada y brujería o fantasía heroica

En esas lides literarias "menores", Conan y sus aventuras como ladrón, asesino, mercenario, pirata, soldado, general y, finalmente, rey de Aquilonia, constituyen un mundo en sí mismo, alimentado incesantemente por otros muchos autores.

Estos relatos configuran la llamada Era Hiboria, comprendida entre los años del hundimiento de Atlantis (una isla que Howard ideó basándose en el mito de la Atlántida) y los de las migraciones de los arios.

Como tributo a todo ello, existen sagas ambientadas en el mundo de Conan, como las Leyendas de Kern, de Loren L. Coleman, que a continuación comentaré. Esta saga se desarrolla completamente en Cimmeria, la montañosa tierra natal de Conan.

Mientras él se desempeña como rey en Aquilonia (amado, temido, admirado y odiado por países vecinos - y algunos súbditos...), en su país no todo está en paz. Los territorios fronterizos de Cimmeria están siendo invadidos por hordas Vanir e Ymirish ("de unos pueblos más al norte") que villa a villa, aldea por aldea, clan por clan, están diezmando a uno de los pueblos más temidos y aguerridos del mundo hiborio.

Kern ojo-de-lobo es un mestizo de madre cimmeria y padre ymirish (léase, de los invasores), y vive precisamente en una de estas aldeas amenazadas. Aunque después de una sucesión es expulsado de su clan y aldea por el nuevo jefe del clan, el guerrero decide hacer frente a los vanir, liderados por guerreros y hechiceros ymirish, todos bajo su mítico y aparentemente indestructible caudillo: Grimnir, un gigante de hielo, heredero del dios Ymir, antiguo (y derrotado) adversario de Crom, el inefable e indiferente dios cimmerio...

Kern, con la ayuda de algunos pocos amigos, deberá luchar no solo contra los invasores sino contra las costumbres de los cimmerios, incesamente enfrascados en feudos y luchas internas, a las que podrían deponer si son convencidos de que los invasores no están realizando meras incursiones de pillaje.

Pese a que se trata de novelas de fantasía heroica, el autor sabe mantener el interés del lector; no todo es combate, y los personajes se enfrentan a sus dudas, temores, penas y a un poderoso adversario y aliado; la propia tierra de Cimmeria: fría, oscura, con tétricos bosques e interminables colinas azotadas por vientos inclementes. Un ambiente duro, que sólo puede ser enfrentado por hombres y mujeres (líderes y guerreras: es un relato muy moderno, oiga) igualmente endurecidos.

Recomendable para todos los que no se cansan del relato de brujería y espada, con bárbaros, hechiceros, gigantes y todo aquello que hace que esas tierras míticas de la imaginación se vieran como destino ideal del turismo (literalmente) de aventuras.

¡Hasta pronto!

jueves, 20 de agosto de 2009

The Jennifer Morgue: Lovecraft, H.P. Lovecraft

Comentaré ahora la novela "The Jennifer Morgue" de Charles Stross.

En general, no me gustan los pastiches, que no suelen ser "ni chicha ni limoná" como decimos en Chile... pero en este caso la mezcla funciona en forma brillante e hilarante.

La novela mezcla los tópicos de los Mitos de Cthulhu con los de agentes secretos tipo 007, en torno a la "verdadera" naturaleza del Proyecto Jennifer, que no sería otra cosa que una fabulosa tapadera para ocultar la recuperación de una poderosa arma "dormida", abandonada por los Primigenios.

La novela comienza en 1974, en plena expedición submarina, la que se realiza por parte de los EEUU en abierta violación de tratados internacionales con (señoras y señores) los Profundos, que temen que el arma caiga en malas manos (sí, los EEUU). Aunque el objetivo "secreto y oficial" se cumple (recuperar un submarino soviético K-129), la operación "secreta y extra oficial" no es del todo exitosa y el arma permanece hundida y aún "dormida, muerta pero soñando"...

...por ahora: el relato está, después de todo, inspirado en Cthulhu clásico, pleno en victorias pírricas.

La acción salta a tiempo presente, para describir las operaciones de los agentes de "La Lavandería", una organización británica oculta (y ocultista) que defiende los intereses del Reino Unido (y sus aliados, humanos o no) de agresiones extra terrestres y extra dimensionales. Los agentes usan toda la parafernalia propia de los agentes secretos, con añadidos mágicos o híbridos con la informática, la química y las armas más "tradicionales" de los espías.

Por supuesto hay otras organizaciones, más o menos alineadas con "La Lavandería" o en abierta oposición; en particular, está el millonario, científico, ocultista y megalómano de turno, que quiere recuperar el arma para...

...¡Dominar el mundo! Lo dicho, el relato es fiel al estilo 007.

El protagonista, por otra parte, es un hacker informático-místico, que se ve envuelto en una serie de eventos coreografiados (mediante hechizos del "malo de la película") para que sigan la progresión de una historia típica de James Bond, historia en la que él debe participar (le guste o no) como el súper agente que acude al rescate.

No revelaré más detalles, salvo que, como buen pastiche, se pueden encontrar todos los elementos de ambos géneros, mezclados a veces de formas aterradoras o derechamente ridículas.

Recomendado para todos los que gusten de Cthulhu, 007 o bien, más generalmente, las novelas de terror sobrenatural y/o de espionaje. Los que jueguen al juego de rol Delta Green disfrutarán con un relato de su gusto, aunque con un humor casi totalmente ausente en la literatura inspirada en el mundo del señor...

..."Lovecraft, H.P. Lovecraft" :-P

sábado, 4 de julio de 2009

The World Without Us

En esta ocasión comentaré el ensayo "El mundo sin nosotros" (The World Without Us) del periodista Alan Weisman.

Con un enfoque extraordinariamente objetivo, el autor disecta el efecto generalmente nocivo que a ha tenido, especialmente desde fines del siglo XIX, nuestra presencia, actividades y desechos en la vida, el clima y los ecosistemas en general de prácticamente todo el planeta.

Los ejemplos abundan: desechos plásticos desmenuzándose en el océano y las playas (algunos, encontrados hasta en peces y plancton), floraciones de químicos (radiactivos o no) pese a medidas de contención o en su ausencia, sobrecarga de la atmósfera con nuestros desechos industriales y su efecto en el clima, extinción de especies animales y vegetales por el uso y abuso de suelos para la agricultura y la habitación...

La lista es larga, y probablemente ya han escuchado, visto y leído sobre esto más de una vez, lamentablemente. El autor documenta con fría precisión cada uno de estos temas, para luego, en cada caso, mostrarnos cuánto tiempo le tomaría a la naturaleza revertir nuestras acciones si sencillamente dejáramos de hacerlas. Asimismo, se entretiene en mostrar cuánto tiempo le toma a la naturaleza consumir nuestra civilización y sus obras: de las más cotidianas a las más monumentales. A título anecdótico, lo único que nos sobrevive, en la escala geológica de las cosas, es el Monte Rushmore ...y nuestros desechos plásticos.

Por supuesto, el autor muestra esfuerzos de muchas personas, que lejos de hacerse a un lado o ignorar estos problemas, trabajan activamente por revertirlos... pero que claramente son una minoría. Sugiere, como medida primaria, un control de población mucho más astringente y severo (1 hijo por mujer durante al menos cien años), para disminuir nuestra demanda de recursos y espacio, y dejar así a la naturaleza recuperar sus fueros sin perder necesariamente nuestro lugar.

El hecho es que, como este y otros autores han señalado, si no sabemos convivir con nosotros y nuestro ambiente, algún día correremos el riesgo de extinguirnos.

Y la vida seguirá, por supuesto.

Pero en un mundo sin nosotros.

lunes, 29 de junio de 2009

El texto de Hércules: abriendo la caja de Pandora otra vez

Comentaré ahora "El texto de Hércules" (The Hercules Text), una interesante novela de primer contacto escrita por Jack McDevitt.

En ésta, como en otras obras del autor, el contacto está mediado por enormes distancias de tiempo y espacio (me encanta como suena), mediante señales de radio en el caso de "El texto..."

El relato parte con el análisis de las radioseñales de un pulsar, sorprendentemente regular, que de pronto comienza a transmitir pulsos en potencias de 2, lo que no es natural. El pulsar, al ser examinado en más detalle, resulta ser un improbable sistema binario flotando solitario en el vacío, a demasiada distancia de su galaxia de eventual origen. Las estrellas en sí, por otro lado, no tienen traza alguna de metal en su espectroscopia... lo que ya decidídamente no es para nada explicable en términos de la naturaleza.

Dado que las señales han viajado miles de años desde su origen, nadie pretende responderles y se especula si la especie originadora, aparte de dar a conocer el hecho de su existencia, tiene algo más que decir... o si de hecho aun existe.

Con los ojos del mundo puestos sobre él, el pulsar deja de transmitir y el silencio del cosmos tiene al mundo en ascuas durante algunas semanas... pero la transmisión se reanuda: ya no es el pulsar el que envía pulsos (la estrella sigue imposiblemente "muda"). "Algo" más comienza a transmitir, con una potente señal de radio, un completísimo mensaje cifrado en binario (base 16).

Al principio se trata sólo de información básica: geometría, matemáticas sencillas y algunos teoremas universales, pero pronto la decodificación de los mensajes empieza a abordar temas más delicados: filosofía, poesía, y conocimientos científicos algo más avanzados que los nuestros, como la naturaleza del universo y como manipularla a voluntad (agujeros negros instantáneos), control avanzado del ADN (reversión de enfermedades y detención del envejecimiento), química inorgánica, termodinámica y electromagnetismo para crear energía barata y abundante... con aplicaciones alternativas no tan pacíficas.

Como era de esperar de el escenario de Guerra Fría del relato, el gobierno de EEUU, a cargo del programa de detección y traducción del "texto", libera el mensaje al resto del mundo en cuentagotas y sólo aquellas partes que no ponen en peligro su seguridad nacional o el status quo mundial. Pero en un mundo con una carrera armamentista galopante, con una economía globalizada y donde los fundamentalismos religiosos y políticos lo mantienen en la cuerda floja, cualquier dato (o rumor) que se filtra puede tener consecuencias nefastas...

Hay, por supuesto, perspectivas mucho más humanas y personales, centradas en líderes religiosos y políticos, que no saben hasta que punto el "texto" es una bendición o una maldición, así como también la perspectiva del equipo a cargo del programa SETI, que al darse cuenta de las pavorosas consecuencias de "liberar" el mensaje completo, comienza a tomar una postura cada vez más moral que no sólo científica de sus descubrimientos, caminando con pies de plomo la senda de las buenas intenciones que tan a menudo llevan al infierno.

Es un relato fascinante, en que los asiduos a Star Trek podrán ver validada hasta las heces la "directiva primaria" y los riesgos a los que una especie menos avanzada se expone al recibir nuevos conocimientos cuando no tiene la madurez para manejarlos.

Por cierto, de los extraterrestres en sí , su biología, historia y ethos en general, se habla comparativamente poco, y no alcanza a estar claro si, además de más evolucionados, los emisores del mensaje son meramente pacíficos e ingenuos... o derechamente maquiavélicos.

jueves, 9 de abril de 2009

Cánticos de la lejana Tierra

En esta ocasión comentaré la novela "Cánticos de la lejana Tierra" (The Songs of Distant Earth) del célebre autor Arthur C. Clarke.

En un futuro no muy distante, la humanidad descubre que el sol tiene los siglos contados, por lo que comienzan grandes trabajos para garantizar nuestra supervivencia: inicialmente, mediante panespermia dirigida con naves "sembradoras" de vida terrestre (humana, animal y vegetal) y luego, con una tecnología de viaje apenas sub lumínica, utilizando una enorme nave con tripulación y pasajeros en crio suspensión: la Magallanes.

Esta arca detiene su viaje para hacer reparaciones en el mundo oceánico de Thalassa: uno de los mundos sembrados, del que se habían dejado de recibir transmisiones mucho antes de iniciada la misión de la Magallanes. Tanto thalassanos como los terrestres (miembros selectos de la tripulación, "despertados" prematuramente) están sorprendidos, pues no esperaban saber jamás los unos de los otros... ni tenían mayores esperanzas de su mutua sobrevivencia, separados por océanos de tiempo, espacio... y silencio.

El encuentro es feliz, por cierto... y cauto. Tanto la tripulación de la Magallanes como los colonos de Thalassa están conscientes de su mutua fragilidad e importancia, y ninguna parte desea dañar a la otra; los thalassanos quieren ayudar a los terrestres a reconstruir su escudo de partículas (con hielo, a partir de agua que no les falta), mientras que los sobrevivientes terrestres desean ayudarles con tecnología, arte, literatura, conocimientos científicos... riquísimo legado de un planeta incinerado hace ya siglos, con el riesgo inherente de todo choque cultural: dañar una cultura en formación, inhibiendo o acelerando su propio desarrollo.

Todo esto no es más que el telón de fondo de una novela riquísima en personajes de múltiples matices: los thalassanos, creados artificialmente desde cero con una sociedad más sana, plácida y bastante menos maliciosa o ambiciosa que la de los terráqueos, los que a su vez son gente de mayor empuje e iniciativa pero que (en la visión del autor) acarrean muchos complejos de supervivencia, herederos de una cultura mucho más supersticiosa, desgarrada por las guerras religiosas y las cicatrices de ser los testigos de la muerte infernal de la Tierra: un apocalípsis cósmico, apenas referido en los recuerdos (misericordiosamente breves) de los tripulantes de la Magallanes.

Y sin embargo, el encuentro se produce y ambas culturas se acercan, enriqueciéndose mutuamente, de maneras hermosas y terribles, como la vida misma.

Es una novela llena de alegría y nostalgia, triunfo y derrota, esperanza y desesperación... como la vida misma. Lectura sumamente recomendable para los que aun creen que empezar de cero es posible y para los que ya saben que somos y seremos los mismos en todo tiempo y lugar... hasta que, por fuerza de voluntad y trabajo duro, decidamos dejar de serlo.

Mis perdones por el tono melancólico. Este post es escrito en Jueves Santo: el cenit de una Semana Santa que para algunos se hace corta, pero para los católicos se nos hace muy larga, muy hermosa y terrible.

Como la vida misma.